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ABC JUEVES 27 s 3 s 2008 Arranca la IX Legislatura s La memoria histórica selectiva ESPAÑA 15 Edurne Uriarte PSOE y BNG aprueban una iniciativa que permitiría retirar nombres de calles de artífices de la Transición J. L. JIMÉNEZ SANTIAGO. PSOE y BNG sacaron adelante ayer con su mayoría en el Parlamento autonómico un sucedáneo de Ley de la Memoria Histórica, pero a la gallega. Según el texto de la proposición no de ley consensuada por las fuerzas que sustentan al bipartito, se insta a la Xunta a eliminar de todos los edificios públicos autonómicos la simbología fascista y a promover la supresión de los nombres de estos edificios que hacen referencias a personajes representantes o partidarios de la dictadura franquista Con esta redacción, tal y como advirtió el PP gallego- -que votó en contra- se permitiría que artífices de la Transición democrática procedentes del régimen franquista- -como Adolfo Suárez, Pío Cabanillas o el mismísimo ex presidente de la Xunta Manuel Fraga- -pudiesen llegar a estar vetados en el callejero de los municipios de Galicia, mientras el PSOE consiente que en el País Vasco se dediquen espacios públicos a etarras condenados, apuntaron los populares en un comunicado. A juicio del PP, se trata de un insulto velado a Manuel Fraga después de que el martes el actual presidente gallego se jactara públicamente de haberle felicitado telefónicamente por su designación como senador autonómico. Esta iniciativa cuestiona el cinismo político de Touriño aseguró en la Cámara el diputado popular Agustín Baamonde, para quien el texto aprobado evidencia la catadura moral de los socios de gobierno PSOE y BNG reprocharon al PP su voto contrario. LA HUMILLACIÓN DE BONO o imagino, pongamos que a Francia, en la tesitura de un próximo presidente de su Asamblea Nacional ridiculizado como un cabestro por sentirse francés y creer en su nación y en su Estado. Y aún menos a la presidencia del legislativo en trance de ser despreciada como un buen lugar para tener al cabestro, o sea, al francés que representa a su Estado y a su nación, bien atado y encerrado. Pero lo que desborda completamente estos esfuerzos imaginativos es pensar en la posibilidad de que el próximo presidente del máximo órgano de la soberanía de los franceses no pudiera decir ni mu para defender a quienes representa y a la dignidad del legislativo. Porque el problema de la campaña nacionalista contra Bono es que su humillación lo es la de la inmensa mayoría de los votantes del PSOE, del PP y de la UPyD. Y su incapacidad para responder, ese ni mu el mismo que el de todo el PSOE, anuncia probablemente una nueva etapa de sumisión socialista a las exigencias de las minorías nacionalistas. Erkoreka se hizo un pequeño lío con el cabestro. Pensaba más bien en la cabra montés, pero sabía lo que quería decir. Que hay que atar en corto a la cabra Bono y al resto de cabras con algún tipo de conciencia nacional y sentido del Estado. Y que ellos pretenden conseguirlo en sus negociaciones con las ovejas mansas que están en disposición de cederles nuevamente lo que sea menester. Un compañero de Erkoreka, el presidente de la ejecutiva vizcaína del PNV Andoni Ortuzar, le dio ayer cierto empaque al símil del cabestro con la tesis de la modernidad y la pluralidad. Bono no les gusta porque, afirma un líder nacionalista, representa a un país antiguo, premoderno y opuesto a la pluralidad. Que el PSOE tampoco diga ni mu a esto tiene que ver con la utilidad de los votos peneuvistas para la investidura. Pero también, con la mayor comprensión de algunos socialistas hacia Ortúzar que hacia Bono. Razones de sobra para que alguien sí pueda abrir la boca a favor de todos los cabestros despreciados junto a Bono. Por ejemplo, el PP, votando a favor de su candidatura. Aunque no logre un solo acuerdo con el PSOE. N