Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 19 s 3 s 2008 INTERNACIONAL 31 Cuba mantiene a 22 periodistas en la cárcel desde la primavera negra El CPJ pide al Gobierno español un esfuerzo sistemático para excarcelar disidentes BORJA BERGARECHE MADRID. El 18 de marzo de 2003, con la opinión pública mundial pegada a un televisor por la invasión de Irak por Estados Unidos, el régimen cubano asestó un duro golpe a la disidencia interna. En 72 horas, las autoridades arrestaron a 75 opositores- -29 eran periodistas- muchos de ellos vinculados al Proyecto Varela, una novedosa iniciativa de recogida de firmas en demanda de mayores libertades liderada por el líder democristiano, Oswaldo Payá. La embestida fue fulminante según un informe presentado ayer en Madrid. El golpe de 2003 fue la respuesta del Gobierno al Proyecto Varela explica a ABC Alejandro González Raga, disidente y periodista independiente cubano, residente en Madrid desde su excarcelación a mediados de febrero pasado. En el quinto aniversario de aquella macro- redada, conocida como la primavera negra y que dejó herida de muerte a la sociedad civil de la isla, el Comité para la Protección de los Periodistas de Nueva York (CPJ en inglés) lanzó ayer en Madrid un informe especial en el que recuerdan que Cuba mantiene en prisión desde entonces a 22 periodistas, lo que convierte a la isla en la segunda prisión para periodistas del mundo, después de China en palabras de Carlos Lauría, responsable para América Latina del CPJ. En un acto celebrado en la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) Lauría agradeció el destacado papel del Gobierno español en la liberación de disidentes cubanos y exigió a continuación que las excarcelaciones pasen de ser una anécdota feliz cada cierto tiempo a convertirse en un objetivo prioritario y sistemático de la acción diplomática de España con Cuba Estos dos países han establecido un mecanismo bilateral de diálogo en materia de derechos humanos, y celebraron la última reunión en Madrid el pasado 11 de febrero. Cuatro días más tarde, el Gobierno de La Habana anunciaba la excarcelación de cuatro de los 75 detenidos en la primavera negra que fueron enviados a Madrid en un avión de las Fuerzas Armadas españolas. Un sindicalista, Pedro Pablo Álvarez, dos periodistas, Alejandro González Raga y José Gabriel Ramón Castillo- -presentes ayer en el acto en Agradecimiento a España Rivero, Castillo, González Raga, Lauría y Muñoz Molina en el acto del CPJ, ayer en Madrid la APM- y el disidente Omar Pernet llevan un mes de estancia forzada en España. Miembros de la Seguridad del Estado los sacaron de sus celdas para informarles de que tenían dos opciones: quedarse entre rejas o volar para España. La opción que ellos habrían exigido para sí y para el resto de hermanos presos, la de volver a sus hogares en la isla, no estaba sobre la mesa. Ayer, los cuatro participaron en la marcha y en el oficio religioso organizado por las Damas de Blanco en Madrid, la organización que agrupa, en Cuba y en el exilio, a las esposas y familiares de los presos de conciencia del régimen castrista. En el informe presentado ayer, el CPJ denuncia que los presos cumplen pena en cárceles a cientos de kilómetros de sus hogares y en condiciones inhumanas por lo que la prestigiosa organización de libertad de prensa instó al gobierno de Raúl Castro a cumplir con todos los compromisos adquiridos bajo la reciente firma del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Si Cuba no libera de inmediato a los periodistas presos, la reciente firma de los Pactos de Naciones Unidas tendrá un significado vacío afirmó Lauría. Raúl Rivero, escritor y periodista cubano, detenido en marzo de 2003 y residente en España desde abril de 2005, se mostró muy escéptico acerca de los recientes anuncios de que los ERNESTO AGUDO cubanos podrán adquirir electrodomésticos, DVDs y herramientas para la agricultura, y hasta alojarse en hoteles reservados para extranjeros. Silencio escandaloso El escritor Raúl Rivero denuncia un proceso de demolición de las personas que permanecen en prisión Rivero denunció el proceso de demolición de las personas que llevan cinco años dentro muchos de los cuales, por encima de los 60 años, recibieron condenas de entre 14 y 28 años que equivalen a una condena a muerte dijo. El escritor Antonio Muñoz Molina denunció el silencio que, en su opinión, ha rodeado a la persecución de periodistas y escritores en Cuba, un escándalo que es mayor en España por la cálida proximidad con Cuba y porque hemos vivido una dictadura, por lo que sabemos lo que es no poder hablar Informe y vídeo del CPJ sobre Cuba en: www. cpj. org UN LUSTRO DE SOMBRAS No se me ocurre mejor regalo para todos los que somos catalogados de mercenarios por un régimen venal, que una convocatoria a la invasión del amor do inapelable que te alcanza, lo mismo a tres pasos de la libertad que al final de las sombras. Hoy, cuando conmemoramos el quinto aniversario de la ola represiva que en Cuba llevó a prisión a 75 disidentes, de los que 55 permanecen todavía en las cárceles en situación precaria, me asalta otra vez la duda, inaplazable, ineludible. Ahora impersonal, pero a base de rostros nítidos, definidos y para mi, tan tangibles. Como ese estomatólogo o ese poeta a los que acosan todas las soledades y a los que duelen todas las injusticias. Culpables por demás de los delitos terribles de amar la libertad y el rock sinfónico, dos zonas confusas para la convergencia del espíritu. Dudo por Alfredo Pulido y por Regis Iglesias y por todos los que allí quedaron atrapados, a merced de la voluntad del Gobierno y sus terapias intensivas. No es de su entereza o de la firmeza de sus convicciones de las que dudo hoy. Es del acecho y la venganza. Es de la apatía y del contubernio de la política complaciente que no alcanza a ver en aquella estructura oficial la negación de to- Alejandro González Raga Disidente cubano Cuando subía la escalerilla del avión que me traería a este país hace apenas un mes, hubo más de una ocasión en ese breve ascenso hacia la libertad en que me asaltó la duda, aún en ese portal de la esperanza en el que estaba. Y es que la incertidumbre es un mal heredado. Lega- do derecho humano. Es del que mira hacia otro lado para evitarse así el compromiso, es del que no quiere ver a una Cuba que sangra, de eso dudo. Porque su ataraxia lo hace cómplice. Este 18 de marzo entraremos en el sexto año de encierro, encierro injusto, arbitrario (no cesaré de decirlo) Y al adentrarnos en esa nueva etapa, en este nuevo ciclo de desgaste y agonía, no se me ocurre mejor regalo para todos los que en el momento fuimos y aún somos catalogados de mercenarios por un régimen venal, que una convocatoria a la invasión. Una invasión del amor. Vayamos a Cuba con todas las armas del afecto, con todas las herramientas del cariño, que son las únicas posibles para expulsar para siempre del alma generosa del cubano el odio por tanto tiempo exacerbado. Vayamos a sus heridas con los apósitos de la bondad, porque solo la bondad pone en los hombres la esperanza y los despierta para esa dimensión. Invadamos Cuba con todos los elementos solidarios disponibles para que llegue al cubano la verdad floreciente que se extiende ya por el mundo, y que es el respeto a los Derechos Humanos. Vamos a Cuba con la clara idea de que sus hijos, que sufren el dolor de verla agonizar a merced de las ambiciones de un grupo o un bando de cubanos, no están dispuestos a seguir rumiando los rencores durante tanto tiempo enarbolados como pretexto para dividirnos. A Cuba de una vez, como dijera el apóstol, sin la cual, ningún cubano podrá ser feliz