Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
44 ECONOMÍAyNEGOCIOS En portada s Los tipos no se moverán DOMINGO 30 s 3 s 2008 ABC EVOLUCIÓN DE LOS TIPOS DE INTERÉS OFICIALES En porcentaje %5,00 4,25 4,50 5,25 4,75 4,50 3,00 3,25 3,50 3,75 4,00 EE. UU. (Tipos Fondos Federales) 3,25 3,50 3,75 4,00 4,25 3,50 3,00 2,25 2,00 2,25 2,50 2,75 3,00 España- UEM May. Jun. 2005 (Viene de la página anterior) durante la mayor parte del año. Además, Trichet advirtió de que existen riesgos al alza por la posible subida adicional de los productos energéticos y agrícolas, por avances salariales mayores de lo previsto, por aumentos de precios en sectores con poca competencia y por la subidas de impuestos indirectos y de precios administrados. Inquietud en Alemania De ahí que el banquero francés insistiera en la importancia de evitar efectos de segunda ronda de la inflación e hiciera hincapié, especialmente, en que los salarios no se vinculen al IPC de manera automática, una de las mayores preocupaciones de la entidad emisora. Las declaraciones de Trichet vinieron a ahondar en las sospechas que ya tenían los mercados: que la prevista rebaja de tipos tendrá que esperar al menos hasta fin de año. De este modo, el BCE responderá a las inquietudes del Gobierno alemán, que se enfrenta desde hace tiempo a una reclamación de subida salarial de un 6 por parte del poderoso sindicato germano IG Metall. Una eventual rebaja de tipos por parte del BCE restaría argumentos al Gobierno de la canciller alemana Angela Merkel en su rechazo a la reclamación salarial de IG. Porque incrementos de los sueldos que duplican ampliamente la inflación, como lo que se pretende hacer en Alemania, suponen una amenaza para el IPC del futuro, ya que pueden retroalimentar la subida de precios. Y aunque en teoría la autoridad monetaria europea no debe responder a los intereses de ninguna economía concreta de los países miembros, sino a los del conjunto de la unión monetaria, lo cierto es que el BCE es especialmente sensible a las sugerencias de las grandes economías de la zona: Francia y Alemania. En esta ocasión, sin embargo, sí es cierto que evitar efectos de segunda ronda en la inflación- -como se logró en otros momentos de escalada del petróleo, en el que los salarios tuvieron un comportamiento moderado- -es importante para el conjunto de la Unión. De ahí que fuentes próximas a la máxima autoridad monetaria europea aseguren que no se van a bajar los tipos hasta que no se resuelva el futuro que va a seguir la inflación en Europa, que se mantiene en niveles elevados para la zona euro tras el repunte de una décima en febrero, que colocó la tasa interanual en el 3,3 Así mismo, la autoridad mo- netaria esperará a después del verano a ver si se cumplen sus previsiones de moderación de los precios de las materias primas. El pasado año, las malas cosechas de cereal en buena parte de Europa provocaron un encarecimiento de los alimentos. Pero no fue la única causa de la subida de precios. Los expertos esperan que si este año las cosechas son mejores, los precios se moderen, lo que ayudará a controlar la inflación. Y por último, no podemos olvidar que estamos en un momento de desaceleración económica y que indudablemente la contención del consumo debería también traducirse en una moderación de los precios. Pero la reacción no es automática, como estamos viendo en los últimos datos del IPC Armonizado. Ante esta situación, desde la Comisión Europea su máxi- mo representante en materias de Economía, el comisario Joaquín Almunia, se ha limitado en los últimos meses a emplazar a todos los agentes económicos a la revisión oficial de las previsiones macroeconómicas, que se realizará en abril, y que, según apuntan todos los indicadores adelantados, se situará por debajo del 2 A pesar de esto, en Bruselas se siguen haciendo llamamientos a la calma a los mercados y se insiste en el mensaje de que Europa está mejor preparada para afrontar la desaceleración del crecimiento económico que Estados Unidos gracias, en buena medida, al hecho de que las cuentas públicas de la mayoría de los países europeos se encuentran más o menos equilibradas y, en algunos casos como el de España, en superávit. Y para nuestro país, este aplazamiento de la esperada re- Fernando González Urbaneja EL PRECIO NO ES EL PROBLEMA E Con bajadas de tipos de interés la economía japonesa no salió de la deflación, para generar confianza se requieren otros instrumentos y mensajes l problema que plantean los mercados financieros a los agentes económicos no es de precio, la clave no está en los tipos de interés, cuarto más cuarto menos, sino en el propio suministro de mercancia- crédito, en la cantidad y en la garantía del flujo. En la actual coyuntura los tipos de interés son fundamentalmente señales, y no datos decisivos. Señales sobre el juicio que tiene la autoridad monetaria sobre la evolución de la economía, el nivel de precios y de empleo. Señales para decidir planes de inversión y de actividad y también para estimar el futuro. Damos mucha importancia a esas señales por cuanto permiten fijar prioridades y preocupaciones. En España se dan factores singulares, por los millones de familias hipotecadas con tipos variables sobre Euribor, familias que son actores importantes de las expectativas de consumo y, por tanto, de crecimiento. Pero aun a pesar de ese factor, conviene poner en cuarentena el carácter determinante que se otorga a los tipos de referencia de los bancos centrales. Obsesiona a quienes en los mercados monetarios operan en los márgenes pero no al resto de empresarios que necesitan financiación. Desde el pasado mes de agosto se produjo un cambio de paradigma, las facilidades de crédito se acabaron y apareció la cara sombría del banquero, la que dice no al otorgamiento de créditos y la que exige garantías adicionales y más condiciones antes de abrir la caja. La situación que hemos vivido durante los pasados años fue excepcional: tipos de interés reales negativos, inferiores a la tasa de inflación. Una anomalía. Quien no se endeudaba parecía tonto, era dinero casi regalado en el corto plazo, pero exigente en el medio y largo. Pero nadie puede decir que le engañaron, aunque muchos asumieron el espejismo sin preguntas adicionales. Aquellos tipos por debajo de la inflación no podían ser eternos, eso va contra la naturaleza de las cosas. No podían durar demasiado. Por tanto quienes no tomaron la cautela de asegurar al menos parte del riesgo o no advirtieron que lo excepcional era tomar crédito al 3 han entrado en dificultades en un entorno menos favorable. Los banqueros ahora no ofrecen, imponen las condiciones, entre otras razones porque a algu- nos no les llega la camisa al cuello, también se dejaron arrastrar por el espejismo. El BCE no va a bajar el precio de referencia de sus facilidades crediticias del 4 aunque tampoco es previsible que lo vaya a subir. Ahora, más que a los tipos oficiales hay que atender a los reales a corto y largo plazo que fija el mercado, poco manipulables. El Euribor ha subido los últimos días porque el mercado interpreta que a los del BCE les inquieta más la inflación que el crecimiento. Y de todo ello no hay que concluir pesimismo o fatalismo. Con bajadas de tipos de interés la economía japonesa no salió de la deflación, para generar confianza se requieren otros instrumentos y mensajes de las políticas presupuestarias y regulatorias. El dinero no es un factor decisivo, aunque sea importante. ABC Ago. Sept. Nov. Dic. Feb. Mar. 2006 Abr. May. Jun. Ago. Sept. Oct. Nov. Dic. Mar. May. 2007 Jun. Ago. Sept. Oct. Nov. Dic. Ene. Mar. 2008