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Lunes 24 de Marzo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.700. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Terrorista libre por error Sara Jane Olson es una ex militante del Ejército Simbiótico de Liberación, grupo que secuestró a Patricia Hearst. Un error de la Justicia ha permitido que disfrute de unos días de asueto ANTONIO M. FIGUERAS a Justicia de Estados Unidos también se equivoca. Sara Jane Olson, militante del Ejército Simbiótico de Liberación Nacional (SLA) célebre en la década de los setenta por el secuestro de Patricia Hearst, la nieta del magnate de los medios de comunicación William Randolph Hearst, ha vuelto a la cárcel tras el permiso de unos días. Olson (su nombre de soltera y terrorista era Kathleen Ann Soliah) de 61 años, fue excarcelada el pasado lunes, pero la fecha fijada para su libertad condicional es el 17 de marzo de 2009, dentro de un año. Una vez percatados del error procedieron a su búsqueda. Olson fue arrestada de nuevo. Incluso colaboró en su detención. El SLA era una banda de universitarios radicales dirigidos por un ex convicto al que llamaban Cinque. Su humilde objetivo: derrocar al gobierno de EE. UU. Soliah, estudiante de Arte Dramático de la Universidad de Santa Bárbara, se sumó a la aventura. El golpe más sonado del Ejército Simbiótico de Liberación fue el secuestro, en febrero de 1974, de Patty Hearst, de 19 años, nieta del hombre que inspiró Ciudadano Kane Dos meses después de su captura, Patricia, enamorada de uno de sus secuestradores, pasó a formar parte del movimiento terrorista. Afectada por el denominado síndrome de Estocolmo, llegó incluso a participar en el atraco al Hibernia Bank de San Francisco. Las cámaras captaron su imagen, que dio la vuelta al mundo. En mayo de ese mismo año, los principales activistas del SLA mueren en un enfrentamiento con la Policía. Patty fue detenida y juzgada. Pero Soliah seguía libre. En 1975 intentó vengar la muerte de sus camaradas colocando ex- EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LA CRISIS o pensaba escribir de un volcán por el que está cayendo ahora mismo la lava. Es el volcán de Pacaya, en Guatemala. Pero en el viaje de ida, un señor hablaba tan alto por el teléfono del avión que su voz volaba por los pasillos: Vende, vende, vende Todo eran órdenes desesperadas, sobre el océano, poco antes del cierre de la bolsa en Madrid. A mí aquello me dejó preocupada, porque si a los de arriba no les va bien, más tarde o más temprano, no nos va bien a nadie. Ya en Guatemala, en la subida al volcán, que es la cosa más insensata que yo he hecho en mi vida, se ve a las familias viviendo entre la ceniza, recolectando de los árboles aguacates que acarrean los niños en su espalda. Te acompañan hasta un precipicio donde abajo todo es lava que desciende como un anchuroso río de dos metros de alto. Y allí te dejan. Nada ni nadie te impide subir al cráter, y morir con una vaharada de azufre, o bajar y tocar la lava con un palo que se incendia como se enciende la cara y la vegetación que alcanza la lava haciendo un ruido igual que el del leño que derrumba el fuego en la chimenea. En la escala de Panamá del vuelo de vuelta, el señor que a la ida vendió todo, compró una bolsa de Louis Vuitton, pero quizás este último gasto prófugo sea la prueba de que en la cima hay una gran crisis cuya lava, de aquí a septiembre, lenta e inexorablemente, alcanzará también a los que vivimos en las laderas. Recuerda esta situación a aquella portada del disco de Supertramp en la que un hombre delgado y joven tomaba el sol inmerso en el desastre, con unas gafas muy oscuras, mientras se preguntaba: ¿Crisis? ¿Qué crisis? www. monicafernandez- aceytuno. com Y L Patty Hearst, en sus tiempos de terrorista. A la derecha, Sara Jane Olson plosivos en dos coches de la Policía de Los Ángeles. No llegaron a estallar. En su historial figura además la muerte de una mujer durante el atraco a otro banco en Sacramento. Y después, desapareció. Durante casi dos décadas vivió en la clandestinidad. Cambió su nombre por el de Sara Jane Olson, se casó con el doctor Gerald Peterson y juntos se fueron a vivir a Zimbabue, de donde regresaron a mediados de los ochenta. Soliah Olson se dedicó entonces a ABC las artes escénicas e interpretó a Shakespeare en un teatro público. Los Peterson eran unos padres de tres niñas muy respetados por la comunidad de St Paul (Minnesota) Un día de 1999, los agentes se llevaron a la madre detenida. Resulta que Sara Jane Olson era también Kathleen Soliah. Un desliz administrativo ha estado ahora a punto de permitir que una terrorista disfrute antes de tiempo de su libertad. A veces, la Justicia de Estados Unidos también rectifica.