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ABC VIERNES 4 s 4 s 2008 VIERNES deESTRENO 89 JOYAS DEL CINE Prohibido relajarse Consiga el próximo domingo, completamente gratis al comprar el diario ABC, una nueva entrega de la colección Joyas del cine, que ofrece en esta ocasión las películas Llamada a un asesino María Galante y Latido Por MANUEL LUCENA GIRALDO Una de las mezclas infalibles en el cine clásico consistió en agitar en la coctelera del director, sobre un fondo de cine negro salpicado de encuentros con la ley, algunas gotas de erotismo, un par de protagonistas- estrella que padecen un amor fatal y una trama abierta, que a modo de hilo conductor debe mantener al espectador pegado al asiento. El suspense fue uno de sus elementos fundamentales, pues sin él no hay película de género que funcione. Los tres excelentes ejercicios cinematográficos que presentamos, tan distintos en su factura y protagonistas, ofrecen un buen ejemplo de ello. En Llamada a un asesino dirigida por Chester Erskine, conocido por el cuidado que ponía en los guiones y el carácter de la historia que contaba, se llevó a la pantalla una obra de teatro de Paul y Claire Sifton. El juez Edward Weldon (O. P. Heggie) es conocido por su rigor y estricto sentido de la justicia. En un juicio como tantos otros, comparece Ethel Saxon (Helen Flint) acusada del asesinato de un hombre. Tras condenarla a muerte en la silla eléctrica, la noche de la ejecución sale a relucir una verdad incómoda: su hija Stella (Sidney Fox) ha establecido una relación amorosa con el gángster Gar Boni (un Humphrey Bogart que ya era él mismo) y, en su intento de escapar, tras una postrera entrevista, ciega de pasión, le dispara con resultado de muerte. Se trata de una situación idéntica a aquella que el juez ha sentenciado y la pobre condenada Ethel ha intentado explicar de este modo: Yo le quería, pero cuando ya no me quiso más me di cuenta de cómo se alejaba de mí, hasta llegar a observar el odio en sus ojos. Me odiaba porque yo le necesitaba En María Galante de Henry King, especialista en llevar a la gran pantalla obras de Ernest Hemingway, la atractiva francesa (no podía ser de otro modo) de tan sonoro nombre, interpretada por Ketti Gallian, es secuestrada por un capitán de barco borracho que se dirige a América Central. Tras escapar, llega a la zona del canal de Panamá (entonces territorio norteamericano regido por las leyes de Luisiana) donde sobrevive de la canción (portuaria) Sus irresistibles encantos atraen, entre otros, al comerciante japonés Tenoki, el diplomático inglés Ratcliff y el médico Crawbett (Spencer Tracy) investigador en enfermedades tropicales, del cual la ingenua María no acaba de fiarse. Hace bien, como la joven carterista Arlette Lafron (Ginger Rogers) de Latido que es atrapada en plena faena por un aristócrata. Este no la denuncia, pero ya se sabe que nada en este mundo sale gratis. A cambio de su silencio va a tener que ayudarle con un trabajito pendiente... Martin Scorsese, en la pasada Berlinale AP QUERIDO MARTIN... Se estrena hoy en España Shine a light el documental realizado por Martin Scorsese sobre los Rolling Stones CARTA AL DIRECTOR de los mejores directores de fotografía del mundo: John Toll, Ellen Kuras, Robert Elswit o Emmanuel Lubezki. Ahí es nada. El problema, querido Martin es que por muy brillante que sea el concierto (que lo es) o por nítida que sea tu visión del mismo, la sensación que perdura es que es sólo un concierto, uno más. Magnífico, por supuesto, pero solo eso. Aun recuerdo la primera vez que vi El último vals Nunca tuve la impresión de que aquello girara en torno a un concierto de una banda que se separa. Lo viví (no creo que haya palabra que encaje mejor que esa) como una celebración, una reivindicación de la grandeza de la música, la captura del momento en que ya no son solo unos tipos tocando unos instrumentos, sino algo mucho más trascendente, de difícil explicación desde un punto de visto racional. Algo que por unos minutos conecta con una parte de ti que nunca tiene cobertura. Shine a light no tiene eso, si bien es cierto que tampoco lo pretende, pero a mi me sabe a oportunidad perdida. Quizás tuviste miedo a ponerte las gafas de soldador y analizar (soplete en mano) las juntas que unen a una banda que ha sobrevivido a todas las plagas bíblicas (y a algunas más que aun no estaban inventadas) Quizás estabas demasiado cerca como para mirar de lejos pero la cuestión es que nos hemos quedado sin saber que se esconde entre la R de Rolling y la S de Stones Eso si, pedazo de concierto. Bondad aparente Toni García Juez y parte Llamada a un asesino EE. UU. 1934 Título original: Midnight Dirección: Chester Erskine Intérpretes: Humphrey Bogart, Sidney Fox, O. P. Heggie María Galante EE. UU. 1934 Título original: Maria Galante Dirección: Henry King Intérpretes: Spencer Tracy, Ketti Gallian, Ned Sparks Latido EE. UU. 1946 Título original: Heartbeat Dirección: Sam Wood Intérpretes: Ginger Rogers y Basil Rathbone En la imagen, Ginger Rogers, protagonista de Latido Perdóname la osadía- -ya de entrada- -de intentar escribirle una carta a un mito viviente como tú, un hombre que huele a cine desde el pliegue de la americana hasta el cordón de los zapatos. Adoro tus películas, todas ellas en su conjunto (aunque algunas menos que otras) e incluso en las que hay que excavar en busca de algún referente acabo por vislumbrar el punto de apoyo, tu marca de fábrica, que compensa el tiempo que uno pasa a oscuras en una sala de cine. Eso y tu adoración por Van Morrison (pocas veces se le ha metido tan bien en la gran pantalla: TB Sheets en Al límite y Wonderful remark en El rey de la comedia por ejemplo) plasmada al fin en ese prodigio de borrachera y música que es El último vals me han convertido en un leal súbdito tuyo, fiel al castillo y a la bandera. En Berlín tuve ocasión de ver tu último invento, Shine a light lo que en algunos mentideros era un documental y en otros un concierto y que acabó por ser más lo segundo que lo primero. No me malentiendas, siempre es un gustazo ver un concierto de los Stones bajo el ojo que todo lo ve del glorioso Robert Richardson, y cuyos cámaras a pie de escenario son algunos