Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN JUEVES 3 s 4 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro SIN ARREGLO EN JUSTICIA asi dos meses después de que los funcionarios de Justicia de las comunidades que no tienen transferidas las competencias en esta materia iniciaran una huelga, el ministro Mariano Fernández Bermejo recibió ayer otrosonoro no a su tardíaeinsuficiente oferta para resolver el conflicto. El resultado de esta huelga, la más larga en años y secundada por todos los sindicatos, resulta ya alarmante: más de 120.000 procesos afectados, unos 30.000 juicios suspendidos y una situación próxima al colapso en cientos de Juzgados. Además, la indignación de los sindicatos se ha incrementado en las últimas horas después de queelministro se jactara de un falso principio de acuerdo, filtración que ayer se reveló como una intoxicación mendaz según denunciaron los propios sindicatos. El hecho es que la incapacidad de Bermejo para negociar en términos equilibrados una solución alas demandas de los funcionarios- -que se sienten discriminados respecto a los deotras autonomías- -está causando un serio deterioro a un servicio público esencial para miles de ciudadanos. Y todo precisamente en un momento en el que la imagen que transmite la justicia al ciudadano no es precisamente ejemplar. Más bien al contrario. Llegado el conflicto hasta este punto, tanto el Ministerio como los sindicatos- -también habrán de ceder en algo respecto a su pretensión de cobrar parte de lo perdido durante la huelga- -están obligados a un ejercicio común de responsabilidad para evitar aún más perjuicios al ciudadano. Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera C ZAPATERO, ANTE OTRA TRAMPA DEL PNV AS protestas socialistas por el apoyo del PNV a la continuidad de Acción Nacionalista Vasca al frente del Ayuntamiento de Mondragón, aunque sean emocionalmente sinceras, carecen de valor político si no implican un cambio drástico de la política antiterrorista y de pactos de José Luis Rodríguez Zapatero. La alcaldesa de esta localidad se negó a condenar el asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco, cometido por ETA en los últimos días de la campaña electoral. Ni la ética personal ni la dignidad política han llevado al PNV a promover en este ayuntamiento un cambio de gobierno, pese a la apariencia de arrepentimiento que ayer por la tarde escenificó Íñigo Urkullu al admitir que su partido ha gestionado mal el caso de Mondragón. Es comprensible, por tanto, la indignación de los socialistas vascos por esta ofensa a la memoria de su compañero asesinado. Su sentimiento es compartido por la inmensa mayoría de la sociedad española y ratifica que su mejor aliado contra la intransigencia nacionalista y contra ETA sigue siendo el PP. Pero aislar este comportamiento del PNV y no enmarcarlo en el contexto de decisiones políticas de José Luis Rodríguez Zapatero en relación con el País Vasco y, particularmente, con el proceso de negociación con ETA es un error que desenfoca la realidad. La continuidad de ANV al frente de la Alcaldía de Mondragón desmerece democráticamente la conducta del PNV pero señala también la responsabilidad política del PSOE por haber permitido que aquel partido pudiera presentarse, aunque sólo fuera con la mitad de candidaturas, a las elecciones municipales en el País Vasco y Navarra. A estas alturas resulta inservible la excusa de la falta de pruebas y de las decisiones judiciales para eludir el reproche político que pesa sobre el Gobierno por la presencia proetarra en las instituciones vascas. ETA está en la Cámara de Vitoria y en los ayuntamientos vascos porque había una negociación política en marcha con los terroristas. L Hay que confiar- -acto de fe quizás excesivo- -en que Rodríguez Zapatero sea ya consciente de la inutilidad de dialogar con ETA para poner fin sin condiciones a su violencia. Aunque este lamentable episodio del Ayuntamiento de Mondragón pone de manifiesto la necesidad de que el PSOE también sea consciente de la posición que ocupa el PNV partido que no representa una ideología, sino un régi, men nacionalista que necesita a ETA para mantener la confrontación con el Estado. El PNV que ha evitado la moción de censura en Mondragón es el mismo del plan Ibarretxe el mismo que echó al moderado Josu Jon Imaz y el mismo con el que el Partido Socialista de Euskadi ha pactado los últimos presupuestos de la comunidad vasca, el reparto de poder en las cajas de ahorro de los tres territorios vascos y al que los socialistas entregaron el control de la Diputación de Álava. El episodio de Mondragón es coherente con la política del PNV de oposición a cualquier avance en la lucha antiterrorista: denunció la ley de Partidos en Estrasburgo, se querelló contra el juez Garzón y, para quien lo haya olvidado, también pactó con ETA el acuerdo de Lizarra, que está en la base de la estrategia soberanista del lendakari Ibarretxe y de la dirección de su partido. Si el PSOE tuviera claro que la conducta del PNV es inaceptable, no tendría que pensar mucho cuáles han de ser las consecuencias serias anunciadas, pero sin concretar, por su nuevo portavoz parlamentario, José Antonio Alonso. O pacta con el PNV que, a su vez, apoya a los proetarras, asumiendo Zapatero las verdaderas consecuencias de esta decisión, o prescinde del PNV mientras este partido no rompa sus vínculos con la izquierda proetarra, como acordaron de mutuo acuerdo el PSOE y el Partido Popular en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Al final sucede que la infamia del PNV en Mondragón compromete más a Zapatero que a los nacionalistas, cuya vocación siempre es ayudarse recíprocamente en los momentos difíciles. LUCES Y SOMBRAS DEL PARO os datos de empleo del mes de marzo, según los registros de paro y de afiliación a la Seguridad Social, son menos malos de lo esperado, pero hasta el ministro de Trabajo reconoce que la tendencia no es buena y que durante los próximos meses el empleo irá a menos. Entre las variables publicadas ayer hay dos referencias favorables: el número de desempleados inscritos se reduce en 15.000 y la afiliación media crece en 60.000. Ahí acaban las buenas noticias. La cifra de parados (2,3 millones) es la más alta en lo que va de siglo y el número de afiliados a la Seguridad Social (19,3 millones) está muy por debajo del techo marcado meses atrás. Pero hay otros datos desfavorables: el número de contratos realizados en marzo fue un 18 por ciento menor que en el mismo mes de 2007, y los contratos indefinidos disminuyeron un 13 por ciento. Además, las peticiones de subsidio de desempleo han crecido un 23 por ciento, hasta alcanzar las 400.000, y el gasto en desempleo durante el mes de febrero superó los 1.500 millones de euros, 250 más que en febrero de 2007. La lectura superficial de estos datos quizá represente un cierto alivio para el candidato Rodríguez Zapatero, cuyo discurso de investidura debería, pese a todo, incorporar medidas específicas para frenar lo que representa la primera preocupación de los españoles. Pero si el engañoso alivio de marzo le induce a enmascarar o enmarañar la magnitud de la crisis económica actual, cometería un grave error. L LECCIONES DE LA OTAN EN AFGANISTÁN A Alianza Atlántica celebra en Bucarest la reunión más numerosa de su historia, prueba indudable de su relevancia en el escenario internacional. Sometida a una dura prueba en la misión que lleva a cabo en Afganistán (ISAF) sus aliados buscan respuestas a los principales problemas que encuentran en un conflicto en el que están en juego el futuro de la organización y la seguridad de las sociedades occidentales. La tarea no es fácil, pero, precisamente por eso, resulta necesario que todos los socios de la Alianza cumplan con sus obligaciones en estos momentos cruciales. Lo peor que podría suceder es que en el seno de OTAN sus miembros se dividieran entre quienes están dispuestos a asumir las responsabilidades y las tareas propias de una organización militar y los que solamente contemplan un apoyo matizado a los primeros. En el caso de Afganistán, sería dramático que se estableciese un círculo de países que aceptan que sus militares tomen parte en misiones de combate y aquellos que, en cambio, ordenan a los suyos abstenerse de toda confrontación. Una alianza militar como la OTAN presupone que todos sus socios están siempre decididos a actuar colectivamente y a compartir los esfuerzos y los riesgos en el objetivo de la seguridad común. En esa situación, Estados Unidos podría llegar a establecer de forma progresiva relaciones especiales con aquellos aliados con los que soporta los mayores costes de la operación en Afganistán y, como consecuencia, iría perdiendo L interés en la asociación estratégica con el resto. Una OTAN de doble velocidad no le conviene a nadie, y aún menos a España, que está en la Alianza Atlántica precisamente para saberse respaldada por toda la organización militar más poderosa del mundo. En este aspecto, el Gobierno socialista mantiene una posición reticente y retraída en Afganistán, que no concuerda muy bien con el persistente interés de Zapatero para ser visto a toda costa en actitud amistosa al lado del presidente norteamericano. Otra consecuencia de esta situación es que Washington alente el ingreso de nuevos países en la OTAN- -cualquiera que sea su situación política- -para sumar todos los efectivos posibles. Si siguen las penurias de las tropas aliadas en Afganistán porque los actuales veintiséis países miembros no pueden o no quieren aumentarlas, las ofertas que puedan venir de los candidatos balcánicos- -Croacia, Albania o la antigua república de Macedonia- -o incluso de la turbulenta Georgia o la inestable Ucrania suenan muy bien para los oídos de los estrategas de la ISAF. Sin embargo, la OTAN es mucho más que una simple coordinación militar: desde su fundación ha sido el estandarte de la defensa de la democracia y la libertad, valores que no pueden pasar a un segundo plano en nombre del pragmatismo. Por garantizar el éxito militar en Afganistán estaríamos comprometiendo la estabilidad y el progreso democrático en Europa del Este.