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14 ESPAÑA Arranca la IX Legislatura s La estrategia del PP JUEVES 27 s 3 s 2008 ABC El PP adelgazará sus funciones para centrar la acción política en el Parlamento Rajoy estudia volver al modelo de partido de 1993- 1996, sin responsabilidades sectoriales CRISTINA DE LA HOZ MADRID. Un partido más ágil y dinámico, adelgazado en sus funciones, y que ponga al Grupo Popular del Congreso en el frontispicio de su acción política para la IX Legislatura, que arranca el próximo martes con la constitución de las Cámaras. Esta vendría a ser la filosofía de la nueva etapa del primer partido de la oposición, según ha podido saber ABC de las distintas fuentes populares consultadas. La idea principal es hacer un equipo y una dirección fuerte en el Grupo Parlamentario de la Cámara Baja en el que colocar a Ignacio Astarloa, Soraya Sáenz de Santamaría, Esteban González Pons... relata, y cita por este orden, una persona del entorno de Mariano Rajoy. Se trata, en definitiva, de hacer una inversión fuerte en el Grupo, mientras que el PP volvería a un modelo similar al que tenía antes de la llegada de José María Aznar a la presidencia del Gobierno. A juicio de no pocos dirigentes del partido, es necesario adelgazar el organigrama para ganar en músculo y en agilidad. Hacer una estructura más moderna dice, en este caso, un joven cargo de la sede nacional del partido. Coincide con el anterior interlocutor en la necesidad de recuperar la estructura que el partido tuvo entre 1993 y 1996, cuando apenas había responsables sectoriales (salvo el de asuntos económicos y área internacional) y los secretarios ejecutivos lo eran de Organización, Formación, Área Electoral y Programas, auténticos fontaneros -en el mejor sentido de la palabra- apartados incluso de la primera línea, que delegaban el protagonismo a los compañeros del Parlamento. neas estratégicas se sigan marcando en la planta séptima de Génova, donde Mariano Rajoy, como presidente también de su Grupo Parlamentario, señalará las directrices a seguir. Javier Arenas. Rodrigo Rato decidió en 1990 rechazar cargos orgánicos en el PP para centrarse en las tareas de portavoz de los populares en el Congreso de los Diputados. Otra persona de la periferia popular apuesta por quitar jarrones chinos tomando prestada una cita de Felipe González referida a que los ex presidentes del Gobierno son como los jarrones chinos que adornan mucho, pero nadie sabe dónde ponerlos porque molestan en todos los sitios. No cabe duda de que son muchos en el PP los que comparten afán por renovar, por que se note que las cosas se mueven en el primer partido de la oposición y Rajoy asume las riendas con la misma autoridad con que, en su momento, lo hizo José María Aznar. El mismo periférico recuerda que cuando el ahora ex líder del PP llegó al partido lo primero que hizo fue cargarse de un plumazo las siete vicepresidencias que había he- Vicesecretarías Cabe recordar que en el ahora tan añorado organigrama popular existía la figura de los vicesecretarios. En el XI congreso del PP, de enero de 1993, fueron elegidos como tales el propio Mariano Rajoy, además de redado de Manuel Fraga Pero las invectivas no se dirigen a aquellos que puedan representar a una vieja guardia, si no hacia todos aquellos veteranos, jóvenes o seniors, que no aporten nada Otra de las fuentes consultadas apuesta por que el partido llegue al mes de enero del año que viene- -una vez superado no sólo el congreso nacional, sino también los regionales, que se celebrarán en otoño- con un equipo nuevo con ideas frescas y en la senda de la resolución de los problemas que tienen en algunas Comunidades y que les impide el despegue electoral. ABC. es Más información sobre los planes de Rajoy para la nueva legislatura en abc. es Eduardo Zaplana, portavoz del Grupo Popular en la VIII Legislatura, charla con Mariano Rajoy JAIME GARCÍA Eduardo San Martín Labor de coordinación No hace falta tener a un responsable de educación en el partido aduce muy gráficamente el joven dirigente. Otro afirma que la función de Génova será, entre otras, la de facilitar la coordinación de los diputados con responsabilidades (miembros de la dirección del Grupo y presidentes y portavoces de comisión) con los representantes populares en los parlamentos autonómicos y direcciones regionales del partido. Se trata de ser efectivos, evitar duplicidades y centrar la acción política en el Parlamento, al margen de que las grandes lí- EL SILENCIO DE MARIANO o daré su nombre porque figura en casi todas las quinielas para ese mi equipo del que habló Rajoy en las horas siguientes a las elecciones y podría gafarle, pero un dirigente popular, muy bien colocado como digo, me comentaba la otra noche el hermetismo de Rajoy en este periodo de elucubraciones puerperales: En esto, Mariano es peor que Aznar En el PP nadie sabe nada, N o nadie dice saber nada, sobre las intenciones de su presidente, que desgranaría nombres en la soledad de sus aposentos. Eso es, al menos, lo que comentan en la sede de Génova, donde las conversaciones de los primeros días después de la gran estampida pascual, según el mismo testimonio, versaban más sobre las peripecias vacacionales de cada cual que sobre las cosas de comer. Y es posible que digan verdad, porque es difícil pensar en una formidable conspiración de silencio en un PP donde las lenguas nunca andan ociosas. Como es poco verosímil atribuir la clamorosa falta de locuacidad de Rajoy a su condición de gallego ejerciente. Se podría confeccionar una larga lista de ilustres paisanos del presidente del PP, con Fraga a la cabeza, poco dados a la discreción. Más probablemente, el presidente popular haya salido escaldado de la experiencia de una legislatura en la que muchas decisiones importantes de su partido (las recusaciones de magistrados del Constitucional, por ejemplo) le han venido impuestas por unas deliberaciones retransmitidas en directo por exponentes de su propio partido, cuando no claramente inducidas por los llamados medios amigos. Cuando se deciden a contar algo, algunos de los que se espera que sean llamados a filas por Rajoy tratan de desviar el foco de lo que se presenta ahora mismo como lo más urgente. El lunes, el presidente del PP someterá a la Junta Directiva Nacional los nombres de sus candidatos para las portavocías de las cámaras, pero también convocará el congreso del partido y propondrá a las personas a quienes quiere confiar la elabo- ración de las ponencias correspondientes. Y será en esos nombres, dicen, y en especial en aquél al que encomiende la redacción de la ponencia política del congreso, donde Rajoy emitirá señales mucho más claras sobre qué PP quiere para esta nueva legislatura. Con todo, Rajoy viene obligado a no marrar en la alineación que va a presentar en las cámaras, sobre todo en el Congreso de los Diputados, después de que Zapatero haya puesto al frente del grupo socialista a dos auténticos pesos pesados. A no ser que el silente líder del PP intente resolver ahora la pugna Valencia- Madrid con una elección de circunstancias para, una vez confeccionado el nuevo organigrama en el congreso del partido, decidir de forma definitiva la dirección parlamentaria de un PP totalmente enjalbegado. O no.