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ABC LUNES 7 s 4 s 2008 INTERNACIONAL 31 Putin y Bush allanan el camino a un futuro pacto antimisiles Su declaración marco facilita que sus sucesores zanjen la polémica RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. La buena atmósfera del encuentro mantenido durante el fin de semana en el balneario ruso de Sochi por los presidentes de Rusia y EE. UU. Vladímir Putin y George W. Bush, no ha influido, sin embargo, en los resultados. No ha habido avances ostensibles en esta última cumbre que ambos celebran en calidad de jefes de Estado. Todas las cuestiones conflictivas y problemas acumulados en las relaciones entre Moscú y Washington van a tener que resolverlos los nuevos presidentes ruso y estadounidense. Pese a los elogios y palmadas en la espalda que Bush y Putin se intercambiaron, parece a todas luces evidente que la crisis de confianza entre Rusia y EE. UU. continúa sin superarse. El jefe de la Casa Blanca insistió en que el escudo antimisiles que su país se propone instalar en Polonia y la República Checa no está dirigido contra Rusia La guerra fría ha terminado repitió Bush. El aspecto más positivo de la reunión fue la firma de una declaración estratégica marco que pretende sentar las bases para un futuro entendimiento entre los dos países y para seguir avanzando hacia una total sintonía. El documento recoge el anhelo conjunto de crear un sistema de defensa antimisiles global con participación de EE. UU. Rusia y la Unión Europea y de intensificar las negociaciones para conseguirlo. Bush prometió que si el mecanismo se pone en marcha, habrá un intercambio de tecnología e información Putin ve la idea con buenos ojos y ello ayudaría a eliminar los recelos a propósito de la base de misiles en Polonia y la estación de radar en la República Checa, instalaciones a las que parece claro que EE. UU. no va a renunciar. Ante el hecho consumado, el jefe del Kremlin expresó el deseo de que se lleve a cabo un trabajo conjunto hacia la creación de un escudo antimisiles regional y después global, con intercambio de tecnología y acceso al sistema de control y dirección, pero de forma permanente Putin subrayó la palabra permanente y afirmó tener un cauto optimismo al respecto. En cuanto a la Alianza Atlántica, el presidente ruso dijo que si la OTAN se preocupase más de mejorar sus relaciones con Rusia en lugar de invitar a incorporarse a antiguas república soviéticas, tal vez su ampliación no la percibiríamos de forma tan traumática La ampliación responde a una lógica ya desfasada, en la que Rusia es contemplada al menos como adversario y no es así aseveró Putin. La declaración suscrita no pasa de ser un manifiesto de intenciones, pero recoge todos los aspectos de las relaciones bilaterales, comercio incluido, y los de índole internacional, tales como Irán, Corea del Norte, la lucha contra el terrorismo, la no proliferación de armas nucleares, el fallido Tratado de Fuerza Convencionales en Europa (FACE) y el desarme nuclear. Su texto incluye los puntos en los que se comparten posiciones comunes y también los desencuentros, no sólo el escudo y la OTAN, sino también en lo que se refiere a la futura firma de un acuerdo de desarme estratégico. El vigente en la actualidad, el START- 1, vence el año que viene, y aún persisten muchas divergencias. Pero hubo voluntad, como señaló Putin, para que lo malo no estropee lo bueno La reunión fue cordial y distendida. Bush mantuvo una entrevista de veinte minutos con el nuevo presidente ruso, Dmitri Medvédev, de quien dijo que es una persona inteligente y directa Según su opinión, con el escudo antimisiles lo importante son las medidas de confianza y cómo van a realizarse en la práctica. El diablo, como siempre, está en los pequeños detalles Transparencia supone auténtica apertura añadió. Ambos presidentes admitieron que aún queda un buen trecho hasta lograr que las cosas funcionen a ese nivel. Stephen Hadley, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, cree que es poco probable que se consiga antes de que Bush deje el puesto. El diablo, en los detalles Putin y Bush, ayer en Rusia, ambos presidentes salientes AFP El baile cosaco del presidente de EE. UU. Putin quiso hacer inolvidable su despedida con Bush. El sábado, en la residencia Bocharov Ruchéi, le ofreció a él y a su esposa Laura una suculenta cena, amenizada por un grupo de coros y danzas. Lo que más le impresionó a Bush fueron los cosacos y sus acrobáticos pasos de baile. Intentó emularlos y algo debió de salir mal, porque ayer dijo aliviado: Menos mal que no estaba la prensa El presidente ruso replicó: Al contrario, es una pena que se lo hayan perdido. Eres un excelente bailarín Dejémoslo respondió Bush. La cena consistió en venado con setas en salsa de frambuesas, tortitas con caviar rojo y trucha, filete de ternera con patatas al horno y salsa de arándanos, empanadillas rellenas de salmón y cangrejo. Y de postre, pastel de frutas del bosque con helado. Aunque la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, declaró que la reunión fue cálida, relajada y agradable Serguéi Lavrov y Condoleezza Rice estuvieron hasta el final consensuando la declaración. El documento firmado recoge el anhelo conjunto de crear un sistema de defensa antimisiles entre Rusia, EE. UU. y la UE ABC. es Galería de imágenes del encuentro de Bush y Putin en abc. es internacional