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ABC JUEVES 3- -4- -2008 El primer ministro irlandés renunciará al cargo, acuciado por los casos de corrupción Bertie Ahern 31 El presidente de EE. UU. George W. Bush, estrecha la mano del secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Sheffer, ayer en Bucarest REUTERS Bush saluda a Zapatero en Bucarest con un Hola, hola. Felicidades La cena de apertura de la cumbre de Bucarest apenas propició otro fugaz saludo entre el presidente estadounidense y el jefe del Ejecutivo español LUIS AYLLÓN ENVIADO ESPECIAL BUCAREST. Las cumbres internacionales a las que asisten George W. Bush y José Luis Rodríguez Zapatero tienen siempre el aliciente añadido de conocer cuánto tiempo durará el saludo entre ambos, ya que la posibilidad de una entrevista formal es siempre muy remota. Ayer, los dos mandatarios coincidieron en la cena de jefes de delegación con la que se abrió la cumbre de la OTAN en Bucarest, aunque separados por tres asientos. Según fuentes de La Moncloa, Zapatero, que llegó al Palacio Cotroceni, donde el presidente rumano, Traian Basescu, actuaba como anfitrión, estuvo un buen rato conversando con varios de sus colegas de la Alianza, especialmente con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con quienes coincide en la necesidad de no precipitarse en invitar a Ucrania y Georgia a sumarse ya a un plan de acción que les abra las puertas de la OTAN, tal y como quiere Estados Unidos. Cuando el presidente norteamericano entró en la sala, Zapatero se encontraba ya sentado en su sitio. Bush, antes de llegar a su lugar, pasó junto al jefe del Ejecutivo español y, en castellano, le saludó con un Hola, hola, felicidades Completaba así, personalmente, tanto el telegrama de felicitación que le hizo llegar a través del embajador en Madrid, Eduardo Aguirre, tras conocer su triunfo en las elecciones del 9- M, como la llamada telefónica del pasado 14 de marzo, en la que, según las explicaciones de Moncloa, ambos quedaron en verse en esa cumbre de Bucarest. El propio Zapatero dijo entonces que aprovecharía esta cita para charlar con el presidente estadounidense sobre aspectos que afectan a intereses compartidos y otras cuestiones de orden internacional Se creó, así, la sensación de que por fin los dos gobernantes, que sólo han intercambiado hasta ahora fugaces saludos, podrían por fin conversar en una entrevista bilateral, aunque no fuera ni en la Casa Blanca ni en la Moncloa. Sin embargo, ni Madrid ni Washington han hecho gestiones para buscar un momento en que se pudiera producir la entrevista y, unos días antes de desplazarse a Bucarest, en el entorno de Zapatero ya se hablaba únicamente de un saludo quizás un poco más prolongado que en ocasiones anteriores. Aún quedan hoy varias horas por delante, en las que van a coincidir y pueden intercambiar algunas palabras más que los simples saludos protocolarios y amistosos. En el caso de lo hagan, Bush sabrá ya, porque anoche lo pudo constatar en la cena, que España se alinea con Francia, Alemania y otros países europeos en frenar por ahora las in- vitaciones a Ucrania y Georgia, aunque se esfuerza en buscar un consenso que satisfaga a todos. También conocerá que el Gobierno español, que además alega que está en funciones, no se muestra dispuesto a comprometerse aquí a aumentar sus tropas en Afganistán, porque cree que ya hace un esfuerzo importante con 778 militares, lo que le convierte en el décimo contribuyente a la misión, y con 84 muertos. Además, se aduce que la zona en la que están los soldados españoles es también peligrosa, como lo prueban los repetidos ataques sufridos en los últimos días. De todos modos, según el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que ayer participó con sus colegas aliados en otra cena paralela, aseguró que tanto en ese momento como por la mañana cuando habló por teléfono con Condoleezza Rice, la secretaria de Estado norteamericana no pidió a España una contribución mayor a ISAF. También el titular de Defensa, José Antonio Alonso cenó con sus homólogos de la Alianza, de quienes se despidió para dedicarse a sus nuevas funciones parlamentarias. Gobierno en funciones En castellano Moratinos asegura que Rice no le pidió que España aumente sus tropas en Afganistán Madrid aboga por el consenso para resolver la disputa sobre Ucrania y Georgia