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20 ESPAÑA La memoria histórica selectiva MIÉRCOLES 26 s 3 s 2008 ABC El Gobierno catalán aprueba la ley de fosas sin equiparar a las víctimas MARÍA JESÚS CAÑIZARES BARCELONA. El Gobierno catalán aprobó ayer el proyecto de ley de fosas, destinado a localizar e identificar a las personas desaparecidas durante la Guerra Civil y el franquismo. Se trata de una iniciativa de la Consejeria del Interior y Relaciones Institucionales de la Generalitat, dirigida por el ecosocialista Joan Saura, que ha convertido la memoria histórica en uno de los ejes principales de su gestión. Se trata de una ley pionera en España y que desarrolla el artículo 54 del Estatuto catalán dedicado a la memoria histórica y donde se atribuye a la Generalitat el deber de velar por el reconocimiento y la rehabilitación de todos los ciudadanos que han sufrido persecución como consecuencia de la defensa de la democracia y el autogobierno de Cataluña Este artículo fue introducido casi con calzador durante la reforma estatutaria, dado el empeño de ICV en promover su visión personal de la Guerra Civil. El proyecto emprende ahora su tramitación en el Parlamento catalán, donde será aprobado previsiblemente después del verano. El año pasado, la Cámara catalana dio luz verde a la Ley del Memorial Democrático, dedicada mantener la memoria de las víctimas del bando republicano y que se anticipó a la normativa española que regula esta materia. El proyecto prevé la posibilidad de abrir una fosa a petición de los familiares de los desaparecidos o de una institución sin ánimo de lucro dedicada a la recuperación de la memoria histórica. Para cursar la solicitud será necesario aportar pruebas documentales que justifiquen la existencia de la fosa Una comisión asesora será la encargada de determinar la viabilidad de la petición que, en última instancia, deberá contar con el visto bueno del citado departamento de Interior y Relaciones Institucionales, encargado de sufragar el coste de las exhumaciones. Abrir una fosa cuesta entre 40.000 y 50.000 euros. Desde que en 2003 se abrió el proceso de solicitud, un total de 2.161 personas han pedido la localización de sus familiares desaparecidos. La Generalitat ha identificado a unas 300 personas en las 179 fosas comunes localizadas, pero, a diferencia de otros puntos de España, la mayoría son soldados anónimos. La Asociación de Memoria Histórica da la espalda a la investigación de la fosa de Alcalá Su presidente dice que sólo es para familias de republicanos y que nunca van a frentes de guerra, sólo a pueblos PALOMA CERVILLA MADRID. La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica no ayudará a las personas interesadas en saber si entre los restos de la fosa común hallada en Alcalá de Henares pueden encontrarse algunos de sus familiares desaparecidos. Así lo ha reconocido tanto a ABC como a las familias el presidente de esta Asociación, Emilio Silva, con la justificación de que este colectivo no se persona en causas que están bajo investigación judicial. Desde que el pasado día 3 de marzo ABC desvelara el hallazgo de una fosa en la sede de la Brigada Paracaidista de Alcalá de Henares, el interés de familiares de desaparecidos se ha centrado en contar con el apoyo del Gobierno para poder iniciar los trámites necesarios para conocer la identidad de los restos óseos y ver si coinciden con los desaparecidos. Sin embargo, y a pesar de haberse aprobado en la anterior legislatura una Ley de Memoria Histórica para facilitar la identificación de los mismos y de constituirse asociaciones para tal fin, nada ha sido posible. Al silencio del Gobierno sobre la fosa, en la que podrían estar enterrados asesinados por el bando republicado, e incluso el líder del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) Andreu Nin, asesinado por agentes de Stalin, se une ahora la falta de respaldo de una de las asociaciones más activas en la recuperación de fosas comunes. Para la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, las circunstancias que rodean el hallazgo de esta fosa son novedosas, ya que nunca se han encontrado ante una investigación de un juez togado militar. En cualquier caso, admiten que nosotros nunca vamos a frentes de guerra sino sólo a pueblos donde nos dicen el lugar y los desaparecidos con nombres y apellidos. Tiene que haber indicios y evidencias según señala Emilio Silva. Al margen de esta forma de actuar de la asociación, Silva reconoce que estatutariamente nosotros sólo estamos para familias de desaparecidos republicanos, pero eso no quita que defendamos los derechos humanos, en cuanto a la identidad y una sepultura digna para los desaparecidos Además, asegura que en este caso no podemos aportar nada, ninguna prueba aunque están realizando un seguimiento del hallazgo de esta fosa y de los restos óseos. Desarrollo estatutario ABC. es Huesos descubiertos en la fosa de Alcalá de Henares ABC Más información sobre el contenido de la Ley de la Memoria Histórica en: www. boe. es PROVISIONAL EN LA FOSA Es poco probable que la fosa de Alcalá sea un enterramiento ligado a este depósito de militares republicanos presos POR FERMÍN SALETA MADRID. La existencia de un campo de concentración franquista después de la guerra civil en la sede de la Bripac fue señalada ayer como posible origen de la fosa común de Alcalá. Estas informaciones recuerdan que en ese lugar se estableció la prisión de El Manicomio, llamada así porque para su utilización como campo de prisioneros se habilitaron los pabellones del Instituto Psiquiátrico Provincial, proyectado por el eminente psiquiatra Rodríguez Lafora. Este instituto, que nunca se inauguró, se terminó a duras penas antes del comienzo de la contienda, debido entre otras razones a una huelga obrera que afectó a su construcción, y de la que da testimonio el escritor Camilo José Cela en su obra San Camilo, 1936 Los medios que han ligado CAMPO DE PRISIONEROS la fosa a este campo de concentración, dan a entender que este campo estuvo funcionando a lo largo de los años 40 y que los restos hallados en el cuartel de la Bripac pueden pertenecer a prisioneros republicanos ejecutados en la dura posguerra. Sin embargo, la realidad histórica es que la mencionada prisión del Manicomio, o Campo de Caño Gordo como también se le conoció, estuvo abierta seis meses, entre abril y noviembre de 1939. Dependiente de la franquista Agrupación de Divisiones de Guadalajara, en los seis meses en que estuvo activo, este campo funcionó como centro logístico y de prisioneros, y albergó a 3.700 presos, según las investigaciones del historiador Javier Rodrigo, autor del libro Cautivos (Ed. Crítica) Tal y como asegura Rodrigo, el campo fue cerrado en no- viembre de 1939, por lo que apenas sirvió de mero depósito y centro de clasificación de los oficiales y soldados del Ejército Popular que se fueron entregando a los vencedoresal final de la guerra. Esta función del campo de prisioneros de Alcalá se contradice con el hecho de que en la fosa hayan aparecido vestigios de ropa femenina, por lo que es muy poco probable que se trate de un enterramiento ligado a este depósito de militares republicanos presos. Entre los alcalaínos se recuerda que existió otro manicomio en la ciudad, situado en la calle de San Juan, en el casco urbano. Precisamente, el capellán de este manicomio, Maximino García y García, fue fusilado por las milicias republicanas el 20 de agosto de 1936 junto a las tapias del cementerio alcalaíno, después de perdonar y bendecir a sus verdugos.