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Miércoles 26 de Marzo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.702. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Millonario entre hamburguesas Ganó 1,6 millones de euros en la Lotería y abandonó sus penurias laborales para irse a Canarias como paraíso soñado. Pero no se hallaba sin sus colegas y ha vuelto al trabajo, aunque sea por 7,5 euros la hora POR EMILI J. BLASCO uando en julio de 2006 el galés Luke Pittard se hizo millonario con la Lotería pensó que el resto de sus dias iban a ser unas eternas vacaciones. Con sus 1,6 millones de euros en el bolsillo dejó su puesto de trabajo en un McDonald s de Cardiff, se compró una casa por 292.000 euros, celebró una espléndida boda con Emma Cox, que trabajaba con él en la misma hamburguesería, y ambos se marcharon a las afortunadas Islas Canarias de luna de miel. Pero con el tiempo, Pittard, que ahora tiene 25 años, comenzó a aburrirse en casa y a añorar a sus antiguos compañeros de trabajo. Así que ha decidido volver a su antiguo puesto en McDonald s, donde va a cobrar un sueldo de 7,5 euros la hora. Su mujer, que también echa de menos a sus anteriores colegas aunque al parecer no tanto, ha preferido quedarse en casa y no volver a trabajar. Le entiendo perfectamente. Ambos disfrutamos trabajando en McDonald s y aún tenemos buenos amigos allí ha declarado la mujer. DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany AZCONA afael Azcona estaba y no estaba, pero qué nuestro era. Le vi en una entrevista hablando de los novios que iban a besarse a los andenes, fingiendo una amorosa despedida. Contaba que una noche se puso a contemplar a las Perseidas y se acabó cayendo, pero no de la luna. Escuchaba a su padre cantar mientras cosía y me dije a mí misma: se le nota. Me lo imagino al lado de un cielo amanecido, cruzando las tinieblas por lo llano con un hambre de flores y sardinas, y un libro suficiente y cariñoso abriéndose de luces en sus manos. Todo lo que narraba era sencillo y cierto. En sus historias de paredes blancas se iban comprando pisos el amor y el olvido. Se iban entreverando el hambre y la vergüenza, la anécdota y el humo, la ternura y el drama. En su flexible mundo, las madres despertaban a sus hijas con un alegre trino de zarzuela, y las niñas llevaban en los ojos esa rumba civil de un un ay, Carmela Nos hablaba de rotos y zurcidos. Azcona, a sus personas- -que no eran personajes- les daba siempre un sueño: un refugio, un indulto, un cochecito. Era un hombre de a pie, de los que no compiten por alfombras, portadas o laureles. Se preparaba él mismo el desayuno. Se inventó a un pobre hombre condenado a dormir con su verdugo. Ése era su talento: amar lo que sin duda despreciaba, hacer de la verdad un sincero argumento, ponerle a cada quien su razón, su palabra. ¿Será mucho decir que si hay cine español es porque fuiste? Fabricaste un espejo con agua turbia y clara. Fue España menos áspera contigo. Todo lo que escribiste se sostiene, porque lo hiciste bien, como un amigo. Y no te toco más: nos lo prohibiste. Porque los muertos no se tocan, nene R C Katherine Jones, la jefa de Pittard en el restaurante, está encantada con el regreso del joven: Me alegra que haya tenido tiempo de disfrutar del premio, pero me encanta tenerle aquí. Es como si nunca se hubiera ido Aunque no lo ha dicho, también estará satisfecha con la publicidad obtenida por el eco que ha tenido el caso en la prensa. Luke Pittard se considera el hombre más afortunado del mundo. Por lo de su suerte en la Lotería Nacional, por tener un puesto de trabajo que le gusta, con compañeros que adora, y porque su esposa se muestra compren- Como si no se hubiera ido Luke Pittard celebró su suerte en julio de 2006, delante de su trabajo en Cardiff siva con su afición al fútbol, ya que juega de portero en un equipo con sus amigos. No sólo gané una fortuna, sino que he recuperado mi antiguo trabajo y además mi mujer entiende la importancia del fútbol ha indicado, sin saber de cuál de esas tres cosas maravillarse más. El joven admite que quizás se le tome por loco, y eso le consideran algunos de sus colegas en McDonald s, pero no le importa lo que los demás piensen. Se felicita de haber podido reencontrar al EPA grupo de viejos amigos en el establecimiento y cree que aún esta en una edad en la que a nadie le hace daño trabajar duro La noticia no sólo la han divulgado los diarios sensacionalistas británicos, sino la propia BBC, de forma que el caso de Pittard se ha hecho más que célebre y ha aumentado la clientela de Cardiff que estos días hace una visita al McDonald s de Pittard, aunque sólo sea para ver en directo a alguien que pocos imitarían.