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ABC LUNES 31 s 3 s 2008 MADRID 49 HISTORIAS MADRILEÑAS AL DÍA El amo y señor de la pista Juan Colmenarejo, 62 años, tiene ya 13 medallas ganadas en competiciones de atletismo. Las cinco últimas- -una de oro, dos plata y dos de bronce- -se las trajo del reciente Campeonato de España de Veteranos celebrado en Oviedo POR MARÍA ISABEL SERRANO MADRID. Acaba de llevarse a casa cinco medallas de golpe: una de oro, dos de plata y otras dos de bronce. Y está tan pancho. A su hazaña le da una importancia relativa. Normal. En la vitrina acumula más de trece galardones. A sus 62 años, Juan Colmenarejo, atleta de pies a cabeza, se ha convertido en la estrella del Campeonato de España de Veteranos en Pista Cubierta, celebrado recientemente en Oviedo. Este vecino del municipio madrileño de Colmenar Viejo es afable. Su voz es serena. Sin estridencias. Habla reposado y sabiendo lo que se trae entre manos. Por lo que respecta a su físico, es pura fibra. Salta a la vista. El entrenamiento hace mucho y él nunca lo perdona. Juan Colmenarejo Jusdado, del Club Atletismo Colmenar, obtuvo sus últimas cinco medallas en la capital asturiana. La de oro en Penthatlon (salto de longitud, peso, 60 metros vallas, salto de altura y 1.000 metros) Las dos de plata en las disciplinas de altura y 200 metros. Las otras dos de bronce en 60 metros y 60 metros vallas. Los que saben de esta disciplina nos comentaban que el éxito de Juan es más que loable teniendo en cuenta el alto nivel del campeonato celebrado en la capital asturiana, que convocó a los mejores atletas veteranos de toda España. Eso sin contar el desgaste que para el colmenareño supuso el hecho de competir de forma casi sucesiva en las pruebas, algunas se disputaron con apenas diez minutos de diferencia. Creo que ya tengo trece medallas nos dice Juan con cierto rubor. Sólo en 2007 se llevó el oro en pista cubierta y dos de plata en el Campeonato de Madrid. Ese mismo año, en el Campeonato de España de Pista Cubierta se alzó con oro en Penthalon; la plata y el bronce en pista cubierta. En pruebas al aire, y también en 2007, arrampló con otras cuatro de plata. El atletismo me gusta mucho. Siempre he procurado estar en forma. Ahora estoy jubilado y le dedico más tiempo pero por mi profesión de Guardia Civil, de los de élite, siempre he tenido que estar en forma nos comenta Juan. ¡Lo suyo es ganar! -De momento, sí. Pero no es tan fácil como parece. Hay que poner mucha voluntad y mucho esfuerzo. ¿Suerte? La buena hay que buscarla porque la mala viene sola y cuando menos lo esperas. Recuerdo que, una vez, antes de una carrera tuve una rotura en el gemelo y no pude participar después de haber estado entrenando un año enterito. ¿Qué le aporta el deporte? -Vitalidad. Aquí, en Colmenar, veo gente de mi edad que no está tan ágil. Yo les digo que se muevan, que hagan deporte Y me dicen que para mí es muy fácil porque lo llevo haciendo desde hace 30 años. Juan nos confiesa que hace una vida muy sana. Que fuma muy poquito y que entrena un mínimo de tres días a la semana. Somos una familia de atletas porque mi hija también compite y mi hijo es quien nos entrena. ¡Hasta mi nieta, de 9 años, ya está en ello! Y apuntada al Club de Colmenar Está convencido de que el deporte es lo mejor para la juventud. Hay que fomentarlo- -dice- porque así no se exponen a ciertos peligros De achaques, a su edad, anda medianamente libre. Goteras siempre hay pero con el atletismo no llegan a calar Él es el ejemplo. Luis Prados de la Plaza MÁS O MENOS l cálculo aproximado el más o menos de casi siempre para montar el malabarismo estadístico de andar por casa) está preparado ante el umbral de abril, donde lloverá más o menos y nos espera el mismo modo de contar las indirectas entre los inquilinos de los edificios de Correos (el más antiguo y el menos antiguo) donde se decide el presente y el futuro de Madrid. Otra vez nos van a explicar, de un momento a otro, que la Comunidad y el Ayuntamiento se llevan de cine, más o menos como en otros tiempos, desde que se inventó la armonía entre Leguina y Tierno, hasta hoy. Se diría que, aunque se han alternado los protagonistas de un mismo partido político, del otro y también de militancias opuestas (socialistas, populares y socialista- popular) están condenados a entenderse... como el perro y el gato, mismamente: como el perro del hortelano, se entiende, y como el gato en tejado propio o ajeno, pero con las uñas afiladas. Un despropósito, nada más y nada menos. El fin de semana se ha saldado con una hora menos en todos los relojes, lo cual no ha influido nada en el parte de sucesos con arma blanca o de fuego. A menos tiempo, más prisas para pelearse, no sea cosa de desequilibrar la estadística de reyertas en unos momentos de satisfacción oficial ante los buenos resultados de seguridad ciudadana que nos venden... más o menos descaradamente... En plan positivo, el Gobierno parece dispuesto a pagar una parte de los vidrios rotos en los alrededores de la Puerta del Sol. Más le vale y menos da una piedra. El patio de mi casa, que no es particular (pongo por caso Prado- Recoletos) ha vuelto a las andadas, con la suerte, esta vez, de haber cogido a la señora baronesa con novedad, en el trance de ser o no ser la madrina de su nieto, y eso hemos salido ganando: el ahorro de su perorata. Con tanto gasto y con tantas subidas de precios hay pocas ocasiones de ahorrar algo... y conviene conformarse con algo, por poco que sea. Más o menos, la comisión que iba a investigar la vergonzosa costumbre de acelerar licencias de obras (desde la astilla al sablazo se ha conformado con dos reuniones, o sólo con una y media, a real y medio, sardina y media, ¿cuánto valen dos sardinas y media? Más o menos, lo que decida el IPC en un momento dado. E Lo mejor para la juventud Un guardia civil de élite Juan Colmenarejo luce las cinco medallas que ganó en Oviedo ABC