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22 INTERNACIONAL www. abc. es internacional VIERNES 21- -3- -2008 ABC El presidente afgano, Hamid Karzai (a la izda. con el vicepresidente de los EE. UU. Dick Cheney, inspecciona la guardia de honor ayer en el palacio presidencial de Kabul REUTERS Viaje sorpresa de Cheney a Kabul para dar su apoyo inquebrantable al Gobierno EE. UU. presionará a sus aliados en la próxima cumbre de la OTAN para que envíen tropas al sur de Afganistán, feudo de los talibanes ABC KABUL. El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, aseguró ayer en Kabul que Estados Unidos pedirá a sus aliados de la OTAN que refuercen sus compromisos futuros en Afganistán. A dos semanas de la cumbre de la OTAN en Bucarest, Afganistán ocupará un alto lugar en la agenda. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) ha marcado una importante diferencia en el país y Estados Unidos pedirá a sus aliados un compromiso aún mayor en el futuro dijo Cheney, quien llegó ayer a este país en una visita sorpresa. Cheney se había reunido previamente con el presidente afgano, Hamid Karzai, con quien compareció ante la prensa; el compromiso de EE. UU. dijo Cheney, es firme e inquebrantable Durante los últimos seis años, la gente de Afganistán hizo un viaje seguro y audaz, arrojando a un lado la carga de la tiranía, ganando la libertad y reclamando un futuro declaró Cheney en un elogio al pueblo afgano. Cheney se refería al comienzo de la operación Libertad Duradera, el 7 de octubre de 2001, y la caída un mes después del régimen talibán, cuyos partidarios luchan desde entonces contra las tropas internacionales. El año 2007 fue el más sangriento desde el comienzo de la operación liderada por Estados Unidos y se estima que unas 6.300 personas murieron víctimas de la violencia. Los Estados Unidos- -dijo Cheney- -y los demás miembros de la coalición necesitan tener una fuerza suficiente para enfrentarse a la amenaza de los extremistas y radicales, como los talibanes y Al Qaeda Las operaciones más intensas de los terroristas tienen lugar en el sur del país, un feudo tradicional de los talibanes donde batallan tropas procedentes en su mayor parte de Estados Unidos, Canadá, Holanda y el Reino Unido. En los últimos meses, Estados Unidos ha insistido ante sus socios para que incrementen sus tropas y sus responsabilidades en el país asiático y se distribuya de otro modo la carga del conflicto, lo que ha dado pie a más de un roce diplomático. La visita de Cheney, de un día de duración, se produce pocas semanas antes de una importante reunión que los países miembros de la OTAN celebrarán en Rumanía del 2 al 4 de abril. La ISAF cuenta con 43.000 tropas en Afganistán, por lo que esta misión es considerada por muchos analistas como la mayor desplegada por la Alianza Atlántica en sus 59 años de existencia, pero ha abierto diferencias entre los aliados sobre las tácticas a seguir o el número de tropas. Canadá, país que tiene desplegadas 2.500 tropas en el sur del país, quiere que los aliados envíen otros 1.000 soldados a esta zona para reforzar los efectivos, solicitud que ha puesto como condición para no replegar a sus fuerzas de Afganistán. Ante la dureza de los combates en el sur, Hamid Karzai se encargó ayer de defender el papel de sus fuerzas nacionales, asegurando que cuanto más fuertes sean las tropas afganas, menor será la presión sobre las fuerzas de seguridad internacionales. Una fuerza suficiente Washington necesita arrancar de la cumbre de Rumanía un compromiso de los aliados más remisos