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70 CIENCIAyFUTURO VIERNES 21 s 3 s 2008 ABC Colección Bichos Caballeros y robles ABC ofrece el domingo la octava entrega de la colección Bichos: el ciervo volante, el escarabajo más grande de Europa. Se trata de un coleóptero que pasa hasta cinco años viviendo como larva y emerge soberbio, como adulto, para vivir un máximo de treinta días POR FERNANDO LÓPEZ- MIRONES NASA Depósitos de sal, posibilidad de vida Varios depósitos de sal descubiertos en Marte evidencian que allí hubo agua en el pasado remoto y pueden ofrecer pruebas de alguna forma de vida en el planeta rojo, según un estudio que hoy publica la revista Science Los depósitos de minerales de cloruro fueron descubiertos por una cámara instalada en la sonda Odyssey La sangre de más de dos semanas aumenta el riesgo de las transfusiones La mortalidad se duplica en la cirugía cardiaca, indica un estudio N. R. C. MADRID. La sangre donada envejece más de lo que se pensaba. Un amplio estudio, realizado en la Clínica Cleveland (EE. UU. con más de 9.000 pacientes sometidos a una intervención de cirugía cardiaca ha lanzado la voz de alarma. La investigación concluye que los enfermos que reciben una transfusión con sangre conservada durante más de dos semanas tienen más posibilidades de fallecer o de sufrir complicaciones. Los que recibieron sangre más antigua necesitaron con más frecuencia ventilación mecánica sufrieron más septicemias y fallos multiorgánicos. La mortalidad hospitalaria con la sangre más antigua fue del 2,8 respecto al 1,7 casi el doble. El problema podría estar en la fragmentación que experimentan los glóbulos rojos al estar más de dos meses fuera del sistema cardiovascular. Los hematíes se rompen y se reduce su capacidad para transportar oxígeno. El informe, publicado en la revista New England Journal of Medicine se limita a operaciones de corazón. Pero resultados similares ya se habían mostrado en pequeños estudios con pacientes que padecían otras patologías y necesitaron una transfusión. Como el realizado en España con operados de cáncer de colon, y otros trabajos sobre cirugía traumatológica. Cada uno de estos estudios detectó menos complicaciones en enfermos transfundidos con sangre más fresca. En la mayoría de los países la sangre se almacena durante más de dos semanas. Los bancos de sangre españoles también siguen esa pauta. La sangre donada se puede conservar entre 28 y 42 días. La caducidad está determinada por el tipo de preparado utilizado en su conservación. Collen Koch, autor principal del estudio, pide que su trabajo se considere una llamada de atención y se reconsideren los plazos de conservación de la sangre. Es importante no confundir a nuestro bicho de hoy, el ciervo volante, con comportarse como un ciervo al volante, que es lo que hace alguno al regreso de vacaciones. Dicho ello agarremos al insecto por los cuernos. El Dorcus titanus que nos viene en la resina esta semana, procede de China, como casi todo hoy en día, y ha sido criado en cautividad con los permisos pertinentes. Pero en España nos cabe el honor de convivir con un pariente cercano suyo, el Lucanus cervus, que es también un ciervo volante, pero que lo está pasando mal como especie. Nuestro coleóptero cornudo alcanza los nueve centímetros de largo, y es esclavo de su belleza. Demasiada gente los captura durante su corta vida de adulto empujados por un absurdo afán de coleccionismo irresponsable. Por alguna extraña razón antropológica, el español medio no se va contento a casa si no se lleva del campo o la playa a algún ser vivo metido en una bolsa. E f e c t i vamente, pasa hasta cinco años viviendo como larva, sobre todo en el interior de grandes robles, y emerge, soberbio, como adulto, para vivir tan sólo de quince días a un mes más. ¿Robles grandes? Ahora entenderán por qué están en extinción, cada vez quedan menos bosques maduros en nuestra España. Demasiados barcos construimos con ellos, Armadas Invencibles, conquistas de Indias, piratas ingleses robando y matando. Casi todos nuestros robles añosos se pudrieron hace tiempo en el fondo del Atlántico, fuera del alcance de los escarabajos cornudos. Es una especie protegida, amenazada; si lo ven, no se lo lleven a casa, es el escarabajo mas grande de Europa, y se nos va. Esas larvas, grandes y jugosas, buscadas entre la madera del titán caído por tejones, zorros e incluso osos, pueden comer madera en descomposición gracias a unas bacterias capaces de degradar la celulosa que habitan en su tracto digestivo. Ese árbol caído, esa vieja tronca como diría el maestro Félix Rodríguez de la Fuente, es cada vez menos frecuente, porque algunos acuñaron el término limpiar el bosque, que es algo así como secar el mar, absurdo. Los mismos que confunden un bosque con una plantación de pinos maderables o eucaliptos. Por suerte, los ingenieros de montes están cambiando. Un bosque es algo sucio por antonomasia, sucio de vida, pringado de genomas valiosísimos, mugriento de esperanza biológica. Un bosque es un lugar en el que el viejo tronco caído es reverenciado por miríadas de criaturas que se alimentarán de él hasta hacerlo desaparecer. No me limpiéis el bosque, por favor, dejad que mueran a su debido tiempo, musgosos, liquenados, y que caigan al suelo con estruendo abriendo paso a la luz de la que se alimentarán sus pimpollos. Cada vez le cuesta más a la cierva volante, tras haberse apareado con el mejor macho que conoció, el de las astas ganadoras, encontrar uno de esos colosos caídos para que sea la cuna de sus hijos; con el fin de que, dentro de cinco años, tras su metamorfosis, renazcan con su cuero nuevo y sus defensas altivas, dispuestos a perpetuar su linaje de caballeros pasados de moda. No me limpiéis el bosque, por favor, no me lo limpiéis. Este coleóptero es esclavo de su propia belleza