Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 INTERNACIONAL Municipales en Francia LUNES 17 s 3 s 2008 ABC La izquierda francesa gana en las locales, pero sin arrasar Los socialistas arrebatan a los conservadores algunas grandes ciudades, y la derecha resiste en la Francia rural JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Con una abstención muy importante, en torno al 34.5 según las primeras estimaciones oficiosas, un 49.5 de los electores que participaron votaron a candidatos de izquierda socialista, mientras que un 47.5 habrían votado a candidatos conservadores. El PS confirma su mayoría en París y las grandes ciudades, mientras que la UMP confirma su mayoría en la Francia rural. La victoria más importante del PS, la alcaldía de París, reabre automáticamente la guerra de jefes entre los distintos líderes que aspiran al liderazgo socialista, Bertrand Delanoë, alcalde victorioso en la capital, y Ségolène Royal, presidenta de la región de PoitouCharantes, se disputan el liderazgo de toda la izquierda. El PS consigue otras grandes ciudades como Toulouse, Estrasburgo y Lyon, mientras que la derecha mantiene Burdeos y conservaría Marsella. La significativa victoria municipal socialista tiene varios techos: se puede gobernar en París y no gobernar Francia. El PS ganó París el 2001, pero perdió las elecciones nacionales y presidenciales que siguieron. Al mismo tiempo, el alcalde de París se convierte automáticamente en un aspirante temible a la conquista de su partido, donde Ségolène es hostil a sus ambiciones. La victoria local abre una guerra nacional interna. A la derecha, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) consigue un resultado aritméticamente honorable, pero pierde muchas ciudades, víctima de sus divisiones locales. Una larga docena de ministros ya habían sido elegidos o reelegidos en la primera vuelta. El castigo relativo en la Francia urbana, libera al partido de Sarkozy de toda hipoteca electoral de elecciones nacionales, durante cuatro largos años. El presidente podrá reformar su partido, cambiar de gobierno, completamente libre, con una mayoría parlamentaria absoluta. A partir de tales resultados globales, los líderes socialistas creen posible afirmar que Francia ha dado a Sarkozy un castigo severo A la derecha se hace un resultado diametralmente opuesto: La baja participación impide sacar conclusiones nacionales Por su parte, el PCF, los Verdes, la extrema derecha y los centristas del MoDem confirmaron su situación de fuerzas marginales, sin real implantación nacional. Los comunistas prolongan su hundimiento histórico, apenas presentes en guetos suburbanos periféricos. Los ecologistas apenas son una fuerza de apoyo en París, sin presencia capital en otras grandes ciudades, ni en la Francia rural. A la extrema derecha, Marine Le Pen sufrió una derrota humillante, como François Bayrou, el líder centrista que ni siquiera fue capaz de conseguir la modesta alcaldía de Pau. Polarizada la nación, entre Francia urbana socialista (a la alza) y Francia rural conservadora (estancada) el presidente Nicolas Sarkozy tiene cuatro largos años, sin elecciones nacionales para gobernar en solitario, con mayoría absoluta en la Asamblea nacional y el Senado. François Fillon, primer ministro, hizo la primera gran lectura política nacional, confirmando y matizando el nuevo rumbo que toma la política Francesa, a partir de hoy, cuando comienza el Acto II del mandato presidencial de Nicolas Sarkozy. En una alocución de gran alcance, Fillon tomó buena nota de que la izquierda socialista ha reequilibrado el poder mu- Bipolarismo El alcalde de París, en el momento en que depositaba ayer su voto nicipal perdido el 2001. Sin embargo, a su modo de ver, las elecciones municipales no pueden modificar el rumbo de la política nacional del Estado. Encajado el voto de castigo municipal, el primer ministro de Sarkozy confirma una inmediata aceleración de las reformas por estas razones: Un país como Francia no se puede cambiar en menos de un