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ABC JUEVES 20 s 3 s 2008 INTERNACIONAL 27 Pekín anuncia una guerra a vida o muerte contra los rebeldes del Tíbet El secretario del Partido Comunista en la provincia secesionista asegura que su líder espiritual, el Dalai Lama, es un lobo con ropas de monje PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Una vez pasado el enfrentamiento físico entre el Gobierno chino y los partidarios del Dalai Lama y la independencia del Tíbet, llega la hora de la propaganda y la guerra de cifras. Según informaba ayer la agencia estatal de noticias Xinhua, un centenar de personas se ha entregado a la Policía tras expirar el lunes por la noche el ultimátum dado por el régimen comunista a los participantes en los disturbios de Lhasa, los más graves de las dos últimas décadas. Nada más conocer esta noticia, los grupos protibetanos se apresuraron a desmentirla y denunciaron la represión que se ha desatado en la capital del Tíbet, donde la Policía y el Ejército están practicando detenciones masivas y buscando casa por casa a los sospechosos de haber participado en la revuelta. Incluso han venido a nuestro hotel y han buscado en todas las habitaciones por si había algún tibetano escondido explicó a ABC por teléfono un español que se encuentra en estos momentos en Lhasa y prefiere no desvelar su identidad. Pekín ha hecho balance de los disturbios y estima que las pérdidas por los destrozos en 300 inmuebles de Lhasa ascienden a nueve millones de euros. Además, se han publicado los testimonios de varias personas que supuestamente tomaron parte en el levantamiento, que han asegurado que se vieron obligados a seguir a la enfurecida muchedumbre porque los cabecillas amenazaban con quemar sus hogares si no se unían. Para evitar que los instigadores huyan la Policía ha establecido numerosos controles de carretera e impide que los tibetanos salgan de Lhasa hacia otros lugares. Además, los retratos de algunos manifestantes están siendo difundidos por la televisión estatal para lograr su detención gracias a la colaboración ciudadana. Hay cámaras por todas partes y la Policía tiene mucha información, por lo que los tibetanos más jóvenes, hayan hecho algo o no, tienen mucho miedo a salir a la calle y se quedan en sus casas relató el español residente en Lhasa. Aunque la ciudad va recuperando la normalidad poco a poco, las protestas se han extendido a otras provincias limítrofes, como Qinghai, Sichuan y Gansu, donde se podrían haber registrado varios fallecidos. Pero resulta muy difícil saber qué esta pasando en dichos lugares porque la Policía los ha sellado para impedir el acceso de los periodistas extranjeros. Según ha denunciado el Club de Corresponsales de Pekín, una treintena de reporteros internacionales han tenido problemas para realizar su trabajo o no han podido llegar a los focos de las revueltas al haber sido detenidos por los agentes. Entre ellos, el corresponsal de ABC, que fue invitado a irse de Xiahe, en la provincia de Gansu, tras entrar en la ciudad para cubrir las protestas. Por eso, aún no se sabe si los muertos en la revuelta son los 16 que asegura el régimen chino o los más de cien que denuncia el Go- van juntos, el secretario del Partido Comunista en el Tíbet, Zhang Qingli, ha asegurado que el Dalai Lama es un lobo con ropas de monje, un diablo con un rostro humano pero con el corazón de una bestia La dureza de sus manifestaciones ha sido tal que ha declarado una guerra a vida o muerte a la camarilla del Dalai Lama, porque son el enemigo Por su parte, y según explicó el primer ministro británico, Gordon Brown, su homólogo chino, Wen Jiabao, estaría dispuesto a negociar con el Dalai Lama si renuncia, como ya ha hecho en repetidas ocasiones, a la independencia del Tíbet. Se abre una puerta a la esperanza para que el Tíbet recupere la paz que caracteriza a este oasis de espiritualidad. Acoso a la prensa bierno tibetano en el exilio. Ahora está por ver si surte efecto la llamada a la calma efectuada por el Dalai Lama a sus seguidores, a los que incluso ha amenazado con renunciar a su puesto como representante político si continúa la violencia. A pesar de su gesto y del tono conciliador con que ha pedido que chinos y tibetanos vi- Contra el Dalai Lama El Gobierno tibetano en el exilio desmiente que un centenar de cabecillas se hayan entregado en Lhasa Más información sobre la censura china en youtube. com en pág. 63 Pérdidas millonarias Una mujer tibetana circula por una de las calles de la capital, Lhasa, entre policías chinos antidisturbios REUTERS Las autoridades chinas blindan el Everest para que la antorcha olímpica recorra el techo del mundo P. M. DÍEZ PEKÍN. A pesar de los graves disturbios que han sufrido el Tíbet y otras provincias limítrofes de China, y que podrían haberse cobrado decenas de muertos, la antorcha olímpica seguirá su camino por estas tierras del Himalaya y, tal y como estaba previsto, subirá al Everest, el pico más alto del mundo con 8.850 metros. Así lo anunció ayer el vicepresidente ejecutivo del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín, Jiang Xiaoyu, quien aseguró que la situación en el Tíbet está, básicamente, estabilizada Además, Jiang Xiaoyu dejó claro que a pesar de lo que ocurra en el Tíbet, dichos hechos nunca afectarán al normal funcionamiento del relevo de la antorcha Para evitarse disgustos y que aparezcan manifestantes portando pancartas a favor de la independencia del Tíbet, ocupado por el Ejército Popular de Liberación en 1950 y anexionado un año más tarde, el régimen comunista chino ha blindado el Everest e impide que se realicen excursiones hasta después del 10 de mayo, cuando la antorcha olímpica ya haya pasado por el techo del mundo Además, Pekín ha obligado a las autoridades del vecino Nepal a que cierren también el acceso al Everest desde su lado de la frontera, lo que ha enfurecido a los sherpas por el perjuicio económico que esto les causará. Así, el régimen comunista quiere impedir incidentes como el que protagonizaron al año pasado varios americanos, que desplegaron en el campamento base una pancarta donde al lema olímpico Un mundo, un sueño habían añadido Tíbet libre