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ABC MARTES 1 s 4 s 2008 ECONOMÍA 41 Estados Unidos plantea una reforma financiera que hace de la Fed la megapolicía del sistema Dimite el secretario de Vivienda, Alphonso Jackson, acosado por la crisis e investigado por corrupción ABC WASHINGTON. El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, anunció ayer un plan para reformar la regulación del sistema financiero en este país que supondría dar un vuelco completo al marco actual, que data de la Gran Depresión que siguió al crack bursátil de 1929. La intención del responsable de la política económica de la mayor potencia mundial es dotar al sistema de mecanismos de supervisión más ágiles, más pegados al terreno y más eficaces para evitar crisis como la actual. La propuesta más llamativa de las realizadas por Paulson es la de convertir a la Reserva Federal (Fed) en una suerte de megapolicía con poder para enviar a sus agentes a husmear en las cuentas de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de riesgo y cualquier otra entidad que amenace la estabilidad del entramado financiero. La Fed tendría la autoridad para escudriñar dentro del sistema y mirar a fondo donde sea pertinente dijo Paulson. Es una dirección en la que el banco central ya ha comenzado a moverse por sí mismo, pues como respuesta a la crisis actual ha comenzado a prestar directamente a bancos de inversión y ha coordinado la adquisición de Bear Stearns, uno de los mayores, por parte de JP Morgan Chase. En cierto modo, los planes del gobierno estadounidense supondrían acercar el concepto de supervisión bancaria hacia un significado más europeo En el Viejo Continente, los Bancos Centrales ejercen de hecho las labores de supervisión del sistema financiero. Centralización de la vigilancia financiera, ahora demaisado dispersa en distintas instancias gubernamentales, es el principio básico del plan expuesto por Paulson. Gran parte de nuestro sistema regulador actual fue creado tras la Gran Depresión y fue desarrollado como reacción, creando entidades reguladoras como respuesta a innovaciones de mercado o a problemas en los mercados dijo el secretario. La propuesta, que ahora pretende unificar las competencias dispersas entre los distintos organismos creados ad hoc por efecto de las sucesivas El secretario del Tesoro, Henry Paulson, durante la presentación, ayer, de la reforma que propone crisis a las que se ha enfrentado la economía en el último siglo, viene motivada de nuevo por una crisis, que se inició en el sector inmobiliario y ha provocado grandes pérdidas a algunas entidades financieras, el colapso del mercado de algunos títulos y bonos vinculados a las hipotecas y una restricción general del crédito. El plan, que requiere aprobación del Congreso, no hace nada por ayudar ahora mismo y Paulson destacó que debe ser aplicado sólo después de que se solventen las dificultades actuales. No es nueva la idea de modernizar y simplificar el marco regulador estadounidense, donde perviven instituciones creadas durante el siglo XIX, pero los esfuerzos anteriores se vieron extinguidos por los intereses creados, la resistencia en las distintas dependencias administrativas en las que ahora mismo se dispersan estas funciones y, finalmente, la lucha política. A pocos meses de las elecciones presidenciales, el propio Paulson subrayó que la reforma debe ser pilotada por el partido ganador de las elecciones, AP Bush y Brown planean coordinar la supervisión y regulación bancaria EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Estados Unidos y el Reino Unido han decidido estrechar su colaboración para abordar la crisis de los mercados financieros con la creación de un grupo de trabajo sobre la supervisión y la regulación del sistema bancario. El presidente estadounidense, George Bush, y el primer ministro británico, Gordon Brown, han acordado este nuevo paso para una mayor coordinación ante la relevancia de la crisis y el deseo de actuar conjuntamente en las reuniones de primavera del FMI, del Banco Mundial y del G- 7. Un primer objetivo del grupo será concretar la viabilidad de la propuesta de los ministros del Tesoro de ambos países, Henry Paulson y Alistair Darling, sobre una supervisión cortada a la medida de grandes instituciones financieras que tienen una significativa actividad transfronteriza. Aunque la urgencia de una actuación conjunta viene marcada por el calendario de organismos internacionales, la cooperación entre Londres y Washington pretende ser estable y ese grupo de trabajo seguirá manteniendo su actividad. El grupo se ocupará de examinar el papel de las agencias de clasificación de créditos a la hora de evaluar los riesgos, e intentará mejorar la trasparencia en la valoración de los productos financieros complejos. Este abanico de propuestas ya fue analizado por Brown con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en la pasada cumbre franco- británica. Sarkozy pidió a Brown que presionara en esta línea a Washington. La crisis subprime se ha cobrado importantes víctimas en ambos países: el Northern Rock en el Reino Unido, y el Bear Stearns en Estados Unidos. por lo que la respuesta del Partido Demócrata es de especial relevancia: es positivo, pero poco prioritario en sus planes tal y como se plantea. Incluso el candidato demócrata Barack Obama calificó el plan de poco ambicioso y reiteró su opinión de que Estados Unidos precisa un regulador único del sistema financiero. Por su parte, el secretario estadounidense de Vivienda y Desarrollo Urbano, Alphonso Jackson, presentó ayer su dimisión, que se hará efectiva el próximo 18 de abril, para atender asuntos personales y familiares. No aludió, sin embargo, a las investigaciones de las que es objeto por corrupción. Jackson, amigo personal del presidente estadounidense, George Bush, había sido muy criticado por varios miembros del Congreso, molestos porque el secretario se negaba a responder adecuadamente a las acusaciones Un consejero de Jackson dijo a la CNN que el secretario se estaba planteando en privado la posibilidad de dimitir desde el año pasado, cansado de las investigaciones éticas por presuntos casos de corrupción que han hecho que se le acuse de no poder centrarse plenamente en la resolución de la crisis inmobiliaria que atraviesa Estados Unidos.