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26 INTERNACIONAL www. abc. es internacional LUNES 24- -3- -2008 ABC Unidades del Ejército iraquí, que patrullan conjuntamente con la milicia Al Sahwa en la hasta hace poco irreductible zona de Al Dora, al sur de Bagdad El despertar suní de Estados Unidos Hace medio año combatían a los norteamericanos. Ahora les apoyan a cambio de paga y equipamiento. Es una de las claves de la reducción de la violencia en Irak. ABC ha patrullado con Al Sahwa, una de las milicias que colabora para acabar con Al Qaida TEXTO Y FOTO MIKEL AYESTARÁN BAGDAD. Antes luchábamos contra ellos, pero ahora luchamos juntos Abdul Wahed es oficial de la milicia de Al Sahwa (El Despertar) en la complicada y hasta hora irreductible zona de Al Dora, al sur de Bagdad. Lidera un grupo de hombres cuyo número prefiere omitir, por motivos de seguridad que desde hace cinco meses trabajan codo con codo con las tropas de Estados Unidos y las fuerzas de seguridad iraquíes para combatir el terrorismo en la zona. La integración de estas milicias suníes a las tareas de seguridad es uno de los factores principales que explican la reducción de los índices de violencia en el país en los últimos meses. A los 164.000 efectivos norteamericanos se les suman ahora unos noventa mil hombres con la gran ventaja de que conocen perfectamente la zona donde luchan, porque cada miliciano se encarga de la defensa de su propia calle. En estos cuatro años el Gobierno ha chiizado las fuerzas armadas. La columna vertebral del actual ejército son las milicias Badr, y ante los actos de violencia del Ejército del Mahdi, siempre han cerrado los ojos. Pero deben darse cuenta de que el enemigo real es Al Qaida, no los suníes de Irak señala el oficial mientras sale de la oficina para mostrar los daños causados por un artefacto que ayer colocaron a su puerta. Los terroristas están aquí, les conocemos afirma. En su despacho de la base de operaciones cuelgan los diplomas que los estadounidenses le otorgaron por asistir a un curso de formación de tres días en la Zona Verde. Desde entonces su relación con ellos es fluida. Los americanos pagan un sueldo de 223 euros a cada miliciano y adelantan la paga de tres meses. También entregan a los oficiales 153 euros para que se encarguen de uniformar a los suyos y les proporcionan chalecos antibala. Las armas son las que tenemos cada uno en casa; de momento nos han dado poco material, pero suficiente apunta Abdul Waheed. chazaron a todos los suníes por considerarlos herederos de Sadam y auparon al poder a una clase política chií criada y vendida a los intereses iraníes. Estos políticos quieren dividir el país en tres zonas, una chií, una suní y una kurda, y han sido los que han fomentado las luchas sectarias lamenta Waheed, que no tiene otro remedio que mirar al frente y olvidar estos años en los que cada mañana tenía que retirar cuerpos de vecinos y amigos de las aceras de Al Dora. Los grupos suníes se fundieron al comienzo de la guerra bajo el nombre genérico de resistencia, y muchos llegaron a cooperar abiertamente con Al Qaida contra el enemigo común, que no era otro que Estados Unidos y el Gobierno chií instaurado en Bagdad. Sin embargo, pronto surgieron las diferencias debido a los distintos objetivos y formas de actuar empleadas entre los iraquíes y los terroristas extranjeros al servicio de la red yihadista. Al comienzo no peleamos contra los americanos porque queríamos que acabaran con Sadam, pero hicieron las cosas tan mal, mataron a tantos civiles... No podíamos hacer otra cosa que luchar, era cuestión de supervivencia. Aquí se ha llevado a cabo una limpieza étnica por parte de los chiíes, con el visto bueno de autoridades y ejército iraquíes, y por eso nos revelamos. Entonces llegó Al Qaida y al comienzo cooperamos, pero de una forma espontánea, sin coordinación. Ellos son grupos diferentes, sin apenas relación, y operan como una especie de mafia. Ahora es momento de poner fin a la sangría entre iraquíes. No más sangre iraquí opina Waheed al referirse a un conflicto que ha costado la vida a 89.760 civiles según la base de datos Iraqi Body Count (www. iraqbodycount. org) ¿Cómo se explica que estos milicianos hayan cambiado de bando? Es la pregunta que se hacen los dirigentes iraquíes, mayoritariamente chiíes, que aceptan a regañadientes esta nueva estrategia de EE. UU. Los críticos temen que este rearme, a la larga, no sirva más que para fortalecer a los grupos suníes ante una hipotética guerra civil contra sus hermanos del islam. Al llegar los americanos no supieron leer la situación. Re- El recelo chií Los americanos hicieron las cosas mal y tuvimos que luchar contra ellos. Llegó Al Qaida y... no queremos más sangre iraquí