Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 OPINIÓN VIERNES 21 s 3 s 2008 ABC CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Misión de las Fuerzas Armadas No se entiende que nuestras Fuerzas Armadas, que entre otras misiones tienen la de garantizar la unidad de la Nación española, estén encargadas de defender la secesión unilateral de Kosovo, una parte de Serbia poblada por kosovares y serbios que viven imbricados en los mismos barrios y hasta en los mismos edificios. Un pésimo ejemplo para toda Europa y muy especialmente para España. Zapatero ha demostrado que ignora lo que es España y sostiene que la Nación es un concepto discutible. Él solito ha propiciado un bodrio estatutario para Cataluña que no es otra cosa que una verdadera Constitución. Su empecinamiento en mantenella y no enmendalla no se detiene si hace falta recusar a los magistrados que puedan votar en contra del susodicho bodrio. Las tres regiones separatistas, Vascongadas, Cataluña y Galicia, ya se han sentido tres kosovos en potencia. En caso de secesión unilateral de una de estas regiones, mediante una trampa plebiscitaria en la que son maestros los separatistas, ¿para qué utilizaría Zapatero a las FF. AA. toda vez que el Estado de Derecho, o sea las leyes que configuran la Nación, no se respetan en esos territorios separatistas? Sería terrible que enviase al Ejército a proteger a los secesionistas de lo quede de la Nación que habría que llamar Expaña como pedía Maragall. Eso es lo que se está haciendo en Serbia. Antonio Fernández de Córdoba Madrid Respuesta de un humanista No puedo por menos de manifestarle mi perplejidad y mi indignación por las banalidades y tergiversaciones vertidas en el día de ayer en Tercera página de ABC por don Álvaro Delgado Gal al referirse al Cardenal García Gasco. En primer lugar, quiero recordar al señor Delgado Gal que el acto celebrado en la Plaza de Colón el 30 de diciembre de 2007 en ningún modo puedo aceptar y, como yo, la inmensa mayoría de los españoles que se interprete como una manifestación contra el Gobierno, sino una celebración cristiana del Día de la Familia En segundo lugar, quiero también recordarle que el Cardenal García Gasco en ningún momento de su intervención incurrió en la simpleza de afirmar que la política social del Gobierno integraba un peligro para la democracia Señor Álvaro Delgado Gal, eso lo dice usted, no el Cardenal García Gasco. Lo que sí afirmó el Cardenal García Gasco es que la cultura del laicismo radical podría llevar a la disolución de la democracia, y esta afirmación del Cardenal García Gasco la compartimos la inmensa mayoría de los lectores de ABC y, por supuesto, muchos millones de españoles y europeos. En tercer lugar, el Cardenal García Gasco no solamente no incurrió en una simpleza ni exceso, sino que, muy por el contrario, sus palabras han prestado un excepcional servicio a la democracia, a la paz y a la libertad de pensamiento y expresión, todo ello al amparo de los Derechos Universales proclamados por la ONU y, por supuesto, de nuestra Carta Magna común para todos los españoles de cualquier color ideológico o político. En cuarto lugar, yo quisiera preguntar al señor Delgado Gal, qué autoridades del pensamiento contemporáneo europeas son las que inspiran sus pronunciamientos, ¿acaso don Marcello Pera, catedrático de Filosofía de la Ciencia de la ciudad de Roma? ¿Vittorio Messori? ¿Jurgen Habermas? ¿El filósofo español Eugenio Trías, decano de la facultad de Filosofía de Barcelona? Por favor, quiero significarle que, desde el respeto y la atención con las que siempre he leído sus artículos, no utilice usted la Tercera página para verter a través de ella infundios y tergiversaciones como éstos, máxime con lo que significa para los lectores de un periódico liberal- conservador de tanto prestigio como ABC, que, además, se inspira en el humanismo cristiano europeo. José L. Montes ro uno del toreo actual con dos faenas distintas plenas de magisterio. El torero valenciano inicia la temporada pegando un fortísimo aldabonazo en Fallas que le sitúa, sin posible discusión, al frente de un grupo de toreros muy interesante al comienzo de temporada. Un golpe de autoridad que hará apretarse los machos a todos sus compañeros y del que saldremos beneficiados todos los aficionados a nuestra incomparable Fiesta Nacional, con permiso de la ministra Narbona. De momento, pues, Enrique Ponce número uno, y después los demás. O sea, como siempre. J. L. Cuenca Aladro Riaza (Segovia) Cambio de política exterior Al igual que le ocurrió a Felipe González en el inicio de su mandato, en el que emprendió una política antiamericana y refractariamente contraria a la entrada en la OTAN, Zapatero también comenzó su embrionaria andanza presidencial en el paroxismo del entusiasmo, y decidió retirar las tropas de Irak, alejándose así de la política internacional con EE. UU. Inglaterra, Francia, Italia, como había prometido en su programa electoral. Con la experiencia que otorga el mando, comenzó a desasirse de sus promesas, con las habituales excusas de tantos políticos, es decir, la conveniencia coyuntural de las decisiones, la falta de apoyos por parte de la oposición y demás artimañas que sólo se aprenden con el tiempo al frente del timón. Hoy parece haber recapacitado, y se encamina a retomar el rumbo perdido, una ruta que nos había circunscrito al aprisco de la alianza de civilizaciones, tras fracasar estrepitosamente con EE. UU. a quien ofendió con continuos desaires inoportunos y faltos de tacto diplomático. Zapatero quiere salir del redil bananero en el que nos había metido para iniciar una nueva apertura exterior con Washington. Acertada y plausible decisión que, aunque algo tarde, confiemos en que resulte efectiva. Con la benevolencia que da la supremacía en el mando, seguro que nos perdonarán tanta desatención, tanta torpeza y descortesía con que fueron tratados por nuestro Gobierno durante cuatro años. Rectificar es de sabios, sólo la soberbia impide tan noble ejercicio. Mercedes Velaños Correo electrónico Eleuterio Sánchez No se puede machacar más. Años de prudencia, de discreción, esperando con ingenuidad la llegada de la justicia, y la justicia llegó... Se celebró el juicio hacia mi ex- marido, Eleuterio Sánchez, a raíz de la que fue su última agresión, que no la primera. Yo, animada por las fuerzas del orden, que el mismo día que lo detuvieron me dijeron: Señora, esto debe usted denunciarlo Hice caso, ignorante de que para denunciar, sin un parte de lesiones, lo demás se considera falso. Quise entender que así pondría broche final al terror al que me tenía sometida mi entonces marido. Hoy, absuelto él, reconozco que aquellos hematomas ya no me duelen, y entiendo que el juez necesite esa prueba decisi- va para elaborar su sentencia con respecto a un delito concreto que se juzga. Pero en el uso de la última palabra, el señor Sánchez dio una conferencia nada relacionada con el delito que se juzgaba. Una vez más, decidió por mí, afirmando que lo denuncié con fines económicos y frívolos, lo cual quedó reflejado en la sentencia, dándole alas para victimizarse públicamente aún más si cabe. Utilizó falsos testigos, que quedaron fácilmente desmantelados por mi abogado, y a pesar de ello, la versión del tal Manuel Carrasco se propagó, dejándome, además de frívola y ladrona, como una mujer violenta. A lo mejor, la acusada debería ser yo, así tendría acceso al uso de la última palabra y podría demostrar la dramática situación a la que llevamos años sometidos mis hijos y yo, el terrible desgaste del abuso físico, emocional y económico, porque es cierto que si yo no tuviese trabajo mis hijos tendrían que quitarse el hambre a puñetazos. El Gobierno insiste en que la mujer denuncie el maltrato; que me lo expliquen, porque, para describir lo que se sufre en silencio no hay palabras ni partes de lesiones, está grabado en el cerebro y en el rostro de las que cuando coincidimos sólo somos capaces de decir: Es como si hubiésemos estado casadas todas con el mismo hombre Carmen Cañavate Hors Correo electrónico La subida de las viviendas en alquiler Por favor, que alguien evalúe la incidencia de la decisión de Carmen Chacón- -la ayuda de 210 euros a determinados colectivos para el alquiler de viviendas- -en la subida que está experimentando el precio de las viviendas en alquiler. Cualquiera que haya seguido estos precios sabe bien que están subiendo mucho. Es necesario, a fin de ser justos, conocer exactamente las variables que lo ocasionan y la dimensión del problema en otros colectivos de ciudadanos. Muchas voces lo advirtieron con anterioridad, pero quizás se hacía necesario ganar imagen y votos. Fernando Giralda Cid León Enrique Ponce, como Raúl González Las estadísticas no engañan, y las 34 salidas por la puerta grande de la plaza de toros de Valencia de Enrique Ponce lo dicen todo. Lo mismo que los números de su amigo Raúl, el Ferrari Blanco, en el Real Madrid. Ponce ha confirmado en el coso valenciano su condición de indiscutible núme-