Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 4 s 4 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA AGUA Y AJO, PERO SIN AGUA ARÍA risa si no diese pena. Sería motivo de chiste si no lo fuese de indignación. Parecería cómico si no fuese dramático. La Cataluña antitrasvase se angustia de sed mientras el Ebro se desborda, y el Gobierno que ha permitido la nacionalización de los ríos por las autonomías pretende prohibir a la Generalitat que, en manifiesta aplicación de la ley del embudo, tome agua del Segre para paliar la emergencia. ¿Tomar agua? ¿Eso no es un trasvase? -No. Los trasvases están prohibidos en las TaIGNACIO blas de la Ley del zapateCAMACHO rismo. Lo del Segre se llama captación temporal de agua -Eso es un trasvase como la copa de un pino. -Tan evidente que Zapatero ha dicho que nones. Que se avíe Cataluña con las desaladoras. ¡Pero si Cataluña no tiene desaladoras! -Pues ahí está la segunda paradoja. La primera es que los enemigos de los trasvases lo primero que piensan en cuanto están en apuros es en un trasvase. La segunda es que el Gobierno apóstol de las desaladoras no ha tenido tiempo de construirlas. Por eso le van a mandar agua a Barcelona ¡en barco! desde una que hay en Carboneras, provincia de Almería. ¿Almería? Pero... ¿ésa no es una de las provincias más secas de España? -Tanto que estaba previsto llevarle agua del Ebro en el Plan que derogó Zapatero. Tercera paradoja. No sólo le niegan el trasvase, sino que ha de dar agua a los que se la negaron. -Y si este Gobierno no ha hecho desaladoras, ¿cómo es que hay una en Almería? -Cuarta paradoja: se construyó bajo el pérfido Gobierno de Aznar. -Un momento, a ver si me aclaro: ¿no se hizo el trasvase porque los catalanes no quisieron, y ahora la España seca le tiene que dar agua a la España húmeda? -Exacto. Solidaridad unilateral, o inversa: de ida, pero no de vuelta. Cohesión nacional, que le llaman. -Oiga, y volviendo a lo del Segre, ¿por qué no autoriza el Gobierno el trasvase? -Pues por eso, porque es un trasvase y quedaría en ridículo toda su política hidrológica. ¿Política hidrológica? No sé si será hídrica, pero desde luego no parece lógica... Además, si el Ebro se acaba de desbordar, es que le sobra agua. -Quinta paradoja. Sobra, pero no se aprovecha. Eso mismo piensan en Valencia y Murcia. Donde, por cierto, el PSOE se pegó un batacazo electoral muy serio. -Ya. Mientras que en Cataluña y Andalucía obtuvo una resonante victoria, ¿no? Pues a lo mejor ésa es la clave de todo este enredo surrealista: que cada pueblo tiene el Gobierno que se merece. Y que no hay nada como que ganen los tuyos... para que te apliquen el método de la paradoja. O sea, agua y ajo para todos... pero sin agua para nadie. D PERSPECTIVA MÁS GESTIÓN Y MENOS POLÍTICA JUDICIAL A Administración de Justicia parece la casa de los líos. Papeles que se pierden con consecuencias dramáticas, procedimientos burocráticos a medio camino entre Larra y Kafka, huelgas indefinidas que reflejan un profundo malestar laboral. Pero no todo está perdido, está fraguándose un claro consenso sobre la excesiva politización del sistema y empieza a cuestionarse, afortunadamente, la propia existencia deasociaciones profesionales que actúan como sindicatos a la americana gestionando las carreras laborales de sus miembros y siendo auténticos monopolistas de oferta a la hora de cubrir vacantes, traslados y ascensos. Si ésta va a ser la legislatura del consenso, como proclama el presidente Zapatero, y la de la reforma constitucional, como le piden muchos, quizás ha llegado el momento de reconocer que el diseño judicial del 78 no es el mejor. Aquí no vale el dicho popular, si funciona por qué cambiar. Mientras llega ese momento, también los economistas podemos decir algo sobre la Justicia. Es una empresa que no funciona. Si aplicáramos la propuesta de Sarkozy de examinar a los ministros, si le sometiéramos a una evaluación de 360 grados de esas que están de moda entre expertos FERNANDO en recursos humanos, el ministro BermeFERNÁNDEZ jo estaría suspendido. Sus clientes, proveedores, subordinados y jefes estarían plenamente de acuerdo en que les ha creado más problemas que resuelto expedientes. Tampoco ha creado negocio, no parece haber aportado muchos votos, por loquedeberíaplantearsesu idoneidad para el puesto. Todos conocemos magníficos profesionales que no están en el lugar adecuado en su empresa, cuyo perfil de conocimientos técnicos, habilidades y competencias no se ajusta a las demandas de la posición concreta que ocupa. Pero no deberíamos quedarnos en temas personales, siempre proclives al cotilleo y a la injusticia. Hay un problema de fondo, la empresa no funciona porque no hay una gestión profesional sino política del sistema judicial. No está claro el papel del ministro ni el del Consejo General del Poder Judicial. Mis conocimientos de derecho administrativo y constitucional son menores que los de administración L de empresas, pero parecería que el ministro es el gestor último del sistema, el que asigna presupuestos y debe hacer funcionar la maquinaria de la administración. Es el poder ejecutivo, el consejero delegado, el Chief Executive Officer como dicen los americanos. A él le corresponden, por poner ejemplos concretos de algunos incidentes recientes, la estructura salarial del aparato judicial y los sistemas de información. Y ha habido fallos clamorosos de gestión. No se me ocurre manera más suave de calificar lo que acabamos de descubrir con el caso Mari Luz, que no existe un sistema informático único en Justicia e Interior. La modernización informática de la Administración Tributaria es desde hace años un orgullo nacional y un producto de exportación y consultoría internacional. La comparación dice mucho, demasiado quizás, de las prioridades reales del Gobierno. Todo el dinero es poco para fiscalizar a los contribuyentes, pero nunca hay dinero para garantizar los derechos de los ciudadanos. En estos últimos años, porque el objetivo exclusivo de la política judicial ha sido arrancarla de manos conservadoras. Vivimos en un Estado de las Autonomías que se asienta sobre la presunción dequetodo mejora al acercarse al administrado. En esa falacia se asienta la territorialización de la justicia puesta en marcha con la reforma de los Estatutos. Cuando tenemos evidencias contrarias, preferimos mirar para otro lado por educación, oportunismo, cálculo electoralo falta decoraje. Vito Tanzi, un experto economista de reputación y experiencia internacional, acaba de publicar un trabajo (IMF WP 08 67) que cuestiona directamente esa presunción de que la descentralización aumenta la calidad en la provisióndelos servicios públicos. La huelga de funcionarios de justicia, como la de policías hace unos meses, es una manifestación palmaria de esa imperfección. Habrá más de índole similar, porque no es sostenible un país, una empresa, en el que las diferencias salariales se basan en para quién trabajas, no en la productividad o el contenido del puesto desempeñado. Pero la eficacia o la equidad no son valores de moda, importan más los presuntos agravios históricos. Aunque rompan la unidad del mercado de trabajo. Lo podemos pagar muy caro en este ciclo de estanflación que nos ha caído encima.