Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 5 s 4 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA EL AUSENTE AY dos materias propias de la responsabilidad de gobernar que a Zapatero le causan un hastío irreversible: la economía y la política exterior. A él lo que le gusta, lo que le provoca, lo que le pone, es la ingeniería social y el aventurerismo político, las maniobras institucionales y la táctica de andar por casa, el toma y daca de los asuntos internos. Los complejos procesos económicos y los escenarios internaciones le aburren porque no le resultan manejables, no se dejan moldear, y eso le provoca un desinterés reactivo. No le gustan, no le interesan y no los entiende. Es decir, que se desentiende de ellos y los delega con displicencia tan ostensible como irresponsable. IGNACIO Pero hay momentos y CAMACHO situaciones en que no se puede delegar, ni mucho menos desentenderse. La economía le viene al encuentro de bruces, le guste o no, en forma de miura corniveleto con pitones en punta de crisis, y va a tener que dedicarle algo más de dos tardes y el optimismo autocomplaciente de costumbre. Y en política exterior le espera dentro de dos años el turno de la presidencia europea. Vale más que aprenda antes algo de idiomas, porque cuando le llegue el momento no se va a poder refugiar en unos papeles para evitar los corrillos de dirigentes. Entre otras cosas, porque en esos corrillos de listillos le suelen robar la cartera al que se descuide. Literalmente: entre palmadas y sonrisas, los del corro se reparten las subvenciones, los fondos y el liderazgo, y son capaces de birlarle la billetera a un retrato. Sobre todo si el retrato no se da por enterado. Esa imagen patética del presidente solitario y silencioso, apartado con la cabeza hundida en un memorándum mientras los líderes del mundo hacen risas jaleándose a sus espaldas, es el símbolo y el epítome de una España aislada cuyo Gobierno ha renunciado a integrarse en el concierto de los que mandan en la escena global. Un gobernante apocado, tímido, incómodo y cohibido ante su responsabilidad representativa, que se pasa las cumbres encerrado en un despacho o departiendo con los periodistas nacionales, que se deja ningunear por los grandes y renuncia a su obligación indelegable de representación exterior. Un presidente aburrido y ausente, al que se diría que se le hacen largas las horas de las cumbres, que no ve el momento de tomar el avión de regreso a su nido doméstico de fintas parlamentarias y tratillos con los nacionalistas de campanario. Ahí es donde está a gusto, en el tacticismo casero, en la dialéctica familiar, lejos de la soberbia prepotente de esos mandatarios extranjeros que tienen la costumbre de hablar en otro idioma y no comprenden, además, la grandeza de su autárquico empeño refundacionista. Es cierto que la política internacional otorga en España muy pocos votos, pero es donde se cuece la posición del país en el reparto de las grandes líneas de influencia que determinan la competitividad en el mundo. Y ésa es una carrera en la que hemos renunciado a competir, por desinterés, por apatía, por complejo, por falta de convicción y por encogimiento de un dirigente ensimismado al que las cumbres se le hacen tan cuesta arriba como un calvario. H EL ÁNGULO OSCURO PEDERASTAS A GRANEL S E nos dice que la razón por la que en Estados Unidos florecen tantos asesinos en serie es porque en ese país hay libre acceso a las armas, porque las armas se han convertido en una mercancía que cualquiera puede adquirir en la tienda de la esquina. Naturalmente, para que alguien se ponga a pegar tiros con el arma que ha podido comprar en la tienda de la esquina es necesario que medie la psicopatía; pero parece evidente que, si el psicópata no pudiera comprar el arma, tendría mucho más complicado ejecutar su demencial designio de muerte. Esto es algo comúnmente aceptado por los progres bienpensantes; y, por una vez, estoy dispuesto a darles la razón. Sin embargo, lo que se acepta para los psicópatas que se ponen a pegar tiros no se acepta para los psicópatas que se ponen a perpetrar aberraciones sexuales. Y, en el Matrix progre, se nos oculta que el psicópata sexual, como el asesino en serie, actúa porque se le facilita el estímulo. Hemos de aceptar que el psicópata que se pone a pegar tiros es tan habitual en Estados Unidos porque cuenta con el estímulo del libre acceso a las armas; en cambio, si te atreves a proponer que la proliferación de psicópatas sexuales en las socieJUAN MANUEL dades occidentales tiene una relación diDE PRADA recta con la hipersexualización que sufrimos, de inmediato te conviertes en un reaccionario. Esta hipersexualización o sensualismo desatado que se ha impuesto como rasgo predominante de nuestra época se nos vende como una conquista de la libertad. También se nos dice que la sexualidad humana es benéfica, que nada hay de malo en someterla a constantes estímulos. Pero lo cierto es que la sexualidad humana es como el agua: benéfica cuando se encauza y contiene; cuando los cauces se desbordan y se rompen los diques, el agua se convierte en una fuerza destructora. Una sexualidad desatada como la que nos propone nuestra época destruye nuestra humanidad, convirtiéndonos en gurruños de aburrida carne que no anhelan otra cosa sino la satisfacción de sus apetitos, cerdos satisfechos que hozan en la pocilga de sus instintos. Pero el instinto humano, a diferencia del instinto animal, no se satisface con la repetición; la sexualidad humana, a diferencia de la animal, es infinitamente imaginativa. Y un hombre entregado al sensualismo desatado es como un vagón sin frenos que arrojamos pendiente abajo: no importa que en esa pendiente hayamos colocado previamente unos raíles; a medida que va tomando velocidad, el vagón acaba desencarrilando. El hombre hipersexualizado necesita constantemente nuevos estímulos, necesita idear variantes imaginativas que traigan un poco de novedad a su hastío. Y, así, el consumidor de pornografía se cansa pronto de ver películas en las que un señor y una señora follan por el conducto reglamentario: pronto necesitará que el señor y la señora inspeccionen otros conductos; y más pronto aún necesitará que la señora se deje inspeccionar los conductos por un perro, o que el señor inspeccione los conductos de una niña. Esto lo sabemos; pero el Matrix progre ha logrado que finjamos no saberlo. No hay mes en que la Guardia Civil no desactive una red de pederastas. Decenas o cientos de individuos son pillados cada mes traficando con imágenes y películas en las que los niños son sometidos a las más innombrables sevicias. ¿Hemos de creer que todos estos individuos padecen una tara genética, que nacieron con los cromosomas averiados? ¿A quién se pretende engañar? Esos individuos son personas que un día comenzaron a consumir pornografía en la que un señor y una señora follaban por el conducto reglamentario, lo que los convirtió en gurruños de aburrida carne; y que, para espantar el aburrimiento, empezaron a consumir pornografía que propusiera variantes más imaginativas o psicopáticas. En el Matrix progre nos dicen que la hipersexualización es buena, siempre que medie el libre consentimiento de las partes esto es tan grotesco como decir que arrojar vagones sin frenos pendiente abajo es bueno, siempre que no desencarrilen. Mientras se fomente la hipersexualización tendremos pederastas a granel, del mismo modo que en Estados Unidos tendrán a granel asesinos en serie mientras les permitan comprar armas en la tienda de la esquina. Llamadme reaccionario, pero esta es la simple y escueta verdad. www. juanmanueldeprada. com