Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN MARTES 18 s 3 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO REPRESIÓN PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro CHINA EN EL TÍBET L Gobierno comunista chino se dispone a aislar al Tíbet del mundo, un síntoma inconfundible de que se ha puesto en marcha la implacable maquinaria de la represión. Después de sofocar los peores disturbios en veinte años, el Gobierno chino no parece dispuesto a tolerar que las inquietudes de los tibetanos y su resistencia a la asimilación cultural pongan en peligro el éxito de la principal maniobra de reafirmación política que serán los Juegos Olímpicos de este año. Expulsar a los periodistas, apagar las cámaras, cerrar el acceso a los viajeros occidentales en el tren que tan pomposamente inauguraron hace unos meses, censurar en lo posible la difusión de filmaciones en Internet: está claro que al régimen comunista no le faltan recursos para intentar ocultar los métodos que utiliza para restablecer el orden. Evidentemente, los manifestantes han hecho uso de la violencia, lo cual es en cualquier caso inaceptable, pero no se puede decir que sea un sistema muy civilizado el aterrorizar a toda la población con la amenaza de castigos ejemplares a los que no se inculpen voluntariamente ante la Policía, como si por otro lado en un país como China eso fuera una garantía de que no se aplicarán métodos abusivos en las comisarías. En Tíbet el régimen puede intentar ocultar lo que sucede, pero ya no es posible que el mundo ignore que existe un problema al que las autoridades de Pekín no son capaces de encontrar una solución. Pueden taparlo bajo una sucesión de puertas y no lograrán que desaparezca. La sociedad china es orgullosamente nacionalista, por lo que no es de esperar que las inquietudes de los tibetanos susciten movimientos de apoyo y solidaridad en otras regiones, si no es a través de los tibetanos que vivan allí. Puede que suceda incluso al contrario, que muchos ciudadanos aprueben la brutalidad de la respuesta de su Gobierno en el Tibet. Es posible que logren asfixiar otra vez los movimientos reivindicativos, pero lo que no pueden hacer por este camino es resolver el problema. La represión en el Tíbet coincide con la ratificación de las principales autoridades del régimen comunista, que por ahora sigue sin contemplar movimientos de apertura política para acompañar sus extraordinarios logros en materia económica. Sin embargo, sus planificadores deberían empezar a considerar que al aceptar participar en los beneficios de la globalización, tarde o temprano deberán consentir las servidumbres democráticas que ello implica, empezando por la posibilidad de ser criticado cuando sus actos no son aceptables. En China no todo es de color de rosa, ni en materia de democracia, ni de respeto a los derechos humanos, ni de respeto al medio ambiente. El régimen comunista había pensado hacer de los Juegos Olímpicos el escaparate del espectacular avance en el camino del desarrollo, pero ahora teme que acabará siendo la exhibición más incómoda de sus grandes defectos. Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera E TIEMBLA EL SISTEMA FINANCIERO LGO huele a podrido en el sistema financiero internacional. Ni las inyecciones extraordinarias de liquidez, ni el descenso en el tipo de redescuento- -el que se aplican los bancos entre sí- -en 25 puntos básicos, ni una provisión especial para que las entidades creadoras de mercado puedan descontar casi cualquier tipo de papel como garantía, ni la casi seguridad de que hoy martes la Fed bajará nuevamente los tipos, han servido para que los mercados recuperen la tranquilidad tras la compra del banco de inversión Bear Stearns por JP Morgan por 236 millones de dólares, una quinceava parte de su valor en Bolsa. Ayer fueron otros dos nombres históricos, Lehman Brothers y UBS, los que tuvieron que hacer frente al vendaval de desconfianza. Nadie habla ya de turbulencias ni de crisis de liquidez, sino de una auténtica crisis de solvencia que amenaza con convertirse en sistémica si no se ataja a tiempo. El presidente de la Reserva Federal alertó la semana pasada de que los problemas de morosidad estaban ya afectando a las dos terceras partes de las hipotecas. Nada que ver pues con las famosas hipotecas basura a las que ingenuamente seguimos responsabilizando de la crisis. Lo que está sucediendo en el mercado americano es una crisis bancaria en toda regla como consecuencia del crecimiento excesivo del crédito hipotecario, pero agravada por unos tipos de interés anormalmente bajos que empujaron a las entidades financieras a asumir riesgos crecientes. En esa euforia irracional, se relajaron las condiciones de crédito, se desatendió la regulación financiera, se restó importancia a la supervisión y se supuso ingenuamente que los precios de los activos sólo podían subir. Pero una vez más, los mercados han descubierto que los ciclos existen, que el crecimiento no es indefinido y que el endeudamiento puede llegar a ser excesivo. Lo ha sido sin duda en este ciclo, y no sólo en Estados Unidos. Como en muchas otras crisis bancarias, ha sido el mercado de la vivienda el que ha provocado el cambio de ciclo. Cuando los precios dejaron de subir porque la demanda se ralentizó, empezaron los problemas, comenzando como no podía ser de otra manera por las hipotecas más arriesgadas, las subpri- A me. Pero hoy todo el mercado americano está contaminado. Como esas hipotecas sirvieron de activo subyacente sobre el que construir y vender títulos de deuda en cantidades ingentes, y como los bancos y otras instituciones financieras adquirieron esos títulos porque prometían una alta rentabilidad, la crisis se ha extendido por todo el sistema financiero. Como vivimos en un mundo global en el que no hay barreras a los movimientos de capital, nadie está a salvo. Las autoridades económicas americanas, convocadas de urgencia por el presidente Bush tras reconocer que vivimos tiempos difíciles están aplicando el manual de actuación frente a una crisis bancaria: evitar el contagio mediante la provisión ilimitada de liquidez, purgar de manera ordenada las entidades con problemas- -si es posible mediante su adquisición por otra entidad y si no iniciando un concurso de acreedores bajo intervención judicial- y por último, si todo lo anterior no es suficiente, inyectar dinero público como ha pedido el nuevo director gerente del FMI, Strauss Khan, tras reconocer que la crisis es más seria y global de lo que parecía Si hay suerte y todo esto funciona, la crisis podrá contenerse, no sin haber provocado daños mayores entre ahorradores e inversores y efectos reales importantes y duraderos en el crecimiento y el empleo. Esto es lo que descuentan las Bolsas que ayer registraron una nueva debacle, el euríbor que volvió a subir con fuerza y sobre todo el euro, que alcanzó máximos históricos de 1,60 dólares. No es momento de pedir explicaciones, pero el gobierno socialista español no anduvo demasiado afortunado cuando en la campaña electoral descalificó por antipatriotas a los que le decían que la crisis iba en serio. Toca ahora confiar en que una vez reelegido, Zapatero haya visto la luz, atienda a razones económicas y no políticas y convoque de urgencia a todas las fuerzas políticas para hacer frente a una situación que a pesar de la fortaleza del sistema bancario español, puede no ser demasiado distinta de la americana, precisamente por el peso de la crisis inmobiliaria y el excesivo endeudamiento de familias y empresas, sin contar con los problemas de una inflación descontrolada. EL EJÉRCITO CUBRE SU OFERTA DE EMPLEO UNQUE el PSOE siga empeñado en negar las evidencias, los ciudadanos perciben que se avecina una crisis económica muy seria y buscan refugio en actividades seguras. El caso de las Fuerzas Armadas resulta muy significativo. Por primera vez en mucho tiempo están a punto de completarse las necesidades de personal de nuestros Ejércitos. En el caso del Ejército del Aire, se supera incluso la plantilla prevista, con una cifra del 103 por ciento, mientras que la Armada se queda en el 88 por ciento y Tierra asciende al 96 por ciento. A finales de 2007 había 79.128 efectivos en el conjunto de las Fuerzas Armadas, lo que supone el número más alto desde el año 2000. Es evidente que muchos jóvenes empiezan a ser conscientes de que la actividad militar ofrece una formación atractiva y buenas posibilidades de carrera profesional. En cambio, es fácil percibir la disminución de la oferta de trabajo en ciertos sectores que tradicionalmente absorben mucha mano de obra. Se trata, sin duda, de una buena noticia desde el punto de vista de la institución militar. No obstante, es imprescindible garantizar que el nivel de los aspirantes se mantenga en los parámetros exigibles para un ejército profesional que está llamado a cumplir funciones, no sólo en nuestro territorio, sino también en misiones internacionales junto con sus homólogos de países socios y aliados. Es notorio también el crecimiento A del número de inmigrantes dispuestos a integrarse en nuestros ejércitos, otro dato que apunta en el mismo sentido de la creciente dificultad para encontrar empleo. En definitiva, uno de los efectos indirectos de la situación económica es la quiebra del tópico- -supuestamente progresista- -según el cual la vida militar es poco atractiva en la sociedad moderna. Por fortuna, las Fuerzas Armadas conservan un notable prestigio, acrecentado por su brillante contribución en el ámbito internacional, en el que demuestran un rigor y una eficacia comparables a las de cualquier otro país. Es una buena oportunidad para que el Ministerio de Defensa desarrolle unos sistemas de selección que permitan el acceso de los mejores, reforzando además los mecanismos formativos que son determinantes a medio y largo plazo. De igual manera, la incorporación de mujeres abre nuevas posibilidades operativas, puesto que la realidad actual de los ejércitos requiere conocimientos técnicos que van más allá del mero empleo de la fuerza. Los Ejércitos de Tierra y del Aire y la Armada gozan del reconocimiento general de los ciudadanos gracias al cumplimiento impecable de las funciones que les atribuyen la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico. Es deseable que los efectos indirectos de la crisis económica permitan reforzar nuestro personal militar en cantidad y en calidad.