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52 AGENDA Tribuna Abierta LUNES 17 s 3 s 2008 ABC Juan Rubio Fernández Director de Vida Nueva TENDIDAS ROUCO Y ZAPATERO, MANOS Colaboración es la palabra que se repite estos días tanto en Añastro como en Ferraz. Nadie desea confrontación, buscan evitarla y todos desean eliminar la crispación. La celebración del centenario del cardenal Tarancón ha llevado a muchos a recordar a esta figura clave en el diálogo entre la Iglesia y el Estado en los años de la Transición l día siguiente de las Elecciones Generales del pasado 9 de Marzo todo eran felicitaciones. El cardenal Cañizares decía en el Corriere della Sera que la victoria de Zapatero no había sido una derrota de los obispos españoles. Felicito a Zapatero. Estamos dispuestos a colaborar con él. No estamos contra del Gobierno Un tono distinto que repite el que ya expresó el cardenal Rouco en su telegrama de felicitación a Rodríguez Zapatero. Ha cambiado el tono de los últimos meses y todo parece que entrará en una vía distinta, una vía de diálogo, o al menos, corrigiendo errores. Ya lo dice un viejo adagio español cuando uno quiere, dos no se pelean Ambos quieren huir de la confrontación escenificada en la legislatura anterior y que, como ha quedado demostrado, a nadie beneficia aunque hay quien piensa que se seguirá la misma consigna del Gatopardo de Lampedusa: Todo ha de cambiar para que todo continue siendo lo mismo es la palabra que se repite estos días tanto en Añastro como en Ferraz. Nadie desea confrontación, buscan evitarla y todos desean eliminar la crispación. La celebración del centenario del cardenal Tarancón ha llevado a muchos a recordar a esta figura clave en el diálogo entre la Iglesia y el Estado en los años de la Transición. Han faltado mediadores y para los observadores eclesiásticos, aún quedan muchos flecos pendientes de la anterior legislatura que se podrían solucionar con diálogo. Si se abordan desde la serenidad y sin el panorama electoral de fondo, se llegaría a ciertos acuerdos. De no hacerlo así, volvería la confrontación permanente. Los deseos tienen que hacerse realidad. la Iglesia aún está por definir qué se hará con la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Sigue pendiente la amenaza de ampliación de los supuestos del aborto, la probable legalización de la eutanasia, el divorcio express ya aprobado y otros flecos importantes en materias concretas de financiación. Por su parte, el gobierno considera que, tras la Nota difundida antes de las Elecciones generales y el encuentro de las Familias en Colón, el Episcopado ha hecho una apuesta por el Partido Popular poniendo como botón de A pa periférico, le está pidiendo: establecer cauces para una comunión afectiva y efectiva entre todos los obispos. Una comunión que ofrezca la verdad del Evangelio hoy con una garra más testimonial que vociferante e impositiva y una presencia profética sin identificaciones partidistas. En Añastro es posible entenderse y quienes tanto dicen que no deben usarse claves políticas para interpretar las elecciones episcopales, no pueden caer en la trampa de aplicarlas tan dual y torticeramente. La segunda tarea, paralela a la primera, es el posicionamiento en la España de hoy, incluidos sus gobernantes, autores de leyes que afectan al cristianismo. El sentido común pide que se aleje la crispación y se restauren los puentes rotos. Un enfrentamiento y un excesivo alineamiento de la Iglesia con un sector político concreto pasa factura a la Iglesia. está por ver. Hay quien dice que Rouco es inteligente y no se dará de bruces, que buscará la negociación y que logrará acuerdos históricos, huyendo de la batalla, aunque seguirá señalando los puntos de la doctrina especialmente acosados por las leyes. Tiene como aval su relación con Roma. Por parte del PSOE, Zapatero evitará caer en errores de bulto, abrirá un debate sobre el laicismo y la libertad religiosa pero no denunciará los Acuerdos. Al parecer ya está pensando en poner en lugares destacados a políticos claramente católicos y abrirá cauces de diálogo con la jerarquía. Zapatero ve abierta la vía de Cañizares a través de Bono y Fernández de la Vega. También ve abierta la puerta en Roma con Francisco Vázquez. Necesita que la Dirección General de Asuntos Religiosos caiga en un cristiano de mente abierta. Zapatero se debe a su programa y no va a eludir grandes temas de la izquierda, aunque molesten a la Iglesia, pero va a buscar puentes que se mantengan abiertos para cuando lleguen los problemas. Rouco como Zapatero evitarán caer en el error de la confrontación, buscarán personas que medien para lograr sus objetivos y ambos evitarán una crispación que no ha beneficiado a nadie. Colaboración es la clave; no manipulación. Todo ello en el diálogo deseado por todos, cuando estos días se felicitaban por un lado Rouco Varela que había dicho que se estaban dando pasos atrás en la Democracia y Zapatero que había amenazado, si ganaba, con poner los puntos sobre las íes a la Iglesia. En campaña nadie sabe lo que dice. El tiempo dará o quitará razones. Todo Colaboración Para muestra y uno de los escollos más importantes, la actuación a lo largo de esta campaña de la radio de los obispos, la COPE. La mano tendida que se evoca desde uno y otro sitio, es precisamente lo que ha faltado entre un sector destacado de la iglesia española y el sector más laicista del gobierno socialista. Sólo destacados miembros del ala cristiana del PSOE pudieran ayudar a salir de este escollo. Se trataría de seguir con el trabajo de los dos últimos años, según algunos analistas. El gobierno socialista ha tenido en estos cuatro años dos etapas bien diferenciadas en cuanto a la Iglesia se refiere. Una de arranque con leyes que el gobierno entendió que eran compromisos electorales y salieron sin un diálogo sosegado y sin una búsqueda de consenso. En los otros dos años ha habido diálogo concretado en acuerdos importantes en materias muy variadas y en colectivos como los profesores de religión o el reconocimiento de la idoneidad religiosa, la financiación de la Iglesia, la aplicación de las normas de la UE en materia de IVA y la misma tributación por parte de la Iglesia. dos votos de diferencia. Para la vicepresidencia, los obispos eligieron a Ricardo Blázquez, presidente estos tres últimos años. Su gestión ha estado presidida por el consenso en importantes documentos, su estilo dialogante y la consecución de destacados logros con el Gobierno socialista. La tensión de esta legislatura ha hecho más difícil su actuación, mermada por fuerzas externas e internas de la propia Iglesia. Su nueva responsabilidad en la vicepresidencia, lograda de forma significativa y que permite una lectura más interna, pone de relieve el apoyo a una manera de hacer las cosas o la queja a la forma en que se hacen otras. Rouco y Blázquez vuelven a trabajar juntos, como antes en Salamanca, en Santiago de Compostela e, incluso en Madrid. Dos maneras de entender la presencia de la Iglesia en la sociedad, pero con una misma base teológica, aunque con compañeros de viaje muy diferentes. Tanto Roucotieneunatareapriori- EnloquerespectaalaConfe- rencia Episcopal Española, el Cardenal- Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela ha sido elegido presidente para el trienio 2008- 2011 por taria al interior de la propia Iglesia española: ahondar en la comunión que Benedicto XVI pide con frecuencia. Comunión según el Vaticano II; no desde la uniformidad, sino desde la integración. Un hombre hábil e inteligente no echará en saco roto lo que la mitad del Episcopado, la mayoría del ma-