Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 27 s 3 s 2008 INTERNACIONAL 33 El piquetero Luis D Elía, el abrazo del oso para Cristina Kirchner C. DE CARLOS BUENOS AIRES. El piquetero Luis D Elía se ha convertido en el parachoques del Gobierno de Cristina Kirchner. La presidenta de Argentina no utilizó las fuerzas de seguridad para disolver a los miles de manifestantes que se concentraron en Buenos Aires armados de cacerolas y otros utensilios de cocina. No le hizo falta. En su lugar, su fiel escudero acudió a la Plaza de Mayo en compañía de otros (unos cien) para entrar a saco, es decir, a los golpes entre un gentío pacífico pero hastiado de un estilo de Gobierno. Los impuestos a las exportaciones del campo fueron la excusa para que la población expresara su ira, interrumpida por un hombre de 51 años, obeso, de camisa negra y acostumbrado a hacer con la ley lo mismo que con el papel higiénico. En noviembre de 2004 asaltó y permaneció durante 24 horas en una comisaría de La Boca. Jamás fue sancionado. Por el contrario, meses más tarde el por entonces presidente Néstor Kirchner le nombró subsecretario de Vivienda para el Habitat Social. Como titular de ese departamento violó una propiedad del norteamericano Douglas Thompkins. Frente a las cámaras, rompió las cadenas de la entrada de la finca. Tampoco pasó nada. El martes por la noche arremetió a puñetazos y patadas contra la manifestación de Plaza de Mayo. Consiguió disolverla. Su excusa fue clara: Si esperamos a mañana acá llegan cien mil. La Plaza es nuestra y no de la puta oligarquía argentina. Muchos pedían que Cristina se vaya. Que sepan que no lo vamos a permitir De momento, cumplió su palabra. Al menos, evitó cumplir la amenaza de tiempo atrás de defender a los tiros a Kirchner. Seguidores y detractores del Ejecutivo argentino se enfrentan durante una manifestación en apoyo del campo en Buenos Aires AFP El Gobierno argentino acude al Ejército ante la falta de alimentos por la huelga Mientras las caceroladas se repetían por segundo día consecutivo en la capital y en las provincias, las principales carreteras seguían cortadas por el paro en el campo CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. El enfrentamiento entre el campo y el Gobierno de Cristina Kirchner lleva camino de alcanzar tintes dramáticos. Las principales carreteras están bloqueadas, muchos supermercados carecen de alimentos básicos y las caceroladas de la noche anterior se repetían ayer por segundo día consecutivo en Buenos Aires y en las provincias. En este contexto la presidenta de Argentina ordenó que el Ejército, propietario de una abultada cabaña de ganado, distribuya carne. Asimismo, el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Anibal Fernández, anunció que las Fuerzas de Seguridad disolverán las manifestaciones y liberarán las rutas colapsadas por agricultores y ganaderos desde hace quince días. Quien se resiste, advirtió, irá preso En un clima de tensión, los gobernadores de Córdoba y Santa Fe, las dos grandes provincias después de Buenos Aires, se distanciaron de la política de incomunicación oficial y convocaron al diálogo a los sectores afectados. La propuesta fue secundada por más de 140 alcaldes y otros gobernadores, así como por un grupo de diputados y senadores oficialistas y opositores. La Iglesia abogó por una solución negociada. El origen de la disputa se explica en que el sector rural considera confiscatoria la subida de impuestos a la exportación, en torno al 44 dictada por Cristina Kirchner el 11 de marzo. La presidenta y el ministro de Economía, Martín Lousteau, responsable de anunciar la medida fiscal, se han negado hasta ahora a recibir a los afectados. vehículos en las provincias y continúa impidiendo el tránsito de camiones con productos cárnicos y hortofrutícolas. Los cacerolazos se produjeron después de que la presidenta calificara de paso de comedia la huelga rural y de extorsión la actitud de los productores agropecuarios. La reacción de Cristina Kirchner a las movilizaciones posteriores a su discurso fue nula, pese a tener anteanoche virtualmente cercada la Casa Rosada, que abandonó por una puerta lateral en automóvil, en contra de su costumbre de recurrir al helicóptero, para evitar identificaciones con la caída del ex presidente Fernando de la Rúa. La concentración en Plaza de Mayo empezó de forma pacífica y terminó con incidentes con la llegada de los piqueteros afines al Gobierno. Encabezados por el ex funcionario y leal kirchnerista Luis D Elía, un centenar de parados arremetió contra la manifestación, formada por estudiantes y gente de clase media. Los efectivos de Seguridad que custodiaban esta zona se replegaron dejando actuar a los provocadores. Los bocinazos y cacerolazos llegaron hasta las puertas de la Quinta de Olivos, residencia de los presidentes. La escena era similar a las registradas en diciembre de 2001 durante la caída de Fernando de la Rúa. Como las cacerolas, la gente rescató de la memoria la consigna del Que se vayan! No es el campo, es el pueblo quien lo pide! Estamos gobernados por una manga de chorros (ladrones) clamaban los manifestantes. Cristina, la nueva plaga del campo rezaba un cartel a las puertas de la residencia. En este clima de incomprensión y desafío mutuo intervino el ex presidente Néstor Kirchner, considerado el verdadero poder en las sombras. El marido de la presidenta convocó un acto de desagravio a su mujer para el viernes con invitación a los gobernadores, que dependen de las arcas de Buenos Aires. Atentos a la evolución de los acontecimientos, los argentinos ayer no se sorprendían de las góndolas vacías de los supermercados. En la mayoría no había leche, carne, huevos, pollo, aceite, verduras, frutas y otros productos básicos de la canasta y en aquellos donde todavía se encontraban los precios estaban por las nubes. Se resisten Ambas partes se resisten a dar su brazo a torcer y han optado por redoblar la apuesta. El Gobierno hizo oídos sordos a las multitudinarias manifestaciones y a los cacerolazos en su contra registrados el martes en la mayoría de las provincias y ayer confirmó que no revisará el aumento impositivo denominado retenciones a las exportaciones del agro Por su parte, el campo mantiene más de setenta bloqueos sólo en Buenos Aires, organiza caravanas multitudinarias de tractores y Carne, pollo, leche, huevos y verduras, ausentes en las góndolas de los supermercados ABC. es Vídeo de los enfrentamientos en Argentina en abc. es internacional