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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 26 s 3 s 2008 ABC AD LIBITUM EL DISIMULO DE ZAPATERO A Historia, como Hollywood, padece crisis y huelga de guionistas. Por eso se repite en sus argumentos. Si Claudio hubiera presumido de listo, si no se hubiera refugiado en la cojera y en la tartamudez, no hubiera sustituido a su sobrino Calígula y llegado a emperador de Roma. Del mismo modo, quien llegó a ser Luis XIII, rey de Francia, sobrevivió a las intrigas de su madre, la regente María de Médicis, a base de hacerse el tonto. Es el caso de nuestro José Luis Rodríguez Zapatero. Durante años ocupó un escaño en el Congreso sin que fueran muchos quienes lo advirtieran y el PSOE le convirtió en secretario M. MARTÍN general, un poco, para FERRAND que no lo fuera otro de mejores apariencias y mayor fuste y, un mucho, por la idea compartida por muchos de los barones socialistas de tenerle por títere obediente y sumiso. Como siempre que el poder- -más que el dinero- -interviene en las decisiones, los pronósticos caen por tierra y se impone la voluntad, y hasta el capricho, de quien lo ostenta. Ahora, mientras el PP de Mariano Rajoy sestea, que es su modo de presumir de astucia, el PSOE de Zapatero avanza en su diseño de la nueva legislatura y ya su poderosa máquina de propaganda quiere hacernos comulgar con ruedas de molino. Nos dicen, por ejemplo, que el dos veces ex ministro en una sola legislatura, José Antonio Alonso, será el portavoz del PSOE en el Congreso. Se trata, insinúan, de rebajar la crispación que viene afectando las relaciones entre los dos primeros partidos nacionales y poder sacar adelante acuerdos fundamentales, como los irresponsablemente aplazados relevos en el CGPJ y en el Tribunal Constitucional. Claudio y el rey Luis no lo hubieran hecho mejor que Zapatero; pero, para cumplir ese objetivo ¿no hubiera resultado más sencillo nombrar a Alonso ministro de Justicia? Hace cuatro años, esa era la mayor aspiración del amigo del presidente. Si, como afirman los augures, Mariano Fernández Bermejo sigue en su puesto, y en su renovada vivienda, la teoría de rebajar la crispación y generar la calma se viene al suelo. La corta experiencia de su presencia política demuestra que Bermejo es un hombre para la bronca dogmática y no para la paz consensuada. La maniobra, sin duda, tiene truco. Zapatero ha degradado a su compañero de colegio y facultad. Quizá sea que Alonso, que es un hombre de formas y de leyes, no sirva para las chapuzas operativas que exige Interior ni para las maniobras, necesariamente opacas, que demanda el Centro Nacional de Inteligencia que se acoge en el seno de Defensa. Quizá también ocurra que, como buen magistrado, sus ideas sobre la administración de la Justicia sean claras y poco flexibles. No importa. Se vende como ascenso su cese como ministro y se le coloca de portavoz en el Congreso. Si Zapatero trata así a sus amigos, ¿qué puede hacer con sus enemigos? HAY MOTIVO LA PENA DE BÉLGICA Borges, precisamente, decía que Quevedo era, en sí Hugo Claus le murieron la semana pasada en un mismo, una literatura, no sólo un literato. Mutatis musonado ejercicio de eutanasia. Pedir cita a la partandi del bueno de Hugo Claus se podría afirmar algo ca y anotar en la agenda el horario de trenes hasemejante. El cojo espadachín y el burlador mundano cia el otro barrio es un derecho por el que algunos luchan desinfectaban la amargura con el cauterio del sarcasmo. y que otros consideran una inmoralidad aberrante. PoléY si aquél se dolía de la ruina de España, éste alzaba la micas al margen, el gigantesco autor de La pena de Bélvoz sobre una Europa anémica, huera de contenido, sin figica no quiso que el alzheimer le convirtiera en un bra, sin sustancia. Atrapada en el lapsus entre un mafantasma y acudió a un hospital a que le despenaran ñana incierto y un ayer infame. Claus posó su mientras que media Europa aparcaba la crisis pepluma- -desdeñaba el teclado- -en millares de nando en los atascos de los días de Pascua. Y tanpáginas sin dar cuartel a nadie. Saldó sin tituto las circunstancias de su fallecimiento como el beos la vergonzosa deuda de sus compatriotas momento que eligió para precipitar el tránsito, con el régimen nazi. Le sacó los colores a la ramhan coadyuvado a que su entierro no haya estado plonería progresista. Se partió el bazo de risa a la altura de su talla. El mutis por el foro de Hugo con la modernidad estrafalaria. Puso patas arriClaus ha echado el telón al siglo XX desde el punba al confortable plat pays que iba en derechuto de vista literario. Sigue habiendo tragedias en ra hacia el encefalograma plano. Claus fue un cartel, sainetes groseros, comedias hilarantes, TOMÁS moralista a su pesar, un impecable observador pero ni los actores son los mismos, ni tienen tanCUESTA que no pecó de doctrinario. Y fue un nítido ejemtas tablas, ni puede compararse la dimensión del plo del intelectual comprometido con la lucha diaria. Un escenario. compromiso ajeno a la revolución prêt- à- porter y al mePara Claus, el hecho de ser belga era una manera de sianismo ex cathedra pero que exige una dedicación no- ser y el tiempo ha demostrado que no se equivocaba. en cuerpo y alma. Porque Claus, por supuesto, nunca Siempre escribió en flamenco, sin embargo, porque era rompió el carné de militante en la palabra. su lengua, no su coartada. Y llegó a convertirse en noveClaus levantó un edificio inigualable con un idioma lista universal pasando por encima del lloriqueo identimínimo, casi insignificante. Pero cuando se es grande tario. Por eso da coraje que en algún obituario se haya (grande entre los más grandes) no hay corsés que valgan. motejado de fabulista neerlandés a un personaje que osNi los que marcan los políticos, ni los ligados al lenguaje. cilaba entre el mito y la fábula. Claus no concebía otras De ahí que el señor Claus, en Belladona dejase a los flafronteras que aquellas que se alzan para ser traspasamencos con el trasero al aire. Y en purititas bragas a esa das. En la vida lo mismo que en el arte. Narrador, poeta, legión de ganapanes que ramonean en el páramo de las dramaturgo, pintor de brocha fina, cineasta... Hugo culturas sojuzgadas Para flamenco, él. Y después, Claus tocó todos los palos y se llevó a la cama a todas las naide Si en Cataluña, por ejemplo, hubiese un Hugo vanguardias. Hablando de tocar (y de llevarse a la cama) Claus, doble contra sencillo a que tendría que marcharhasta se desposó con Sylvia Kristel- -la mítica Emmase. ¿Cabe imaginar a un catalán, dueño y señor de un canuelle la calentura en gran formato- que, como talán apabullante, que airee las miserias de los catala touch of class no era moco de pavo. ¿A quién iba a imnes? Ni el mismísimo Pla se metió en ese charco. portarle el Premio Nobel cuando tenía la dinamita en caPero esa es otra historia que aún va para largo. La de sa? Porque Hugo Claus, a ese respecto, era borgiano y acaClaus se despide a la manera clásica: Los tuyos no te olvibó convertido en el perpetuo candidato. Peor para el dan A no ser que el alzheimer disponga lo contrario. Nobel, claro. L A