Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 4- -4- -2008 91 COLECCIÓN LOS MEJORES TOREROS DE LA HISTORIA Que me nombren académico de Bellas Artes es vital para la Tauromaquia, no para mí Curro Romero s Torero La Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría tendrá mañana un ingreso histórico. El hombre que paró los relojes, ese introvertido adalid de la belleza, le da la estocada a su reivindicación: torear es un arte POR ALBERTO GARCÍA REYES FOTO: RAÚL DOBLADO SEVILLA. El viento sopla fuerte. Pero la calma con la que habla Curro es más poderosa. Dice que no le gustan las entrevistas porque él no es hombre de hablar. Y detesta ser el centro de atención: Las personas somos de carne y hueso y cada uno tiene su alma en su armario, por eso cuando se habla de mí me dan el corte Sin embargo, casi sin darse cuenta, comienza a hablar con el sosiego del que ha hecho escuela. Su conversación comienza con un recuerdo a Julio Aparicio, a quien admira, para compadecerse de éltras la cornada que recibió hace unas fechas en Madrid. Porque hoy, sentado en su sofá, con esa media voz que le suena tan honda, Curro tiene ganas de decir algunas cosas. Mañana lo nombran académico. El discurso lo trae loco. Pero... cante flamenco, donde no hay partitura ni nada. -Se torea para uno, para disfrutar uno. Es muy difícil de explicar todo esto, pero lo he ido viendo así a través del tiempo. Sin embargo, un escritor de pluma bonita habrá rachas que se embalará más y escribirá más, pero está solo en su casa o en su estudio. Pero en una plaza de toros, producir esa sensación con tanta gente que te dice por aquí no y por allí sí eso es algo terrible. Por eso la mente del torero debe ser muy fuerte, tener una concentración superior, sólo hay que pensar en el toro y en ti. -Pero en el toreo se pone en juego lo más preciado. -No quiero comparar nada con nada, pero el toreo es lo más difícil porque, aparte de que te pueden chillar como a un flamenco o a cualquier artista, tenemos en contra que te juegas más que un triunfo o un fracaso. Te juegas la vida. Tu sentimiento está ante un animal que, y yo no soy trágico, te puede quitar la vida, pero el torero se olvida porque busca el sentimiento. Y eso es muy grande. ¿Es arte todo aquello que transmite emociones? -Eso ha estado en la mente del toreo desde hace años, porque esta Academia es del siglo XVII, más antigua quizás que el toreo. Un ser humano delante de un toro, que sea plástico y le saque el pecho a un toro, eso es una de las Bellas Artes. Que me nombre académico es vital para la Tauromaquia, no para mí. ¿El toreo es una de las Bellas Artes? -Ése es el mensaje siempre. Sevilla es la plaza más entendida y sensible, y eso se ve claro, pero si tú estás sintiendo una cosa y no transmites... Yo nunca he sido un torero regular, porque he ido buscando siempre ese toro bravo con clase para poder sentirme yo. Y cuando salían esos toros raros que los oles los escuchaba muy rápidos, me tiraba para atrás y ya no quería estar allí porque no estaba a gusto y no sentía lo que hacía. No les provocaba el ole bonito, así que se acabó. -Claro, por eso decía yo lo del pintor y lo del poeta. Ellos no tienen horarios. Van paseando y se les ocurre una palabra y la anotan para que no se les vaya. Yo he hecho parte de eso. Cuando no me gustaba la cosa, he tirado por la calle de enmedio. Pienso que hay que tener carácter y personalidad, pero yo no lo he hecho de chuleta, lo he hecho por no traicionarme a mí mismo. Pienso que Dios me ha dado algo que es quitarle el drama que conlleva eso, hacer aquello bello, torear sedoso, acariciar un poquito, tener ahí la medida del tiempo y no ser pesadillo. -Eso es lo que pasa. Todo vale. Tenemos los mismos genes, somos hijos y nietos de los de an- -Manolo Sanlúcar dice que no hay nada más antiartístico que tener que actuar a una hora en un sitio determinado. Curro Romero paró el reloj de la Maestranza con su artístico toreo tes, pero ahora en la vida vamos todos a una velocidad tremenda y nadie se para. Se va perdiendo algo de sensibilidad, está la cabeza un poco atrofiada. -El artista es muy para él, muy de verdad. El arte es muy delicado. Decía Paco de Lucía que él a lo mejor hacía una serie de conciertos y se quedaba sólo con dos o tres. A mí me pasa en el toreo igual, lo que pasa es que la vida de un torero es corta y cuando se habla de grandes faenas que se quedan en la retina, ahí está la grandeza del arte, que no puede ser cantidad, sino calidad. El arte es de minorías, pero que haya de cuando en cuando alguien, ¿no? Es de minorías afortunadamente, aunque tan poca no es buena. Pero eso es por la velocidad, que la gente tiene en la cabeza muchas cosas y todo el mundo abarca lo que tiene y lo que no tiene. Y hay que saber vivir un poquito. ¿Hoy se prefiere el espectáculo al arte? ¿En el toreo de hoy se habla mucho de muerte y poco de arte? -Se dice que los artistas hacen sus obras para sí mismos... ¿Qué es el arte? ¿Un instante? -Sí, siempre los toreros que teníamos cosas en común en la forma de interpretar el toreo hemos considerado esto un arte de grandeza. Que en cuatro minutos soluciones la papeleta y pongas de acuerdo a doce mil personas, con los oles que le salen, eso es una cosa extraña, un misterio. Y siempre hemos estado mal, porque si ésta es una de las Bellas Artes, estar en el Ministerio del Interior no es agradable, porque estamos muy encorsetados con un reglamento. Y el artista no debe estar limitado, debe tener la libertad de expresar. El toreo es libre como el ¿Ha hablado de este tema con sus maestros y compañeros? El domingo, con ABC, exclusiva lámina del Faraón Curro Romero abre el domingo la exclusiva colección Toreros para la Historia, una selección de los grandes maestros de la tauromaquia, a través de fabulosas láminas ilustradas, en formato DIN A 3 e impresas a 4 1 tintas sobre cartulina verjurada ahuesada de 220 gramos. Las láminas cuentan con una caricatura a todo color de Carmelo Calvo, fotografías históricas del archivo de este diario y los perfiles y datos biográficos de los toreros. Sólo con ABC, y un coste adicional de un euro. -Dijo que su ilusión habría sido torear a un toro sólo con el capote. El reglamento le impidió hacer esa obra, ¿no? -Claro, porque hay dos formas de emocionar: o de arte o de lo otro. Un toro tiene más fuerza que un hombre y dos pitones. Desafiar a un toro a base de valor y no torear... El mensaje es emocionar de arte, porque eso ya no se olvida jamás. Un torero tiene que tener sus recursos y todo el mundo no tiene arte. Pero hay quien dice un ay y te llega al alma, o quien se pega dos pataítas y te vuelve loco. Y en el toreo pasa igual. Pegas dos lances y la gente sale toreando. Otros pegan ochenta pases y tienen que convencer a base de cantidad, tienen que subsistir, tienen que cortar orejas. -Estamos encorsetados ahí. Eso se lo dije a Barceló un día. A mí me han dado muchas ganas de seguir pegándole lances.