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78 DEPORTES Campeonato del Mundo de Fórmula 1 s Gran Premio de Australia LUNES 17 s 3 s 2008 ABC Fernando Alonso adelanta al McLaren de Kovalainen en la última vuelta de la carrera de ayer, en Australia Alonso sobrevive a la vorágine Terminó cuarto en el estreno del Mundial en una brutal carrera con quince abandonos que ganó Hamilton JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL MELBOURNE. La Fórmula 1 amaneció con fiebre. Las décimas de temperatura que anunciaba la alucinante parrillada al sol de Australia (38 grados en el ambiente, 51 en la cinta de asfalto del Albert Park, chorreras y sudor a manta) se transformaron en desfase y locura en la primera carrera de la temporada. Salieron 22 coches y terminaron siete. En una hora y media pasaron por la sección de sucesos las diferentes variables del altercado. Bólidos por los aires, topetazos con los muros, roturas de motor, atropellos, planos de televisión, incluso, de monoplazas sin piloto (Piquet al abandonar su Renault en la grava) En esa vorágine sacó su caparazón de superviviente Fernando Alonso, que salió undécimo y terminó cuarto con un R 28 inferior. Ganó Hamilton, el mismo que deslumbró el año pasado por estas fechas. Casualidad o no, la supresión del control de tracción, de las ayudas electrónicas para la conducción de los coches, ha deparado un enredo monumental en la geometría de las carreras. Hasta la fecha, el régimen imperante en la Fórmula 1 consistía en un trío de pilares básicos. Un sábado potente en la calificación, una salida meteórica el domingo y la estrategia de las paradas como soporte para avanzar o retroceder. Si lo que se vio ayer fue un anticipo de 2008, los espectadores están de enhorabuena. dad que proporciona la electrónica, la carrera reventó en el primer giro con un choque múltiple que obligó a la entrada del coche de seguridad. La ausencia del control de tracción implica un nuevo escenario en las salidas. No arranca un ordenador, sino un conductor con su talento o sus miedos. Los pilotos ensayan la salida en los entrenamientos invernales. Cuando abandonan el garaje por el pit- lane se detienen en la última raya y desde ahí aprietan el acelerador simulando el comienzo de un gran premio. La mayoría de los equipos activan un display que imita en su volante las señales luminosas del semáforo, del rojo al LO MEJOR El cuarto puesto de Alonso Tiene un coche inferior a los grandes, sobre todo Ferrari y McLaren, y en segundo escalón, BMW. Pero Alonso demostró por qué logró dos Mundiales. Primero, con nervios de acero en medio de la criba. Segundo, con detalles como el doble adelantamiento a Raikkonen y Kovalainen. Un cuarto que sabe a gloria. verde, y zas, a todo escape hacia la pista. En la simetría de la pasarela, Alonso partió undécimo y se merendó a dos adversarios en la primera vuelta, mientras su ex compañero de fatigas en LO PEOR La actuación de los de Ferrari Los pilotos de Ferrari no estuvieron a la altura. Massa enseñó en la primera carrera que es capaz de hacer lo peor, sobre todo sin ayudas electrónicas. Cometió errores de principiante y pierde fuste como candidato. Raikkonen salió desde muy atrás y pese a la gran remontada, se encontró varias veces en la hierba. McLaren, Lewis Hamilton, ponía la directa y se despedía hasta luego. El inglés enlazó ocho vueltas rápidas en los diecisiete primeros giros. Una de cada dos. Puso al pelotón en fila con un McLaren que tiene hechiza- FERNANDO ALONSO, SATISFECHO Y PREOCUPADO Sucedieron cosas desde el principio, desde que Hamilton enganchó la cabeza y mostró los argumentos que lo elevaron a los altares el año de su debut. Sin asideros informáticos en el paso por curva, sin la estabili- Choque múltiple Al coche le falta un poco de motor, de aerodinámica... lleva mucho alerón para que agarre en las curvas y luego en la recta corremos menos Esta vez tocó delante de un McLaren y sí que da gusto, porque hoy era netamente superior y la posición normal para ellos era delante de nosotros Los dos coches de seguridad me pusieron siempre en la última posición; luego, al final, entre roturas y accidentes, conseguí remontar