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ABC MARTES 25- -3- -2008 MADRID www. abc. es madrid 45 ¡Llamen a la Policía, he matado a mi hijo! El parricida, un octogenario, gritó desde la ventana de su casa en Vicálvaro: ¡Él quería asesinar a mi mujer! CARLOS HIDALGO MADRID. Martín Campal Sainz, español de 46 años, falleció ayer de una puñalada en la espalda, supuestamente, a manos de su propio padre, Martín Campal Campal, de 81. El presunto agresor, que está detenido, afirmó que había actuado así para evitar que la víctima acabara con la vida de la madre de éste, que convalecía de un problema en una cadera. El fallecido había tenido problemas con las drogas. Con ésta, son ya veinte las muertes violentas registradas en la región en lo que va de año. Los hechos se produjeron en el número 322 de la avenida de Daroca (Vicálvaro) Allí es donde se encuentra el domicilio familiar, de dos plantas y gran superficie, sobre el local de un bar, también propiedad de los Campal Sainz. Antes de las cuatro de la tarde, se produjo una discusión en la familia- -la víctima era el único hijo del matrimonio- hasta el punto de que, supuestamente, el padre clavó un cuchillo de cocina por la espalda a su vástago, que le alcanzó el corazón. Fuentes cercanas al caso indicaron que el padre, en un principio, durante la trifulca, quiso asustar a su hijo con el arma blanca, no matarle; sin embargo, cuando el matrimonio vio el enorme charco de sangre, se percató de la gravedad de la acción. Celina Sainz, de 76 años, la esposa del detenido y madre de la víctima, salió a una ventana del segundo piso de la vivienda a pedir auxilio. Luego, lo hizo el presunto parricida: ¡Llamen a la Policía, que he matado a mi hijo! gritaba a los viandantes de la avenida de Daroca. Los servicios funerarios trasladan el cadáver de Martín Campal Sainz desde su domicilio, donde le mataron Uno de ellos, le preguntó por qué lo había hecho, a lo que contestó: ¡Porque quería matar a su madre, y le he matado yo! Uno de los testigos avisó al 112, que desplazó al SamurProtección Civil hasta el domicilio, aunque la víctima ya estaba cadáver. Presentaba una sola cuchillada, incisa y de unos 4 centímetros de profundidad, indicó Emergencias Madrid. A Celina tuvieron que trasladarla en una ambulancia a un centro hospitalario. Cuando llegó la Policía, el propio octogenario les explicó a los agentes que no podía bajar las escaleras para abrir la puerta del domicilio: Es que no me encuentro bien, porque estoy un poco mareado y no puedo bajar las escaleras explicó. Así que les lanzó las llaves a la Policía desde la ventana. Los agentes de la comisaría de San Blas- Vicálvaro lograron penetrar en la vivienda a través del restaurante, La Parada, cuyos salones se comunican con el domicilio. El cadáver de Martín yacía sobre el suelo del dormitorio de matrimonio y el cuchillo se encontraba en la cocina, indicaron fuentes cercanas al caso. Al parecer, las discusiones entre padre e hijo eran algo frecuentes. La víctima estuvo casada hace años, aunque el matrimonio duró muy poco. A raíz de la ruptura, algunos vecinos indicaron que Martín se trasladó a vivir con sus padres. Hace dos meses, Celina se rompió la cadera en una caída. Debido a la elevada edad de sus progenitores, Martín se encargaba de cuidarlos. Últimamente, había comentado en el bar al que acudía para comprar la comida para la familia: No paro, no duermo, no descanso, porque tengo que dar de comer y bañar a mi madre La mujer ÁNGEL DE ANTONIO En el dormitorio de matrimonio no dijo que su hijo hubiese intentado matarla, sino que, más bien, la discusión tuvo lugar por una causa banal. No fue más que la enésima discusión. La familia es muy conocida en el barrio de Vicálvaro, justo en la zona donde se encuentra la Universidad Rey Juan Carlos. Son los más ricos de por aquí. El edificio donde viven es propiedad suya, además de algún garaje, pisos... Vivían de las rentas. El hijo se dedicaba a cobrar los alquileres indicaban los vecinos. A la víctima le definían como un buen chico, pacífico, una persona muy normal