Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 31 s 3 s 2008 La revuelta tibetana INTERNACIONAL 33 Detenciones masivas en China y Nepal al no cesar las manifestaciones P. M. D. PEKÍN. Aunque el primer ministro chino, Wen Jiabao, aseguró ayer, durante su visita a Laos, que la situación en el Tíbet estaba bajo control tras la revuelta del pasado 14 de marzo, se siguen produciendo nuevos incidentes tanto en Lhasa como en otras zonas limítrofes de las provincias de Sichuan, Gansu y Qinghai. Además, y debido a la fuerte represión impuesta por el régimen comunista chino, las manifestaciones se han propagado a Nepal, el vecino país que apoya a Pekín pero donde viven unos 20.000 refugiados tibetanos. En Katmandú, la capital de este convulso reino hinduista del Himalaya, más de un centenar de manifestantes fueron detenidos ayer cuando protestaban ante la Embajada china. Según informan las agencias internacionales, los seguidores del Dalai Lama, la máxima figura política y espiritual del budismo tibetano, fueron dispersados por la Policía nepalí, que se empleó a fondo con sus bastones de bambú para evitar que se produjeran incidentes más graves. ¡Alto a los asesinatos en Tíbet! Tíbet libre! y ¡Queremos que la Prensa entre en Lhasa! fueron algunas de las proclamas que corearon a gritos los manifestantes antes de que los agentes cargaran sobre ellos. Redadas en monasterios Mientras tanto, los medios estatales chinos informaban de nuevas detenciones en Aba, un condado de Sichuan donde el pasado día 15 se produjeron violentos enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía que, según el Centro Tibetano para los Derechos Humanos y la Democracia, habrían dejado unos 23 muertos. A tenor de la información oficial, la Policía habría requisado pistolas, balas, explosivos, cuchillos y banderas tibetanas en el monasterio de Kirti, donde la organización Free Tibet Campaign denunció el arresto de cien monjes pero sin hacer alusiones al botín de armas. En la capital del Tíbet, Lhasa, también sigue la tensión a flor de piel, sobre todo después de que la Policía sellara el sábado el centro de la ciudad para realizar una serie de detenciones casa por casa. Dicha operación volvió a encrespar los ánimos de los tibetanos, que ayer recibían en sus teléfonos móviles mensajes de las autoridades conminándoles a colaborar y mantener la calma. El presidente del Comité Olímpico chino, Liu Qi, recibió ayer la llama olímpica en el Estadio Panathenian, sede de los primeros Juegos REUTERS Alerta en Pekín ante nuevas protestas por la llegada de la antorcha olímpica El régimen comunista chino blinda la ceremonia del relevo de la llama en la céntrica plaza de Tiananmen, donde se han extremado las medidas de seguridad PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Comienza el sueño, pero también la pesadilla. Procedente de Atenas, la antorcha olímpica llega hoy a Pekín para iniciar un recorrido internacional y otro por el interior de China que la llevará por 21 países de los cinco continentes y 136 ciudades. En total, la llama olímpica será relevada en 130 días a lo largo de 137.000 kilómetros en los que, a la vista de los numerosos enemigos y detractores que tiene el régimen comunista chino, puede ocurrir de todo. Además, el aterrizaje de la antorcha coincide con la revuelta tibetana que estalló el pasado 14 de marzo en Lhasa, la capital de esta región del Himalaya que lucha por su independencia desde que fue anexionada en 1951 tras su ocupación militar un año antes. El Gobierno chino ha extremado las medidas de seguridad para evitar que se repitan incidentes como los que ayer protagonizaron en Atenas una docena de activistas tibetanos y tres seguidores del perseguido culto religioso Falun Gong que fueron detenidos. Con el fin de que nada ni nadie les agüe la fiesta a los organizadores de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, las autoridades han planeado en el más estricto secreto una ceremonia que tendrá lugar a las cuatro de la tarde en la céntrica plaza de Tiananmen, y a la que sólo podrá acudir un reducido grupo de periodistas. Allí, la antorcha será relevada para iniciar un periplo que continuará por el resto del mundo hasta principios de mayo. En esa fecha, regresará de nuevo a China y se paseará por todo el país, incluyendo una polémica subida al Everest entre el 19 y 21 de junio que ha suscitado las críticas de los grupos que apoyan la independencia del Tíbet. Ante el temor de que dichos activistas utilicen este escaparate para lucir sus pancartas reivindicativas, el Gobierno blindará Tiananmen, escenario de la matanza de estudiantes que se manifestaron por la democracia en 1989. Este emblemático lugar de Pekín, situado ante la entrada a la Ciudad Prohibida y donde se levanta el mausoleo de Mao Zedong, es el objetivo de los activistas, pero el régimen intentará que la llama olímpica no acabe quemándolo. ABC. es Vídeo sobre el traspaso de la llama olímpica a China en abc. es internacional China acusa al Dalai Lama de cerrar la puerta al diálogo El Gobierno chino sigue sin prestar atención a las reiteradas ofertas de diálogo que ha lanzado en los últimos días el Dalai Lama, la máxima figura espiritual y política del budismo tibetano. En un comentario difundido ayer por la agencia estatal de noticias Xinhua, el régimen comunista acusó al Dalai Lama, Premio Nobel de la Paz en 1989, de cerrar la puerta al diálogo Para efectuar tal afirmación, Pekín no se basa en sus últimas declaraciones, sino en las del pasado, cuando su actitud era más radical. De igual modo, el régimen comunista chino aseguró que uno de los detenidos por los disturbios que estallaron en Lhasa el pasado día 14, los más graves de las dos últimas décadas, había confesado que el Gobierno en el exilio del Dalai Lama era el instigador de la revuelta. Según la agencia Xinhua, la camarilla del Dalai Lama había ordenado el reparto de panfletos en los monasterios preparando el levantamiento. Pero el Dalai Lama no sólo ha condenado la violencia, sino que ha renunciado a la independencia para abrir la negociación con Pekín con el fin de obtener mayor autonomía en el Tíbet y más respeto cultural para su población autóctona.