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ABC MIÉRCOLES 19 s 3 s 2008 INTERNACIONAL 27 De izquierda a derecha los cuatro jefes de filas de los partidos que forman la coalición de Gobierno belga: Reynders, Leterme, Di Rupo y Somers AFP Bélgica logra un acuerdo de Gobierno tras aplazar la reforma del Estado El futuro primer ministro, el democristiano flamenco Ives Leterme, tomará las riendas del país tras nueve meses de la crisis más grave de toda su historia MARIBEL NÚÑEZ CORRESPONSAL BRUSELAS. Después de nueve intensos meses la coalición de cinco partidos belgas, encabezada por el democristiano flamenco Ives Leterme, alumbró ayer un acuerdo que pone fin a la crisis más grave que ha sufrido el país en toda su historia. El texto del acuerdo fue logrado tras toda una noche de negociaciones por los cinco partidos de la futura coalición (dos flamencos y tres francófonos que van desde los liberales a los socialistas) El documento se centra sobre todo en cuestiones económicas, como el aumento del poder adquisitivo de los belgas o rebajas fiscales para los trabajadores con los sueldos más bajos. El texto pactado, sin embargo, no entra en las cuestiones que dieron lugar a la crisis, como el aumento de competencias que querían los partidos flamencos. Así, la reforma del Estado que piden los flamencos y las relaciones entre las dos grandes comunidades lingüísticas del país serán analizadas más adelante, probablemente antes del verano. En todo caso, los hechos indican que los partidos han optado por la Realpolitik o lo que es lo mismo, han alcanzado un acuerdo en los únicos términos en los que éste era posible si se quería salir de la crisis. Se trata de un buen acuerdo de Gobierno, con medidas equilibradas aseguraba ayer el futuro primer ministro. En este contexto, los partidos políticos de la coalición de Gobierno tendrán en los próximos meses que decidir sobre cuestiones tan controvertidas como el derecho a voto de los francófonos que viven en la periferia flamenca de Bruselas, o la transferencia de competencias a las regiones. Pero, a modo de aviso de navegantes, el propio partido de Leterme, el CDV ya le ha adver, tido que le retirará su confianza a mediados de julio si no consigue un mayor autogobierno para Flandes. En las filas francófonas no le dan ni siquiera el voto de confianza al futuro primer ministro, ya que un sondeo realizado esta semana por el diario La Libre Belgique señalaba que nueve de cada diez francófonos no confían en él. A pesar de todo, Leterme aseguró ayer que gobernará para todos los belgas. Las elecciones del pasado 10 de junio y la posterior crisis evidenciaron la gran brecha que separa a los 10, 5 millones de flamencos (el 60 de la población) que reclaman más competencias para la región del norte del país en la que viven (Flandes) y los francófonos (40 de la población) que apuestan porque el Estado federal se mantenga fuerte. Elio di Rupo, máximo representante de los socialistas francófonos, aseguró ayer que el acuerdo permitirá que haya más poder de compra y más solidaridad, ya que pondrá el acento en mejorar los salarios más bajos, las jubilaciones y ciertas ayudas sociales En materia de inmigración, los partidos han decidido que Bélgica será más restrictiva en el reagrupamiento familiar y el acceso a la nacionalidad. Está previsto que Leterme asuma el cargo mañana, tras la dimisión del liberal flamenco Guy Verhofstad, que ha dirigido durante tres meses el Gobierno provisional y ha sido primer ministro nueve años. Leterme, un flamenco de apellido francés para un país dividido LAURA VILLENA SERVICIO ESPECIAL BRUSELAS. El nuevo inquilino del número 16 de la Rue de la Loi, donde se encuentra el despacho presidencial belga, se llama Ives Leterme y antes de sentarse en el sillón de primer ministro acumula dos logros que nadie le puede arrebatar: el de haber mantenido al país en el limbo político durante nueve meses- -batiendo todos los récords- -y el de haber ridiculizado a los belgas entonando La Marsellesa -el himno nacional francés- -el día de la fiesta nacional cuando se le pidió que tararease el himno belga. Su biografía podría dibujarle como el candidato perfecto a la presidencia de un país dividido entre flamencos y valones: flamenco de nacimiento, Leterme arrastra el apellido francófono de su padre, natural de Lieja (Valonia) pero que posteriormente emigró a la próspera región Norte, Flandes. Sin embargo, los últimos sondeos han revelado que el líder democristiano no es bienvenido en Valonia ni si quiera para apoyar a su equipo de fútbol, el Standaard de Lieja, y que nueve de cada diez valones desconfían de él como primer ministro. Quizás su gran error haya sido el de presidir la región de Flandes antes de aspirar a gobernar un país en el que las sensibilidades regionales están a flor de piel. Los analistas belgas, y sobre todo los cuatro millones de valones, no han cesado de reprocharle su afán de querer aprovechar su sillón presidencial para satisfacer los intereses independentistas de Flandes, una cuestión que le ha costado nueves meses sin precedentes de crisis y de ausencia de Gobierno a este pequeño país. Las elecciones de junio y la crisis han reavivado la gran brecha que existe entre flamencos y valones Acuerdo provisional Sarkozy hace un reajuste mínimo tras la derrota en las municipales JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. El presidente francés Nicolas Sarkozy pasó la página de la derrota conservadora en las elecciones municipales con una modesta reforma al Gobierno: creará seis secretarías de Estado. En cambio, confirmó en sus puestos a todos los ministros importantes. Se trata un reajuste técnico con vocación de repesca de personalidades centristas, a quienes ofreció cargos de responsabilidad media. Los designados, todos centristas y de perfil técnico, son Christian Blanc (secretario de Estado para el desarrollo del Gran París) Hubert Falco (secretario de Estado para la ordenación del territorio) Anne Marie Ydrac (secretaria de Estado para el comercio exterior) Yves Jégo (secretaria de Estado para territorios de ultramar) Alain Joyandet (secretaria de Estado para la francofonía) y Nadine Morano (secretaria de Estado para la familia) A cuatro meses de la presidencia francesa de la Unión Europea (UE) Sarkozy no quiso realizar cambios que hubiesen afectado a la gestión de esa etapa. Sin embargo, Sarkozy modificó la maquinaria de guerra política presidencial. El primer ministro, François Fillon, anunciará proyectos legislativos durante toda la primavera. A más corto plazo, en la Unión por un Movimiento Popular (UMP) el partido presidencial, los diputados conservadores desean ser asociados a los proyectos de reformas.