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4 OPINIÓN LUNES 7 s 4 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO PEKÍN E PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro CONTRAATACA l principal problema para los organizadores de los Juegos Olímpicos de Pekín no serán esta vez solamente las infraestructuras o las instalaciones deportivas. La verdadera dificultad va a ser cómo evitar los devastadores efectos de la crítica universal contra la falta de democracia y los abusos contra los derechos humanos. La respuesta que parece haber ideado el régimen chino, a base de ataques cibernéticos contra las organizaciones que se muestran más activamente críticas contra su política es doblemente indecente, no sólo porque se trata de una práctica de piratería, sino porque se realiza en un medio como internet, al que sus propios ciudadanos no pueden tener libre acceso. La antorcha está apenas empezando su periplo y ya hemos sido testigos de las reacciones que ha suscitado a su paso por Londres para tener una idea de lo que le puede esperar al símbolo del espíritu olímpico: cada acto puede ser el objeto de una nueva crítica contra las autoridades chinas. Pekín puede seguir ignorando este fenómeno, puede creer que su influencia diplomática basta para paralizar a las organizaciones internacionales, pero será inútil. Por primera vez, un régimen que quiere exhibir su dimensión planetaria se enfrenta a una protesta que no está en el Tíbet ni en Pekín, sino que se extiende por todo el mundo. Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera ZAPATERO NO ACLARA SUS OPCIONES A NTES de que comiencen las sesiones de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, los socialistas dan por hecho- -o aparentan hacerlo- -que su candidato será investido en la segunda votación sólo con los votos de su grupo parlamentario. Aunque no haya que descartar que se trate de una táctica de simulación de desencuentros con los nacionalistas, a los que el PSOE ha cedido dos puestos en la Mesa del Congreso, y no habrá sido a cambio de nada, los socialistas han decidido sacar provecho de cualquier opción. Si Rodríguez Zapatero es investido en primera vuelta con los votos de CiU y PNV podrán decir que cuenta con un respaldo sóli, do para iniciar su legislatura. Si, por el contrario, no recibe los apoyos de los nacionalistas en la primera votación, podrán dar la vuelta al argumento para presentar la investidura de Rodríguez Zapatero con los únicos votos del PSOE como la prueba de que, en este segundo mandato, no va a estar condicionado por las minorías. Lo cierto es que cualquiera de las dos opciones es incierta. Rodríguez Zapatero tiene en contra para este segundo mandato el hecho de que sus socios ya conocen sus maneras de pactar y gobernar. Simplemente, están escarmentados y, aunque ante la opinión pública pueda ser un punto a favor no contar con los votos nacionalistas, antes o después el PSOE tendrá que enfrentarse al hecho de no tener mayoría absoluta y a la necesidad de sumar votos por algún lado. Visto que no hay voluntad explícita de recuperar pactos de Estado con el Partido Popular, a pesar de las buenas palabras que nunca se concretan en comportamientos inequívocos, cuanto suceda en la sesión de investidura no será definitivo para pronosticar el rumbo de la legislatura. Los nacionalistas, tanto si apoyan a Rodríguez Zapatero y le dan la investidura con mayoría absoluta, como si se abstienen en las dos votaciones, saben que el PSOE acudirá a ellos para pactar sus proyectos de ley y que su respuesta tendrá que ser mucho más exigente que en la anterior le- gislatura. Probablemente se equivocan quienes piensen que tanto PNV como CiU han interiorizado sus retrocesos electorales como un incentivo para moderar sus planteamientos y acercarse al PSOE. Para ambos partidos, los acuerdos con Zapatero y la falta de una oposición real por su parte al Gobierno socialista han contribuido a la rebaja de su peso político, aunque siguen conservando un número de diputados suficiente para condicionar al nuevo Ejecutivo. Por eso, en esta segunda legislatura los nacionalismos estarán más pendientes de su beneficio político en los acuerdos con el PSOE que de hacer efectiva una nueva edición del pacto del Tinell contra el PP. Rodríguez Zapatero tiene en su mano una alternativa a los pactos con los nacionalistas, que es el entendimiento con el PP en cuestiones fundamentales para la política nacional y que fueron convenidas con las minorías en la anterior legislatura con esa premisa hostil hacia los populares, rodeados por un cordón sanitario inaceptable práctica antidemocrática que tanto daño ha hecho a la convivencia. Terrorismo, organización territorial, inmigración, infraestructuras o política exterior son asuntos que, como materia de pactos con minorías nacionalistas y de extrema izquierda, han acabado deteriorándose por la sencilla y trágica razón de que no han sido decididos dando prioridad a los intereses nacionales de España Los resultados saltan a la vista. Con una crisis económica que agrava sus síntomas a diario, con ETA conjurada para seguir asesinando y con las primeras manifestaciones de la fractura de la cohesión nacional- -la triste guerra del agua entre españoles- el PSOE debería asumir que es el tiempo de empezar a hacer políticas verdaderamente nacionales, es decir, propuestas para el bien de España y dejar de gobernar para intereses locales y ambiciones partidistas. Esto es lo que hoy debería importar en los discursos de la sesión investidura, y no tanto los manejos de pasillo y lo que hagan o dejen de hacer los nacionalistas. NUEVO CATECISMO a Conferencia Episcopal presenta hoy una nueva versión del Catecismo para actualizar, principalmente en cuestiones formales, el formato vigente desde 1982 y del que se vendieron más de un millón de ejemplares. La pretensión de la Subcomisión Episcopal de Catequesis, encargada en los últimos meses de elaborar el nuevo diseño del Catecismo, es continuar acercando la doctrina de la Iglesia a los niños- -también a sus padres y a sus catequistas- -que se encuentran en la etapa de iniciación cristiana, e impulsar la transmisión de la fe católica entre quienes se preparan espiritualmente para recibir los sacramentos de la penitencia y la eucaristía. Desde esta perspectiva, la presentación de una nueva versión del Catecismo acredita el propósito de la Iglesia católica de estar en permanente crecimiento y progresión sin renunciar a ninguno de sus principios doctrinales tradicionales; y por otro lado contradice a quienes imputan a la Conferencia Episcopal desinterés o falta de iniciativa en la enseñanza de la Palabra de Dios. Desde los más jóvenes hasta los más mayores, todos son objeto de la preocupación de la Iglesia por su formación católica en cada uno de los órdenes y momentos de la vida. Se trata, en definitiva, de una actividad divulgativa con un altísimo valor pedagógico que contribuirá a presentar los principios de la fe católica de manera moderna y atractiva. L FIN A LA HUELGA DEL CAOS OS meses de huelga han destapado la pésima situación de la Justicia en España, marcada por el atraso tecnológico y los agravios por las diferencias salariales entre funcionarios. Después de recibir instrucciones directas de La Moncloa en vista de que el enconamiento del conflicto iba a más y de que el deterioro de la situación en cientos de Juzgados y Tribunales alcanzaba cotas caóticas, Fernández Bermejo se vio por fin obligado a implicarse personalmente en la búsqueda de soluciones tras el fracaso de hasta catorce mesas de negociación. El acuerdo alcanzado ayer no sirve para ocultar el fracaso de un ministro desbordado por los acontecimientos, cuyo empecinamiento en no perder el pulso con los sindicatos llevó las cosas a un punto desastroso. En realidad, el Gobierno sólo se ha implicado a fondo ante la amenaza de una manifestación masiva en horas previas a la investidura de Rodríguez Zapatero. Para evitar que ésta quedara deslucida, Bermejo ha tenido que ceder en casi todo. El ministro ha demostrado ser un político poco flexible y un pésimo negociador, cuya imagen sale muy mal parada de este conflicto, al que se suma su ineficacia en la gestión del departamento y sus salidas de tono en el último tramo de la legislatura. Dadas las circunstancias, habrá que ver- -parece que sí- -si el presidente del Gobierno le encomienda de nuevo una responsabilidad que le supera y que tampoco supo compensar como candidato electoral, ya que sus resultados en Mur- D cia fueron más que discretos para el PSOE. A día de hoy, es legítimo considerar muy dudoso que Bermejo sea el hombre apropiado para encabezar otra vez el Ministerio. Como siempre, los grandes perjudicados son los ciudadanos. Los retrasos ya considerables de decenas de miles de procesos judiciales se van a ver incrementados hasta límites difíciles todavía de cuantificar. La justicia tardía no sirve para casi nada y, por supuesto, la primera obligación de los responsables del funcionamiento del Poder Judicial es lograr una mayor eficacia. Recuperar el pacto de Estado que se puso en marcha durante la última legislatura de Aznar puede marcar un buen camino, siempre que unos y otros tengan claro que el objetivo no es repartirse los puestos sino trabajar en serio al servicio de los ciudadanos. Hay que felicitarse del final de esta huelga, ya desconvocada por UGT y CC. OO, aunque los otros dos sindicatos, CSI- CSIF y STAJ, mantienen provisionalmente el paro hasta consultar a sus asociados. Pero Bermejo aún tendrá que dar muchas explicaciones acerca de si merecía la pena tanta prepotencia para acabar cediendo en casi todo en función de los intereses coyunturales del Gobierno. Alguien tendrá que responder ante la opinión pública por este fracaso en el funcionamiento de un elemento capital para el Estado de Derecho y la seguridad jurídica que convierte- -todavía más- -en papel mojado el derecho que proclama la Constitución a un proceso sin dilaciones indebidas.