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ABC JUEVES 20- -3- -2008 Los Mossos hacen caer una importante red que falsificaba litografías de Miró y Picasso 67 Buscando a Larra digitalmente En la pantalla del ordenador, rescoldos de la historia en las crónicas de dos siglos. A través de la Hemeroteca Nacional se accede a 500.000 páginas digitalizadas, la historia del periodismo español SERGI DORIA La víspera de Reyes de 1836 apareció en El Español un artículo epistolar de Mariano José de Larra dirigido a un amigo en París. Larra elogiaba aquel rotativo fundado por el empresario Andrés Borrego y glosado por los manuales del periodismo como el primer diario de España con vocación industrial. No bien hube llegado a Madrid, cuando me eché a buscar un papel público en donde fabricar mi nido para lo que falta de invierno... Empezábame ya a desesperar, cuando he aquí que de pronto surge de la calle de las rejas El Español... Yo que, a imitación del borracho del cuento, aguardaba que pasase mi casa para meterme en ella: Éste es exclamé en cuanto le vi... escribía. Faltaba poco para que Fígaro se descerrajase un tiro frente a un espejo. Era un 13 de febrero de 1836, quince días después de haber rubricado otro artículoepístola A los redactores del mundo El Catálogo de la Biblioteca Nacional consta de 133.830 revistas y periódicos y casi cien mil grabados, dibujos y fotografías. Entre las cabeceras de prensa podemos encontrar 143 títulos, dentro del proyecto Biblioteca Digital Hispánica, que permite la consulta y difusión pública a través de Internet del patrimonio bibliográfico. Abrimos la web hemerotecadigital. bn. es que depara papeles editados entre 1772 y 1933; en total, medio millón de páginas digitalizadas. Es la avanzadilla de una oferta que se ampliará este año con publicaciones de los siglos XVII y XVIII, cabeceras fundamentales de la prensa decimonónica como El Español o El Imparcial. Larra escribió en La Revista Española y El Correo de las Damas, El Observador... Vamos a ver... El Correo de las Damas... Aquí está. En pantalla, un listado de ejemplares digitalizados. Observamos los números disponibles. Para acceder a los textos clicamos sobre la portada o en las siglas PDF. El Correo de las Damas apareció como semanario en junio de 1833; Larra mantuvo la sección de Espectáculos Públicos que aliñaba con unos rehiletes que no desvelan desasosiego político sino periodismo decorativo: ¿Por quién va de luto ese señor doctor? -le preguntaban a un chulo al ver pasar a un médico vestido de negro. -Por sus enfermos- -respondió el chulo. El 9 de agosto de 1833 Larra releía El barbero de Sevilla de Beaumarchais, a quien debía el pseudónimo: En Madrid, la República de las letras era la de los lobos, siempre en contiendas unos contra otros; dedicados al menosprecio al que les conduce esta visible crueldad, todos los insectos, mosquitos, cínifes, críticos, mosquitas, envidiosos. Escribidores, libreros, censores y cuantos se agarran a la piel de los desgraciados literatos, acababan por desollarles y chuparles el poco jugo que les quedaba Transcribió en francés tan agrio denuesto, frontispicio de un artículo para La Revista española. Semanas después, Fernando VII moría. Tras su ominosa década absolutista dejaba a Isabel, la reina niña de heredera. Su hermano Carlos María Isidro lanzó el 1 de octubre al país el Manifiesto de Abrantes: se proclamaba Rey de España con el nombre de Carlos VI. La década dibuja una nación en guerra civil, vapores de fábrica, humaredas de templos calcinados, levantamientos revolucionarios, espadones y versos románticos. La gran velocidad digital nos lleva hasta El Artista (1835) revista pionera de las publicaciones ilustradas debida a los pintores Madrazo y Fortuny y, cómo no, el Semanario Pintoresco Español de Mesonero Romanos. Conocido como El Curioso Parlante, promovía la lectura de periódicos: Ni las máquinas de vapor, ni los globos, ni el gas, ni los caminos de hierro... han producido al pue- Mariano José de Larra blo mayor beneficio que las publicaciones baratas. La lectura es la base de la instrucción; la instrucción es la primera rueda de todas las máquinas... proclama la primavera de 1836. Una vocación regeneracionista que compartían los liberales catalanes Pere Felip Monlau, Pere Mata o el editor Bergnes de las Casas quien sembró de liberalismo su revista El Europeo, justo al comienzo de la terrorífica década fernandina. En 1833 había visto la luz en Barcelona El Vapor, diario donde el poeta Aribau publicó la Oda a la pàtria el kilómetro cero de la Reinaxença. En la Barcelona liberal nació El Guardia Nacional, accesible en formato digital. Vio la luz como eco de la razón que rendía tributo a las milicias que se alistaban contra el carlismo, entre los conventos calcinados por las bullangues anticlericales: solares que Mendizábal desamortizaba La pugna entre moderados y exalta- Hay 133.830 revistas y periódicos catalogados en la BN. En la Hemeroteca Digital hay 143 títulos de prensa, editados entre 1772 y 1933 a los que pronto se sumarán cabeceras del XVII y XVIII dos culminó con la victoria de los segundos en la Constitución de 1837 que establecía la primera ley de prensa. Una ojeada a El Guardia Nacional nos permite acceder a los avisos antepasados de los reclamos por palabras actuales: uno, con ilustración, anuncia baños de vapor a domicilio Y puestos a higienizar, reparemos en Pere Felip Monlau médico higienista y urbanista, autor de tratados de retórica y conspicuo liberal que lanzó cuatro publicaciones de la época. La Hemeroteca Digital nos abre las páginas de El Constitucional, que hizo de la Magna Carta del 37 beligerante proclama: o con la libertad o con el despotismo. Cotejar El Guardia Nacional y El Constitucional revela el enfrentamiento entre las dos alas liberales que les hacía desentenderse del enemigo común carlista, lanzándose la Constitución a la cabeza y rivalizando sobre quién era más demócrata (no hace falta señalar el paralelismo histórico) Seguro que El Constitucional glosó lo ocurrido el 10 de noviembre de 1838. Una comitiva guiada por Ramón Alabern se congregó en una azotea de la barcelonesa plaza de la Constitución. Discípulo de Daguerre e introductor de su invento en España, Alabern prometía un prodigio. Colocó una plancha previamente preparada en la cámara que trajo Monlau de París, extrajo a los veinte minutos la placa sensible y todos pudieron, limpia y brillante, la imagen de la casa del indiano Xifré. Era el primer daguerrotipo de la Historia, cuando media España moría de la otra media, entre la cólera política y el cólera morbo epidémico. Tras la derrota de Bilbao, los carlistas se retiraban: el 31 de agosto de 1840 acababa la contienda con el abrazo de Vergara Las cabeceras de El Constitucional se suceden en la pantalla; un escudo y el artículo de la Constitución que proclama que todos los españoles tienen derecho a publicar libremente sus ideas. En aquellos tiempos de guerra civil, la única creencia que se permitía el racionalista Monlau era ser idólatra de tan sublime Código