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30 INTERNACIONAL La guerra de Irak MARTES 25 s 3 s 2008 ABC Adiós Al Qaida, hola Bagdad Al calor de una progresiva reducción de la violencia en algunos barrios, 600 familias han vuelto ya al hogar que abandonaron por la guerra. Todos somos iraquíes es el lema de los responsables municipales que les ayudan a vencer el miedo a suníes y chiíes TEXTO Y FOTO MIKEL AYESTARÁN BAGDAD. Nos fuimos a otra zona de la ciudad porque no aguantábamos ver cada día cadáveres en las calles Mahmood, general retirado del ejército de Sadam Husein, ha regresado a su casa en el barrio bagdadí de Al Yihad después de un año. Un lugar en el que hasta hace muy poco del Consejo de la Shura de los Muyahidines, Al Qaida en Irak, imponía su ley. Antes de la guerra, suníes y chiíes compartían acera en esta zona residencial cercana al aeropuerto internacional en la que habitaban muchos militares del régimen anterior, pero llegaron los yihadistas extranjeros y todo se torció. Aquí hemos visto con nuestros propios ojos el trabajo de los terroristas, que llegaron como nuestros salvadores frente a los americanos y terminaron convirtiéndose en una mafia Junto a la de Mahmood, otras seiscientas familias han regresado al barrio de Al Yihad o a su vecino de Al Furat, aunque aun quedan muchísimas casas vacías, la mayoría de muertos o exiliados en el extranjero El barrio se ha convertido en ejemplo de convivencia entre las dos sectas del islam, que en el resto de la capital apenas se mezclan y marcan sus territorios como auténticos fuertes forrados de cemento. Vivimos juntos durante siglos, y ahora, si hace falta, moriremos juntos señala Mahmood, veterano de la guerra con Irán, que quiere empezar una nueva vida y ha invertido sus ahorros en la apertura de un supermercado. Las milicias radicales chiíes y suníes, estos últimos de la mano de Al Qaida, ante la mirada impotente de Estados Unidos y el apoyo tácito del Gobierno, han hecho lo imposible por consolidar un nuevo mapa de un Bagdad dividido, pero este reparto no ha podido consolidarse en una capital donde las familias viven mezcladas desde hace muchos años. Poco a poco la sociedad va reaccionando e intenta derribar con el regreso a sus casas la teoría de la segregación como modelo de futura convivencia. Pero el daño que se ha hecho estos años ha sido muy grande y se necesita tiempo para vencer al miedo asegura el Doctor Mamoon, profesor de la Universidad de Bagdad. Los vecinos vuelven a sus casas gracias la protección del Ejército iraquí y de las milicias suníes le la grave crisis económica de una nación con un 60 de la población activa en paro y donde el Estado sigue siendo el principal empleador, con cuatro millones de trabajadores, y el petróleo es casi la única fuente de ingresos con el 85 del PIB. Tras la época negra del embargo de los 90, Irak vuelve a arrojar cifras dolorosas. Las que ofrecen los organismos de Naciones Unidas y distintas agencias independientes elevan a seis millones el número de personas que precisan ayuda alimenticia. La mitad de los niños nacidos en los últimos cinco años sufren malnutrición y, debido a los problemas en los saneamientos, la mitad del país está expuesta al cólera. Aquí ha habido una verdadera limpieza étnica. Se han limpiado barrios enteros de suníes y chiíes y se les ha recolocado en un lugar concreto, a cada uno con los suyos. Y el ejemplo de Bagdad se puede trasladar a todo el país opina un veterano diplomático europeo destinado en Irak. Ahora, Al Qaida, una de las responsables directas de la ejecución selectiva de población chií, parece no tener el éxito que esperaba en su deseo de extender la yihad a suelo iraquí, y en los últimos tiempos su discurso de guerra santa global ha perdido fuerza entre unos iraquíes, de marcado sentido nacionalista, que ahora les hacen frente. Las milicias chiíes, cada vez más desestructura- Desplazados y necesitados Las organizaciones humanitarias calculan que al menos 2,5 millones de iraquíes se han convertido en desplazados internos y otros 2,2 millones en refugiados en países vecinos, sobre en todo en Siria, único país donde hasta hace poco no necesitaban visado. En los dos últimos años, además, Irak ha sido el país donde más peticiones de estatus de refugiado se han producido. A la situación de inseguridad hay que sumar-