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ABC DOMINGO 23 s 3 s 2008 MADRID 55 Liberan en Portugal a un empresario tras 15 días de cautiverio encadenado y sedado Junto a un socio fue secuestrado en La Moraleja s La banda pidió 11 millones de rescate CARLOS HIDALGO CRUZ MORCILLO MADRID. La operación Deco en la que han participado las policías españolas y portuguesa, ha permitido la liberación de dos empresarios secuestrados el 6 de marzo en La Moraleja por una banda hispanolusa. Llegaron a pedir 11 millones de euros por el rescate, pero, además, buscaban que una de las víctimas retirara una denuncia por estafa contra el cabecilla del grupo. Pedro Luis Aguirre Hormaechea, un empresario vitoriano de 62 años, llevaba tiempo recibiendo llamadas de supuestos empresarios argentinos. Es el vicepresidente de una importante empresa de distribución, Decoexsa, con central en Irún. Tras la insistencia de los argentinos Aguirre accedió a mantener un encuentro con ellos. El 6 de marzo apareció con el gerente de la planta de Vitoria, José María Navajas Gómez, en la entrada de La Moraleja. Pero quienes se presentaron, a bordo de un Mercedes Benz, fueron dos mujeres portuguesas, una la dueña del vehículo. Les indicaron que la entrevista con los argentinos tendría lugar en un hotel de la zona. Los vascos comenzaron a sospechar. Tanto que mientras las seguían, avisaron a un socio por teléfono de que había algo que les olía mal y le dieron la matrícula de las portuguesas. Ésta fue una pista clave. Al llegar al hotel se produjo el secuestro. Amordazaron a las víctimas y las golpearon. A Navajas le metieron en el maletero del coche y Aguirre viajó en el asiento trasero, bajo una manta. Los industriales creyeron que era obra de ETA, pero acabaron en un hotel de Vigo, ciones contradictorias, que le llevan a varios puntos de Vigo y La Coruña, incluido un hotel. Las llamadas se suceden y Hormaechea le transmite que está enfermo y vomitando; le asegura que el asunto se debe a una deuda económica, le pide ayuda y que regrese a Madrid. En el despacho del empresario el teléfono suena y desde el otro lado reclaman 11 millones de euros como rescate. Mientras, los investigadores tienen bajo vigilancia a la familia de José Carlos S. S. español y cabecilla de la banda, quien realiza numerosos viajes entre el Algarve y Huelva, donde residen sus parientes. Así dieron con el chalé donde tenían retenido a Pedro Luis Aguirre. El 20 de marzo, a las ocho de la tarde, la Dirección Central de Bandidaje y Terrorismo de la Policia Judiciaria de Portugal, coordinada por la Policía española, asalta el chalé y rescata al rehén. Allí detienen a tres de los captores. El liberado se encara con los agentes: ¡Ya está bien, llevaba 15 días esperándoos! -en realidad aguardaba a los funcionarios españoles- Esa misma noche, a las once y media, cae en San Lorenzo del Escorial Gema María S. R. A las tres de la madrugada detienen en Faro (Portugal) al resto de la banda: dos portuguesas y el cerebro del grupo, a quien engrilleta uno de los policías lusos que capturó a El Solitario José Carlos, al ser detenido, intentó cortarse el cuello con una navaja. Los agentes hallaron dos pistolas, las cadenas compradas en Galicia, esposas y somníferos. ¿Por qué eligieron a Hormaechea? El jefe de la banda, estafador de poca monta en busca de progreso, le conocía. Había actuado como intermediario en la venta, nunca consumada, de una finca del industrial y su familia junto a la aldea de El Rocío, valorada en 600 millones. José Carlos les estafó tres millones, pero además marcó al empresario como objetivo de su primer secuestro, violento y sofisticado. Los policías de El Solitario Uno de los sospechosos cuando era trasladado a los juzgados de Tavira (Portugal) donde les retuvieron dos días. A Aguirre le golpearon en la cabeza. Éste advirtió a la banda: Desprendeos de mi socio, porque su mujer es una histérica y va a avisar a la Policía Y así lo hicieron. Pero le mostraron fotos de sus hijos y detallaron que sabían dónde estudiaban, para amenazarle por si intentaba llamar a la Policía. Le dejaron en Vigo, desde donde Navajas Gómez avisó a su hijo, que fue a recogerle. Luego, ante los investigadores, el empresario dijo que él y su compañero habían estado con unas prostitutas brasileñas. La Policía no le creyó. Mientras, la banda huyó con Hormaechea hacia Muros, en la costa coruñesa. Los secuestradores sospechaban que la Policía ya estaba tras ellos, tal y como consta en un pinchazo telefónico. Entonces, decidieron dirigirse a Monte Gordo, en el Algarve portugués, donde un conocido les cedió un chalé. Aguirre realizó los más de 650 kilómetros de viaje en el maletero del coche. Las condiciones en las que mantuvieron a la víctima fueron espeluznantes: antifaz y tapones en los oídos las 24 horas; durante el día, permanecía encadenado a unas cañerías, y de noche a una cama, ingiriendo somníferos a la fuerza y casi sin comer. Mientras la banda movía al rehén a su antojo, se produje- EFE Una matrícula, clave Los captores soltaron al otro rehén en Vigo bajo amenazas de muerte; dijo que había estado con una prostituta ron diversas llamadas de las víctimas a sus socios y familiares. Éstos pronto cayeron en que las aparentes incoherencias escondían mensajes en clave para despistar a los carceleros portugueses. En uno de ellos, Aguirre le dijo a su hermano, que vive en Estados Unidos, que padecía un cáncer y que tenía que ver a un curandero apellidado Revilla. Se refería en realidad al industrial Emiliano Revilla, secuestrado por ETA hace más de 20 años. La primera denuncia es del 10 de marzo y la presenta un socio de Hormaechea. El Grupo de Secuestros y Extorsiones de la Udev Central le toma declaración. Los agentes averiguan que el hermano del rehén irá a una cita con él a Vigo el día 13, para la que ya tiene instrucciones concretas. Bajo control policial, este pariente se traslada a Galicia, donde recibe indica-