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90 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 30 s 3 s 2008 ABC Beatles: no hay quinto malo La reciente muerte de Neil Aspinall, rebautizado como el quinto beatle reabre el debate sobre un título, casi nobiliario, por el que compiten numerosas personalidades asociadas de una u otra forma al cuarteto de Liverpool J. LILLO MADRID. De forma concertada, como es habitual, Paul McCartney, Ringo Starr y las viudas de John Lennon y George Harrison emitieron el pasado lunes una nota de duelo con la que despedir a Neil Aspinall, el verdadero quinto beatle según titulaban algunas agencias. Amigo de la infancia, road manager, asistente personal y chófer de los Beatles y gerente durante décadas de Apple Records, el sello discográfico de la banda, el fallecido se incorpora así al competido proceso de selección abierto para elegir al quinto miembro de un cuarteto cuya grandeza desafía incluso a la aritmética. Una profunda sensación de déjà vu debió de provocar la enésima proclamación pública del quinto beatle honor al que aspiran tantos candidatos que, tras superar de largo el reparto de El octavo pasajero se aproximan en número a la heterogénea cuadrilla de celebridades que en 1967 aparecía en la portada del Sgt. Pepper Incluso el fantasma del Maharishi Mahesh Yogi podría subirse al carro por su trascendental papel en el White Album o Richard Lester, realizador cinematógráfico que a través de A Hard Day s Night y Help! contribuyó a forjar la imagen en movimiento de la banda inglesa en la prehistoria del vídeo- clip. Quizá fue Billy Preston, teclista desaparecido en 2006, quien más cerca estuvo de conseguir el título oficial de quinto beatle Fue durante las sesiones de grabación de Let It Be y en vísperas de la disolución del grupo cuando el músico norteamericano estuvo a punto de lograr la cuadratura del círculo. Nunca hubo quinteto, pero el sencillo Get Back fue firmado de forma excepcional como una obra de The Beatles with Billy Preston título de crédito que, sobre el papel y en términos creativos, marca la distancia histórica más corta con la banda de Liverpool, logro com- EPA ABC AP AP Neil Aspinall Amigo de la infancia de Paul McCartney y George Harrison, siempre estuvo al lado de los Beatles, junto a los que se hizo cargo de las más variadas funciones, a menudo serviles, hasta llegar a dirigir el sello discográfico del grupo, Apple Records Brian Epstein Enamorado platónicamente de John Lennon y fallecido a la temprana edad de 33 años, el mánager del cuarteto de Liverpool maquinó y dirigió su éxito planetario y sentó las bases industriales para la explotación de un fenómeno de masas hasta entonces desconocido George Martin Aunque fueran Lennon y McCartney quienes se encargasen de firmar la mayor parte del repertorio de la banda inglesa, el productor tuvo la habilidad de impregnar con sus conocimientos sinfónicos y de manipular, hasta personalizarlas, sus obras maestras Yoko Ono La viuda de John Lennon ha cargado con la presunta responsabilidad de provocar la ruptura de los Beatles, lo que para el gran público la convierte en indiscutible villana de un relato cuyo lado oscuro ha sabido interpretar en los últimos años con profunda ironía La cuadratura del círculo partido con Tony Sheridan, para quien el grupo llegó a tocar en una vieja grabación registrada en Alemania. Pese a todo, es el ya octogenario George Martin el mejor situado para pasar a la posteridad como el quinto beatle Su prolongado trabajo como productor discográfico del cuarteto lo convirtió en pieza fundamental de la maquinaria encabezada por Lennon y McCartney. Procedente del entorno de la música culta y ajeno al pop, Martin no sólo introdujo suntuosos y delicados violines en las grabaciones de los Beatles, cada vez menos primarias y más sofisticadas, sino que añadió memorables fragmentos de cuerdas y metales a sus obras maestras. La confianza extrema de los miembros de la banda en Martin no sólo le permitió manipular su sonido original, sino que le ha llevado en los últimos años a recrear sus canciones con absoluta libertad, como en el reciente Love remezclado como banda sonora del montaje homónimo del Circo del Sol. No menos relevante que George Martin resulta Brian Epstein en la biografía del conjunto desde que, en 1962, éste se convirtiera en su manager. Sin experiencia alguna en el sector de la representación de artistas, la influencia de Epstein fue determinante en la carrera de un grupo cuya estética modeló, limando vulgaridades iniciales, y cuyos negocios llevó con la altura de miras que merecía un inédito fenómeno de masas que, con un adanismo visionario, supo explotar a través de cualquier herramienta comercial a su alcance. Homosexual y enamorado de Lennon, Brian Epstein- si alguna vez hubo un quinto beatle, fue Brian dijo en 1997 McCartney de quien fue su mánager- -murió de sobredosis en En 1969, Get Back fue firmado de forma excepcional como una obra de The Beatles with Billy Preston Descartes 1967, contribuyendo al definitivo desmembramiento del cuarteto. Fue el poderoso representante de la banda quien, precisamente, forzó el recambio de batería y permitió la entrada de Ringo Starr. No le gustaba la El camarote de los hermanos Marx En la nómina de colaboradores de los Beatles, no muy amplia, figuran artistas y músicos tan dispares como Phil Spector, el discutido productor de la versión original de Let It Be o Eric Clapton, pero la fantasía de los aficionados no ha dejado de establecer hipótesis de trabajo para incluir como quinto beatle a los personajes más peregrinos, desde Klauss Voormann- -autor de la portada de Revolver y aspirante a bajista en una presumible reunión que dejaría fuera a McCartney- -a William Campbell, quien, según las teorías conspirativas de ciertos fanáticos, actuó como doble de McCartney tras la misteriosa y nunca aclarada desaparición de éste. Mención aparte merece el futbolista George Best, cuyo modo de vida y estética le hicieron merecedor del sobrenombre de beatle marca registrada de la gloria pop en cuya órbita no han dejado de entrar y salir los más variopintos aspirantes. Por su escasa solidez científica, el asunto del quinto beatle derivó hace años en material para chistes. manera de tocar de Pete Best, quien figura en la fase de formación de los Beatles junto a Stuart Sutcliffe, bajista que, tras su una larga estancia en Hamburgo, no siguió al resto de la banda de regreso a Liverpool y cuya historia popularizo la película Backbeat Resultaría injusto cerrar la lista oficial de quintos beatles sin la figura que ha venido cargando con el peso de provocar la ruptura del grupo. La relevancia de Yoko Ono en la historia del cuarteto- -sobrevalorada por el sentir popular y las leyendas interesadas- -deriva de su presunto efecto demoledor sobre la banda de quien fue su marido. Sí, soy una bruja respondió Ono el año pasado desde el título de una antología de sus canciones. Aunque Yoko Ono participó en la grabación del White Album e inspiró una de las piezas más controvertidas de la última etapa del cuarteto, Ballad Of John And Yoko la mala influencia que supuestamente ejerció sobre Lennon para que abandonase a los Beatles es la gran baza que, caricaturizada como villana, está condenada a jugar en los manuales de historia, por encima incluso de su propia carrera artística como activista fluxus La mala