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ABC LUNES 7 s 4 s 2008 ESPAÑA 21 A la espera de la renovación militar Un nuevo Gobierno y una nueva cúpula militar. Así ha sucedido desde 1977 y así se espera que suceda ahora. A la espera de saber quién estará al frente de Defensa, en los cuarteles ya se hacen quinielas sobre a quienes colocarán al frente de los tres ejércitos POR PALOMA CERVILLA MADRID. No es una norma escrita, pero después de cada elecciones generales, el nuevo Gobierno afronta la renovación de la cúpula militar. Así ha sido desde 1977 y así podría ser en los próximos meses, una vez se conozca el nombre del nuevo ministro o ministra de Defensa. Cuatro son los nombramientos que tendrá que realizar: el del jefe del Estado Mayor de la Defensa, cargo que ahora ocupa el general Félix Sanz Roldán, desde el 25 de junio de 2004; el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, responsabilidad que recae en el general Carlos Villar Turrau desde el 29 de abril de 2006; el jefe del Estado Mayor del Aire, José García de la Vega, que accedió al cargo el 25 de junio de 2004 y el del almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza Soto, que ocupa esta responsabilidad también desde el 25 de junio de 2004. Todos ellos, a excepción de Carlos Villar Turrau que fue nombrado en 2006, después del caso Mena, que se llevó por delante al general García González, llegaron con José Luis Rodríguez Zapatero y con él también se podrían ir. Los nombres y las especulaciones empiezan ya a surgir, ya que en estos cuatro años hay temas claves que la nueva cúpula tendrán que abordar: el desarrollo de la Ley de la Carrera Militar, que tanto malestar ha causado, y la complicada situación de las tropas españolas en el exterior, en escenarios tan complejos como Afganistán y Kosovo y posiblemente el Chad. El primer nombramiento clave es el del máximo responsable del Estado Mayor de la Defensa. Aunque tampoco es una norma escrita, tradicionalmente hay una rotación entre el Ejército de Tierra, la Armada y el Aire. Féliz Sanz Roldán, de Tierra, sucedió al almirante Moreno Barberá, de la Armada, y éste a su vez al general del Aire Santiago Valderas, por lo que ahora el cargo debería recaer en este último ejército. Aunque siempre que ha habido un cambio se ha esgrimido la necesidad de abolir esta rotación, incluso el actual Jemad ha comentado en público que la rotación no está escrita en ningún sitio, fuentes militares subrayan que el nuevo responsable de Defensa mantendrá esta rotación, ya que no le interesa abrir un frente como ése, que causaría indudable malestar y crearía mucha incertidumbre en los empleos más altos de las Fuerzas Armadas Teniendo en cuenta que el nuevo Jemad podría ser un general del Aire, las fuentes consultadas apuntan que uno de los mejores situados sería el general Carlos Gómez Arruche, que fue director de la Guardia Civil y que abandonó el cargo después del caso Roquetas ocupando ahora el Mando Aéreo General. Estas fuentes apuntan que su experiencia en la Guardia Civil le serviría para clarificar, de una vez por todas, el papel de la Guardia Civil en operaciones militares asdf NUEVAS CARAS AL FRENTE DE LOS EJÉRCITOS Carlos Gómez Arruche General del Aire Su nombre se baraja como posible jefe del Estado Mayor de la Defensa, en sustitución de Sanz Roldán. Fue director general de la Guardia Civil y ahora está al frente del Mando Aéreo General. Fulgencio Coll Jefe de la UME El teniente general del Ejército de Tierra y jefe de la Unidad Militar de Emergencias podría suceder a Carlos Villar Turrrau como jefe del Estado Mayor del Ejército. Es un hombre de confianza de Zapatero. ral Pitarch, actualmente jefe del Eurocuerpo. Este militar ya sirvió para apagar el fuego de José Mena, al que sustituyó al frente de la Fuerza Terrestre, después del polémico discurso de la Pascua Militar en Sevilla. Su nombramiento podría tener el inconveniente de que España tendría que ceder el mando del Eurocuerpo a otra nación y esto podría ser políticamente mal interpretado. El tercer hombre que aparece es el del actual jefe del Ejército de Tierra, general Villar Turrau. La Armada es la que menos militares de alta graduación cuenta para este puesto, siempre según fuentes militares, aunque están magníficamente preparados, están poco significados políticamente como hombres de confianza del Gobierno En cuanto al resto de los Ejércitos, habitualmente el relevo se hace de forma simultánea, tanto el Jemad como los responsables de Tierra, Mar y Aire. Siempre fue así, excepto en las elecciones de 2000, cuando Federico Trillo sustituyó a Eduardo Serra como ministro de Defensa y lo hizo de forma progresiva. Para una posible sustitución del general Carlos Villar al frente del Ejército de Tierra, los mejores situados serían Fulgencio Coll y Pedro Pitarch. En la Armada, las fuentes consultadas apuntan al jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante José María Terán Elices, al almirante de Acción Marítima, Juan Carlos Muñoz Delgado y al almirante José María Treviño, representante en la OTAN. En Aire, hay que hacer referencia al teniente general Ríos Domínguez, jefe del Mando de Personal y al teniente general Lorca, jefe del Mando de Combate. El tapado podría ser Miguel Lens, jefe de gabinete del ministro y condecorado por el Gobierno con la Cruz al Mérito Civil. Miguel Lens, el tapado Pedro Pitarch Teniente general de Tierra Otro de los nombres que suena como posible responsable del Ejército de Tierra es el del general Pedro Pitarch, actual jefe del Eurocuerpo. Fue el hombre de Zapatero para solucionar el caso Mena. Miguel Lens Teniente general del Aire Hablan de él como el tapado del Gobierno, el hombre que puede ser nombrado Jemad o jefe del Estado Mayor del Aire. Es jefe de gabinete del ministro Alonso y el Gobierno le ha dado la Cruz al Mérito Civil. Un candidato del Aire Ley de la Carrera Militar Otro de los candidatos a Jemad que se baraja en el ámbito militar es el actual jefe del Ejército del Aire, José García de la Vega, conocedor en profundidad de la OTAN, donde ha desempeñado diversos cargos de importancia. Un obstáculo para el nombramiento de García de la Vega es el problema que tiene el Ejército del Aire en su plantilla de tenientes generales, incrementadas en un 150 por ciento. Si De la Vega es nombrado Jemad, todavía se vería agravado más el problema, al no aprovechar el nombramiento para reducir de forma más rápida el número de tenientes generales. Otro hombre bien posicionado es el director general de Armamento y Material del Mi- Si el Gobierno respeta las rotaciones entre los tres Ejércitos, el nuevo jefe del Estado Mayor de la Defensa para sustituir a Sanz Roldán procederá del Ejército del Aire nisterio de Defensa, teniente general Julio Rodríguez. Si el Gobierno optara por romper la rotación y no se planteara nombrar a un general de Aire, en el Ejército de Tierra hay dos nombres que suena sobre los demás para ser Jemad: el de Fulgencio Coll, jefe de la Unidad Militar de Emergencias, hombre de confianza del presidente que lo puso al frente de su Ejército y el del gene- Trinidad Jiménez, Elena Salgado o Soledad López, ¿una mujer primera ministra de Defensa? Cualquier quiniela de ministrables siempre causa expectación, pero si hay una que puede hacer historia es la del nuevo ministro o ministra de Defensa. Aunque nadie sabe a ciencia cierta el cuaderno azul de Zapatero, todos los nombres que se barajan para ocupar la cartera de Defensa apuntan a una mujer. Haría historia, ya que nunca una mujer ha ocupado este Ministerio, y esta circunstancia ha levantado expectación entre las filas militares. Tres son los nombres que circulan. En un primer momento, la mujer a la que todos apuntaban es la actual secretaria de Estado de Defensa, Soledad López, persona de la confianza del ministro, José Antonio Alonso, al que ha acompañado tanto en Defensa como en Interior. Fue también subsecretaria y es la persona que mejor conoce los entresijos del ministerio. Sería muy bien vista por los Ejércitos, ya que las fuentes consultadas apuntan a que no será fácil encontrar una mujer tan preparada como ella para ejercer este puesto Posteriormente, el segundo nombre que empezó a sonar con fuerza fue el de Elena Salgado, actual ministra de Administraciones Públicas. Una mujer en la que todos coinciden en destacar su eficacia y capacidad de trabajo, además de ser una pieza importante en el engranaje de Rodríguez Zapatero. Finalmente, la tercera mujer que aparece en la quiniebla de ministrables es el de Trinidad Jiménez Villarejo, secretaria de Estado para Asuntos Iberoamericanos. Su nombre se baraja en círculos diplomáricos como futura ministra.