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ABC JUEVES 20- -3- -2008 China habla de una lucha a vida o muerte con la revuelta en el Tíbet Dalai Lama, líder espiritual tibetano 23 ¡Ya no me queda nada! En Bagdad se ha celebrado la segunda conferencia para la reconciliación nacional. Es muy profundo todavía el odio, y como la viuda Zeynab, muchos iraquíes se preguntan si todo esto ha valido la pena TEXTO Y FOTO M. AYESTARÁN BAGDAD. Acabo de vender el coche de mi marido, ya no me queda nada más Zeynab es madre de tres hijos y viuda desde hace dos años. Su última criatura ha nacido en el Irak liberado y su último parto casi le cuesta la vida por la falta de medios en el hospital. Las milicias suníes mataron a su esposo durante la época en la que ambas sectas peleaban a muerte calle por calle en la capital. Ahora esa situación ha cambiado. Cada grupo tiene sus propios barrios y ya quedan pocos lugares donde los hermanos de la religión islámica convivan puerta con puerta. Zeynab es ahora víctima de esta emigración forzosa que le ha traído a las puertas de Ciudad Sadr, la zona controlada por la milicia del Mehdi, del clérigo Muqtada Al Sadr. Vive fuera de la zona fortificada en la que han convertido los chiíes su principal bastión en la capital. Su nuevo hogar es la casa de unos amigos que huyeron a Siria y lo paga gracias al dinero que le proporciona su hermana. Es una auténtica mansión perfectamente amueblada, pero tan abandonada como las calles de un barrio en el que el servicio de basura sólo pasa una vez cada dos semanas. Zeynab, madre de tres hijos y viuda desde hace dos años más riesgo en la capital, ya que tiene que hacer cola en el Ministerio de Asuntos Sociales a la espera de que algún funcionario recoja su solicitud para empezar a cobrar un subsidio. Pero la administración sigue tan vacía como se quedó tras la salida en estampida de los funcionarios de la época de Sadam Husein. El débil Gobierno del presidente Nuri Al Maliki parece además más ocupado en asuntos como las estrellas de la bandera nacional, tema al que dedicaron cincuenta sesiones. Pese a su confesión chií y a la muerte de su marido a manos de los grupos suníes, Zeynab añora el régimen baazista en el que todo era mucho más fácil La primera sensación de libertad que experimentó tras la caída del régimen ha quedado ya en el más absoluto olvido. AFP particular y tratan de ganarse el favor de los vecinos a base de suministrar las atenciones que el Gobierno no puede. En las zonas chiíes, especialmente, el Ejército del Mahdi aprovecha el período de tregua concedido por su líder, Muqtada Al Sadr, para repartir bombonas de gas y raciones de comida entre los suyos. Dicen que luchan en nombre de Dios, pero no les creo. La guerra actual es una simple guerra por el dinero, por hacerse con el control de un país que tiene enormes reservas de petróleo. Suníes y chiíes no buscan más que eso, el control del dinero lamenta Mamoon, profesor universitario que ha visto cómo casi la totalidad de sus compañeros de docencia han emigrado del país. Él se define como un patriota y ha preferido quedar- se, pero ahora busca desesperadamente un visado sólo para poder vivir, no pido más En 2007, Irak fue por segundo año consecutivo el país donde más solicitudes de asilo se pidieron. 45.000 ciudadanos reclamaron el estatus de refugiado para poder salir del país en condiciones legales. Otros muchos no han hecho este trámite y viven desde hace años en países vecinos como Jordania, Irán o Siria, el último lugar donde hasta hace unos meses los iraquíes podían entrar sin visado. La tragedia es que la gente más formada y preparada ha huido del país. Inventar la comida Propaganda ABC. es Vídeo con el discurso balance del presidente Bush en abc. es internacional La milicia no me ha dado nada, todo eso de que van repartiendo ayudas es sólo propaganda, ellos no nos han causado más que problemas. Los estadounidenses, la Policía iraquí o la milicia, son todos lo mismo ¡Que alguien nos ayude! lamenta Zeynab entre lágrimas. En su rostro se advierte desesperanza, reza cada día, pero su fe empieza a flaquear y comienza a dudar de que Alá atienda las plegarias que le envía. Todas las mañanas lleva a cabo una de las acciones de El Gobierno de Maliki parece ocupado sólo en asuntos baladíes, como las estrellas de la bandera nacional Su hermana, que se encuentra en la cocina inventando la comida para el mediodía, acude al salón al escuchar los lloros de la pequeña. Estos cinco años sólo nos han dado una cosa, la libertad para visitar nuestros lugares religiosos, muy poco en comparación con todo lo que hemos perdido Esta libertad se percibe claramente en las zonas chiíes donde las antiguas fotografías de Sadam han sido sustituidas por retratos de Hakim, Sistani o Sadr, antes teníamos un solo Dios, y ahora tenemos tres, pero ninguno nos salva de esta pesadilla asegura. En esta casa no hay tiempo para pensar en aniversarios, la máxima preocupación consiste en llegar a la noche y poder (Sigue en la página siguiente)