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22 INTERNACIONAL www. abc. es internacional JUEVES 20- -3- -2008 ABC UN RITMO DECRECIENTE DE MUERTES 2.500 2.000 1.500 1.000 500 0 Muertos a causa de la violencia En todo Irak En los distritos de seguridad de Bagdad Casco antiguo Barrios aislados por muros de hormigón, alambre de espino y controles de paso Adhamiya (Suní) Sha ab (Chií) Al- Qahira (Suní) Khadra (Suní) 2006 07 08 Amariya (Suní) Aeropuerto Masour (Chií) Hotel Palestina Ca Hotel Sheraton Parlamento na BAGDAD l ZONA VERDE Distrito Sadam (Suní) Universidad Hey al- Amel (Chií) Ad Dawran Río Tigris Cinco años después, la situación en Irak cambia pero no mejora El balance triunfalista de Washington choca con la desesperanza del país, pese a la reducción de la violencia MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL BAGDAD. Ya todos se han olvidado de nosotros, Irak ha dejado de ser primera página, pero la guerra sigue viva Mohamed vive con su familia cerca del barrio chií de Karrada. Duerme una media de dos horas al día porque no se fía de sus vecinos, que le amenazan constantemente y le piden que abandone su calle, suní, y se vaya con los suyos Este licenciado en lenguas extranjeras, especializado en hebreo, tiene cuarenta años y no ha salido de Bagdad en los últimos cinco años porque no he podido En este tiempo ha sufrido tres atentados, ha perdido a su padre por falta de médicos competentes en los hospitales y se ha acostumbrado a vivir pegado al móvil, como cualquier occidental, pero en vez de enviar mensajes y bajarse politonos, lo usa para tranquilizar a los suyos cada hora que está fuera de casa y decirles que sigue vivo. El 19 de marzo de 2003 a las nueve de la mañana, el presidente de Estados Unidos, George Bush, dio la orden de iniciar la operación Iraqui Freedom Cinco años después abandonará la presidencia y cederá a su sucesor la guerra de Irak en una situación que no ha mejorado, simplemente ha cambiado como la define un experto en seguridad al cuidado de una embajada europea en Bagdad. Las fuerzas de la coalición acabaron en veintiún días con los veinticuatro años de tiranía de Sadam Husein. Su régimen se descompuso casi con tanta rapidez como se reveló la falsedad de las acusaciones por parte de Washington de la existencia de armas de destrucción masiva o los vínculos del dictador con Al Qaida. Muerto el tirano y habiendo quedado claro que los dos argumentos que llevaron a la ocupación del país son falsos, ¿por qué no termina esta pesadilla? se pregunta Yahia, antiguo clérigo chií, que, al contrario de lo que opinan gran parte de los jóvenes de su secta, piensa que todo está igual de mal que con Sadam porque seguimos siendo un pueblo que no le encuentra sentido a su vida Como ocurre en cada aniversario, es el momento de presentar balances. Los oficiales llegan de la mano de algunos de los arquitectos de esta guerra, como el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheeney, que ha viajado personalmente a Bagdad para asegurar que los progresos en materia política y de seguridad son fenomenales El político norteamericano asigna este éxito al envío de 30.000 soldados más, y al hecho de que desde entonces la violencia se ha reducido en cifras, pero sus palabras quedan en entredicho al tener que movilizar a prácticamente medio Ejército para poder asegurar un simple paseo de diez minutos por la Zona Verde, el lugar supuestamente más seguro del país. Estos informes de los ganadores de la contienda militar Un marine tapa la cara de Sadam; era el 9 de abril de 2003 no recogen, sin embargo, aspectos de la vida diaria de los iraquíes. De esto se ocupan organizaciones como Cruz Roja Internacional o Amnistía Internacional y ambos organismos coinciden a la hora de valorar que pese a limitadas mejoras en la seguridad en algunas zonas, la violencia armada está teniendo un impacto desastroso en Irak La macropolítica que decide este tipo guerras vive alejada de estas calles, donde la mayoría de las tiendas mantiene echadas sus persianas metálicas y los atascos se producen más que por el número de vehículos, por el complicado diseño de paredes de hormigón que bloquean calles y avenidas por motivos de seguridad. Llega el verano y las familias siguen preocupadas por conseguir electricidad. Los iraquíes pasan frío en invierno, calor abrasador en verano y se han olvidado de para qué sirven los frigoríficos. La escasez de electricidad les proporciona una media de dos horas al día de luz, cinco en el mejor de los casos, y todos intentan hacerse con un buen generador que les solucione al menos el uso de las bombas de agua, porque la mayoría tampoco disfruta de agua corriente. Los servicios sociales se cortaron de raíz con el inicio de la lluvia de bombas y aún no han vuelto. La presencia militar sólo es superada en número por las montañas de basura y los desagües desbordados. Suníes y chiíes tienen en común este paisaje hediondo y podrido en el que llevan a cabo su batalla Las falsas acusaciones Sin luz y entre basura