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8- 9 S 6 LOS SÁBADOS DE despacho por el fogón de la cocina. Cada vez se ven más hombres empujando un cochecito con bebé dentro y con abultados paquetes de pañales, en vez de llevar las clásicas carteras de cuero. Esa nueva tendencia no es en forma alguna la feminización o demolición del macho que algunos maliciosos supondrían. No quiere decir que los suecos se hayan ablandado para convertirse en hombres light Se trata, más bien, de una revolución masculina necesaria en una sociedad tan progresista y moderna como la sueca, que se ha percatado a lo largo de los últimos años de que que es una ilusión imaginar que tanto el padre como la madre pueden trabajar a jornada completa y a la vez atender las necesidades de la casa y, especialmente, las necesidades de sus hijos a lo largo de su infancia. Es un cambio radical en una forma de vida basada en el matriarcado- -con todas las limitaciones que queramos- -de la mujer como esposa y su dominio sobre la educación de los hijos. El clásico marido de lujo que dependía de su pareja- -en la sombra- -para triunfar en los negocios, ya no existe. Esa pareja también compite en el mercado y las consecuencias no siempre resultan ser las deseables. De los telares de esta sociedad vanguardista ha surgido un modelo de familia con un lenguaje y forma de ser impregnados de los nuevos valores. Los padres suecos tienen desde 1974 los mismos derechos al seguro de maternidad que las madres. Ese seguro garantiza un ochenta por ciento del sueldo durante un año. Además reciben durante tres meses 60 coronas diarias. Tras un debate parlamentario, el Riksdag decidió en 1995 instituir El mes de los papás que de no aprovecharse congelaría las ayudas económicas. Esa medida consiguió que las bajas por paternidad aumentasen hasta alcanzar un 39 por 100. Psicólogos y sociólogos como Lars Plantin, profesor de la Institución para Trabajos Sociales de Malmö, tras investigar este nuevo fenómeno aseguran que los casados, divorciados o varones solteros que dedican su tiempo a las tareas de casa y al cuidado de sus bebés, ganan en empatía, ganas de vivir y felicidad. Únicamente notan su handicap cuando en las guarderías o en las clínicas pediátricas a las que llevan a sus pequeños se ven envueltos en conversaciones sobre pechos doloridos, biberones y cosas parecidas, que son temas de conversación femeninos- -al menos en madres primerizas- -que conocen poco y mal. LUGAR DE LA VIDA El cafetal uizás por el anuncio de Juan Valdés creía yo que los cafetales crecían a pleno sol. Pero me encuentro que el cafetal, lo que quiere es sombra, y para cultivarlo es necesario plantar a la vez que el cafeto también el árbol que va a entreverarle los rayos del sol. De esta manera el sol de justicia del ecuador y de los trópicos, que cae justo en la perpendicular de las plantas, no quema las hojas del cafeto que son verdes y lustrosas como las de una camelia. Son plantaciones preciosas, y lo más bonito es la sombra que tienen, verde, fresca y abrigada. Y los frutos, por supuesto. Y también aquí, al contrario de lo que yo creía, resulta que el café es dulce y recuerda en el hollejo a una uva negra, y en el tamaño y en la consistencia, a una cereza pequeña con forma ovalada. Crece en racimos en unas plantas que tienen la altura de una persona, y aquí me parece que es porque las dejan en ese porte para que la recolección sea más fácil, al igual que los frutales que se podan a la altura de la mano. Así que lo que tomamos del café, es, tras tostarla, la semilla que hay dentro del hueso de su dulcísimo fruto. Me hubiera encantado traerme estos frutos, para sembrar sus semillas al sol de la galería, que es en estos días también un sol de justicia. Pero está prohibido el transporte libre de frutos y semillas. Sin embargo yo creo que, de cada viaje, los traemos en las suelas de los zapatos, y en el pelo. Por las tierras que hay entre los volcanes y el cafetal, volaban por el viento una suerte de molinillos blancos muy pequeños que llaman los campesinos michitos y que llevan la semilla de su planta escondida para dispersarla, lo mismo en mitad del cafetal, que sobre tu pelo y tus hombros, que en la lava de los volcanes, aunque en ninguno de los tres sitios tenga la más mínima posibilidad la semilla de germinar. Y, sin embargo, lo intenta. Todo el mundo se fija más en las plantas que en sus semillas, en el resultado que en el principio, pero para mí las semillas, con forma de volandero molinillo blanco, o de café de la mañana, es lo más misterioso que hay sobre la Tierra. www. monicafernandez- aceytuno. com Q Sofás y chaise- longue (arriba y abajo) en lana fría y colores intensos Mónica FernándezAceytuno ...Telas danesas Lana fría para invierno y verano Un tejido tan resistente y tan adaptable como la lana (pero fría) se ha convertido en una buena opción para las tapicerías, incluso en lugares muy cálidos POR P. ESPINOSA DE LOS MONTEROS FOTOS: ABC Una año para la historia: 1974 l nuestro es un país cálido, pero si se le ocurre darle una vuelta a los muebles de su casa, no se olvide de la lana. Parece un contrasentido pero no es así, sino que es una muy buena opción a la hora de elegir el mejor material para tapizar nuestros sofás, sillas y butacas. Olvide los prejuicios. Es verdad que hace años un sofá tapizado en lana podía convertirse en un tormento en los meses de verano- -tanto que nuestras abuelas los enfundaban con sábanas de algodón para defenderse del calor- pero eso pasó a la historia: ahora las lanas son más puras, sin mezclas de fibras y se convierten en tejidos térmicos. Las que les presentamos son danesas, pero muy adecuadas para climas como el nuestro, por su poder de aislamiento tanto del E frío como del calor. Lana 100 por cien en los colores más sofisticados que pueda imaginar y muy resistentes. Hasta ahora estaban destinadas al sector profesional y eran muy valoradas por arquitectos y diseñadores. Hay varias gamas, unas más indicadas para invierno y otras para verano, cada una con su paleta de colores. Así, Europost, Luna o Fame son colecciones en varias teminaciones: unas tienden a la chenilla, otras al clásico paño, para poder elegir la más adecuada por su color y aspecto. Hablamos de la firma Gabriel, que presenta sus productos en las tiendas Gancedo, una auténtica revolución en el mundo del tejido. Información: 91 576 87 01 www. tapicerias- gancedo. com