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46 MADRID La Noche de los Teatros VIERNES 28 s 3 s 2008 ABC Dramaturgos entre cuadros Tres de las pinacotecas del paseo del Arte, el Prado, el Reina Sofía y CaixaForum, acogieron representaciones teatrales sobre los clásicos, Picasso y China, aportando un telón de fondo inigualable JOSÉ M. CAMARERO MADRID. Arte con mayúsculas y elevado a la máxima potencia. La fusión de vanguardistas obras de teatro y centenares de piezas pictóricas de un valor incalculable fue, por unas horas, realidad. La Noche de los Teatros permitió que las paredes del Museo del Prado, el Reina Sofia y CaixaForum (los tres, en el eje del paseo del Prado) acogieran tres representaciones. Los centenares de visitantes que tuvieron la oportunidad de adentrarse en un contexto inigualable, pudieron deleitarse con unas obras que, a la vez, se encontraban muy relacionadas con cada uno de los espacios que las albergaban. Poco después de entonar el clásico ¿No es usted, ángel de amor? el actor se dirigía al público para indicarle qué calle de Madrid llevaba el nombre del autor de la obra, Zorrilla, o cuáles eran los argumentos más utilizados en las obras literarias del siglo XIX. El asombro entre el público era evidente, pues lo último que esperaban era una clara explicación de la obra que estaban viendo. Me ha encantado ver, aprender y disfrutar en apenas media hora afirmaba Juan, uno de los espectadores. Las diapositivas de varios óleos, con escenas de hace 200 años, completaban una obra ilustrada y muy didáctica. A pocos metros de la gran pinacoteca española- -y una de las primeras del mundo- otro gran espacio artístico, CaixaForum (que acoge estos días exposiciones como la de los Uffizi) veía cómo un grupo de estudiantes de un instituto de Ciudad Real se afanaban en representar El huérfano del clan de los Zhao un complejo drama de origen chino. El carácter formativo era mucho más latente en este espacio, puesto que los centenares Juventud desde Ciudad Real Pedagogía del siglo XIX Desde primera hora de la tarde, varios grupos de títeres, danzas, grupos musicales y talleres animaron a los más pequeños, con sorprendentes espectáculos callejeros como estos de las compañías Guixot de 8 y Circ Pànic, en la plaza de Dalí DANI G. LÓPEZ El Museo del Prado acogió La pintura a escena una representación dirigida por Fernando Soto, en la que una sutil representación de textos de Don Juan Tenorio y Juana la Loca, entre otros, se entremezclaba con la interpretación pedagógica de los personajes. Un grupo de estudiantes de Secundaria interpretó una obra china en el auditorio CaixaForum Julio Bravo LA MENTIRA LA VERDAD DE Los títeres sirvieron para amenizar la jornada teatral FOTOS DANIEL G. LÓPEZ con espectáculos repletos de luces, color y alguna que otra sorpresa, con la que los actores atraían a buena parte del público o hay engaño en el teatro, aunque sea en realidad un engaño consentido. Los espectadores acuden voluntariamente a las salas con la intención de que un puñado de personas les cuenten una historia; son perfectamente conscientes de que lo que ocurre sobre el escenario no es real. Pero el N público entra en el juego y se deja engañar... Y se deja emocionar, y llora, ríe, tiembla, sufre, se alegra, quiere, odia, padece, se entristece, se alivia... Vive, en definitiva. Y sale del teatro- -si la función ha cumplido su cometido- -siendo una persona distinta de la que entró. Eso es el teatro, un arte- -cuando lo es- -que tiene la facultad de transformar a los seres humanos. Cuando el público- -me dijo en una ocasión el magnífico José María Pou- -tiene la generosidad de encerrarse en un teatro a lo largo de dos horas y poner ese tiempo en nuestras manos, no podemos dejar que se vaya de vacío. Hay que sacudirle, en el mejor sentido de la palabra; tomarle por los hombros y sacudirle Otro ilustre actor, Miguel Ángel Solá, decía que el arte de actuar es transformar ficciones en verdades El teatro es, efectivamente, ese juego mágico en el que la mentira y la verdad se confunden, en el que los rostros y las máscaras tienen los mismos rasgos, en el que las palabras vuelan desde labios ajenos hasta oídos ansiosos. En el que el engaño se transforma en verdad. Las gentes del teatro vivieron ayer su gran fiesta, y de noche- -no podía ser de otra manera- invadieron el terreno del resto de los mortales y se dejaron también invadir por ellos. El teatro ha recuperado su espíritu de fiesta, ha encendido todas sus candilejas y ha roto su silencio ritual. Mañana, vuelta a la rutina. ¿Habrá sido todo realidad?