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24 ESPAÑA Cae el presunto asesino de la niña de Huelva s Perfil de una pareja tenebrosa JUEVES 27 s 3 s 2008 ABC Abusador y chantajista Santiago del Valle cumplió condena por abusar de su propia hija y por intentar endosarle el crimen al profesor de gimnasia, al que pidió dinero por quitarle la denuncia. Durante su estancia en Gijón, un juez le dictó orden de alejamiento de otra niña de 14 años A. F. C. SEVILLA. Santiago del Valle García y su mujer, Isabel, ambos detenidos en relación al rapto y muerte de la pequeña Mari Luz Cortés, tienen un historial tenebroso, tanto que no es de extrañar que la familia sospechara de ellos desde el primer momento. Sobre Santiago pesa una condena ya cumplida de dos años de cárcel por abusar de su hija. Su mujer fue acusada por encubrir el delito. Sobre él pesa también una orden de alejamiento de otra chica de 14 años de Gijón, donde la extraña pareja ha residido hasta 2007. Además, Santiago tiene antecedentes por un robo con fuerza en 1983 y por delito de daños en 1992. La historia de este matrimonio está grabada en las televisiones andaluzas e impresa en los periódicos, entre ellos en ABC, ya que al matrimonio le gustaba sacar provecho de los medios de comunicación. Así, en una entrevista a ABC publicada en agosto de 2007, cuando vivían en una chabola y reivindicaban que les dieran una vivienda, Santiago e Isabel hicieron el relato dulcificado de su vida: él nacido en Huelva y ella en Extremadura; él con una minusvalía del 75 y ella del 65 por esquizofrenia paranoide, que les reportan unos 500 euros de paga; a sus espaldas, desgracias y mudanzas. Decían que habían dejado Huelva tras sufrir allí la muerte de una hija en un atropello, motivo por el que recibieron una indemnización de cinco millones con los que se compraron un piso en Las Tres Mil Viviendas de Sevilla. La barriada y el piso los tuvieron que dejar, según decía la mujer de Santiago, porque los vecinos les levantaron una calumnia y la Junta les quitó a sus dos hijos, a los que- -según se quejaban- -no han vuelto a ver. La realidad de los que ellos llaman calumnia es una historia de abusos de sus propios hijos y de chantaje, en este caso grabada por Canal Sur TV una pieza que no tiene desperdicio y que a Santiago acabó costándole la cárcel. Según relataba ayer mismo esta televisión, en 1999, en sus servicios informativos, recibieron una carta de un matrimonio sevillano, Santiago y su mujer Isabel, en la que informaban de que su hija era víctima de abusos sexuales, que el agresor era su profesor de gimnasia y se ofrecían para denunciar el asunto ante las cámaras. En el reportaje, Santiago del Valle asegura tener informes médicos que demuestran los abusos sufridos por su hija, acusa al profesor y se ofrece a quitar la denuncia si este señor le compensa con 10 millones de pesetas, y si le parece poco entonces le pido quince dice el apenado padre, que a su vez explica que una cosa así no se paga con dinero. El vídeo se emitió y la Justicia tomó cartas en el asunto, hasta el punto de que fue prueba de cargo en el juicio posterior contra Santiago y su mujer. Los informes médicos eran falsos y le condenaron por falsificación de documento público. Lo más grave es que no sólo habia chantajeado al profesor, que estuvo acusado durante año y medio, sino que los abusos los había cometido él mismo y de forma continuada, tocando los genitales de su propia hija, a la que obligaba a masturbarle, según relata la sentencia que le condenó a dos años y nueve meses de cárcel. Además, la Junta retiró al matrimonio la custodia de los dos hijos, la niña de cinco años y otro de apenas un año, que ahora tienen 15 y 9 años y están acogidos por una familia. De Santiago e Isabel no se volvió a saber nada hasta que en agosto de 2007 regresaron a Sevilla, se instalaron en una chabola y una tienda de campaña y retomaron el uso de los medios de comunicación para reclamar una casa: De aquí salimos en ataúd o para un hospital amenazaban. En ese momento decían que acaban de regresar de Gijón sin nada Pero de Gijón sí que trajeron algo: una orden de alejamiento de otra niña, en este caso de 14 años, con la que al parecer Santiago estableció una relación a través de un chat que fue descubierta y denunciada por la madre de la chica. La barriada del Torrejón en Huelva fue la siguiente escala de la pareja. Tras fracasar en la consecución de una vivienda en Sevilla, aparecieron en el piso que había sido de sus padres y que ahora ocupa su hermana. Esta fue la desgracia de Mari Luz. Su vida, contada por ellos Los detenidos, el año pasado, cuando acamparon en el centro de Sevilla para exigir que les dieran una vivienda RAÚL DOBLADO Cuando me contaron sus antecedentes de pederasta, supe que nunca más iba a ver a mi hija E. VILLAREJO HUELVA. No me deis el pésame, es momento de felicitarse Juan José Cortés compareció ayer puntual, como en tantos de esos 54 días en los que buscó a su hija Mari Luz. La maraña de cámaras y periodistas rápidamente le rodeó. El primer mensaje, de calma para sus vecinos: Sigo creyendo en la justicia, y no hay que buscar venganzas. Lo único que quiero es que al final se haga la justa justicia, ni más ni menos Acompañado de su hermano, y con un discurso de pies de plomo y responsable, Juan José explicó que el sentido común le había llevado a sospechar desde el primer momento de Santiago del Valle: Cuando me contaron sus antecedentes supe que nunca más iba a ver a mi hija explicó, al tiempo que reclamaba una respuesta para que este tipo de enfermos, porque los pederastas nunca se curan, no gocen de la libertad que tienen Además, relató cómo la primera noche de búsqueda pudo haber pasado muy cerca de donde presuntamente fue arrojada Mari Luz. A Juan José le gustan los símiles. Y ayer pudo ver a su oponente: Durante este tiempo me sentí como el boxeador que tiene la cara ensangrentada y no ve llegar los golpes. Ahora puedo verle, y hay que ponerle cara y nombre: Santiago del Valle, su mujer, su hermana y todas las personas que pudieron encubrirle Su discurso calmo sólo se vio interrumpido para limpiar su nombre y el de su familia: Esto no ha sido un ajuste de cuentas. Yo en mi vida he tenido nada. No tenemos enemigos en el barrio. Se trataba de un enfermo pederasta que ha burlado durante años a la justicia Juan José se retiró de la plaza, la marabunta periodística le seguía. Desde ayer ya puede responder a su oponente: El juicio será duro, pero hay que creer en el sistema