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ABC JUEVES 20- -3- -2008 La crisis de Kosovo salpica a España ESPAÑA 13 Ráfagas de kalashnikov El sargento Molina, comander de 250 hombres en Kosovo, se vio rodeado por ráfagas de K- 47 y granadas mientras otro policía casi moría en sus brazos. Sin balas ni gases, quedaron a merced de la suerte POR CRUZ MORCILLO MADRID. Dice que le duele hasta el último músculo debido a los compañeros heridos que tuvieron que arrastrar, pero poco más: la dichosa esquirla alojada en la pierna no le preocupa pese a que se ha incrustado y puede infectarse. Su estado anímico es más que aceptable, aunque la imagen del policía ucraniano malherido, sangrando como un grifo, y sin poder moverlo le sigue martilleando. El sargento Miguel Ángel Molina, donostiarra de 30 años, no entiende por qué concita interés su comportamiento. Ni de lejos atisba la palabra heroico o algún sinónimo. Me eché encima del chaval instintivamente para protegerlo con mi cuerpo porque estábamos rodeados. El médico ya le había quitado el chaleco antibalas para reconocerlo; las ambulancias estaban llenas, no había salida, el convoy estaba roto; el helicóptero no podía acercarse por los cables y no paraban de disparar. La otra opción era esconderme detrás del blindado. Cualquiera hubiera hecho lo mismo y que iba a ser evacuado. Un compañero de la Policía Nacional y yo nos movíamos de un flanco a otro para detectar necesidades. El problema era sacar la caravana con los prisioneros. A la fuerza, por el norte porque el resto de salidas estaban cortadas. Pero las piedras no tardaron en llegar; luego petardos atronadores que ya conocíamos de otras veces; siguieron las granadas y lo peor las ráfagas de kalashnikov con su sonido característico El sargento Molina, que soñaba con una misión como ésta desde su época de la Academia, reconoce la incertidumbre. No sabes desde dónde te disparan, oyes las K- 47; de repente ves a seis policías con heridas en las piernas y en el bajo vientre y tienes un minuto para reaccionar. Ni siquiera pensé en cubrirle con el chaleco- -el agente ucraniano muerto vuelve a la conversación varias veces- tampoco entendíamos bien al médico, mitad por el ruido, mitad por la tensión. Sólo repetía que no podíamos moverlo hasta que no hubiera una camilla El jefe adjunto de la Unidad Antidisturbios, que se ha estado preparando a conciencia para una misión como la de Kosovo, admite que hubo momentos malos, con muchos heridos alrededor sin posibilidad de sacarlos, con su gente a merced de no se sabía muy bien qué, sólo con los escudos y parapetados detrás de los carros franceses. Nos quedamos sin munición ni gases lacrimógenos, en una posición delicada. Luego todo pasó Todos iban armados, provistos de chaleco antibalas además del táctico, casco, espinilleras y rodilleras, pero cada granada de mano que revienta aloja entre 2.500 y 3.000 esquirlas como las que hirieron a Molina en la cara y la pierna al intentar hacer de escudo humano del ucraniano herido. El sargento se recupera en la base española de Istok (Kosovo) y hoy viajará a España para disfrutar del permiso que le correspondía antes de los altercados del lunes. A la pregunta de si piensa quedarse, el comander responde como una bala. Ahora se ha convertido en una misión en sentido estricto. Quedarme hasta agosto que concluye es un reto No en vano, cambió su puesto en la Jefatura de Servicios Técnicos de la Dirección General de la Guardia Civil por Kosovo en cuanto pudo. Era una ilusión personal y lo sigue siendo AP Bulgaria, Hungría y Croacia reconocen la independencia RAFAEL ALVARADO CORRESPONSAL SOFÍA. Los gobiernos de Bulgaria, Hungría y Croacia- -países fronterizos con Serbia- -han manifestado, mediante declaración conjunta, que reconocen la independencia de Kosovo. Esta decisión se toma más de un mes después de que Kosovo proclamara unilateralmente su independencia, con la seguridad de que las instituciones kosovares ratificarán los principios propuestos en el plan del mediador de la ONU, Martti Ahtisaari. Los tres países confían que las autoridades de Kosovo garantizarán el estado multiétnico basado en los principios de la democracia y la supremacía de la ley, y los derechos de todas las minorías, incluida la serbia. La reacción de Serbia, sin embargo, no se ha hecho esperar. Su presidente, Boris Tadic, ha advertido hace unos días a Croacia que debe pensar seriamente cuáles serán las consecuencias políticas ya que el reconocimiento no es un acto de buena vecindad. El canciller, Vuk Yerevic, exhortó ayer a que no se reconozca la independencia de Kosovo, ya que es parte del Estado serbio puntualizando que los países que lo hgan, no pueden tener buenas relaciones con el suyo. Aunque el presidente búlgaro, Gueorgui Parvanov, calificó de actitud sensata la declaración conjunta, ya que refleja el punto de vista regional las reacciones en Sofía varían desde la total aceptación hasta el rechazo absoluto. El diario Standart en uno de sus titulares, señala: Le hemos clavado el cuchillo a Serbia, los vecinos nos cierran la puerta afirmando que Bulgaria se ha metido un autogol bajo la presión de Bruselas y Washington. Petardos y granadas El guardia civil, que forma parte de la Unidad de Policía de la Misión de Naciones Unidas en Kosovo (Unmik) desgrana el ataque del lunes en la ciudad de Mitrovica paso a paso, y lo que cuenta suena poco tranquilizador. Cuatro unidades antidisturbios- -las que él manda- -teníamos la orden de vigilar el perímetro del edificio del tribunal de distrito que habían ocupado nacionalistas serbios Ahora se ha convertido en una misión en sentido estricto. Quedarme es un reto