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ABC LUNES 17- -3- -2008 25 Enfermería Faltan más enfermeras que médicos El presidente de la Federación Nacional de Clínicas Privadas, Antonio Bartolomé, indicó que en España la falta de enfermeras es bastante más acuciante que la de médicos, ya que mientras la media europea es 808 enfermeras por cada cien mil habitantes, en España la cifra se limita a 531 profesionales para el mismo número de personas. Arquitectos Alertan sobre la caída de la construcción Varios colegios oficiales ya han alertado sobre el derrumbe de la construcción. En especial, los arquitectos andaluces señalaron que en su comunidad ha descendido entre el 25 y el 30 por ciento- -cerca del 50 por ciento en algunas zonas almerienses- -el número de viviendas visadas y la crisis no ha hecho más que empezar Colegio de Ingenieros Acuerdo por la eficiencia energética El director general de la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) Ramón Naz, y el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros, Francisco Javier Cobo, firmaron un acuerdo de colaboración para difundir las buenas prácticas en materia de eficiencia energética. Un edificio en construcción con las obras paralizadas ABC LA ESQUIZOFRENIA ADMINISTRATIVA Es muy preocupante que la contradicción en actos administrativos se dé dentro de un mismo ministerio, sobre todo si esto ocurre en el de Justicia Todavía más preocupante resulta que la contradicción, manifestada en actos administrativos se dé dentro de un mismo ministerio. Y si encima se produce en el de Justicia, cuyo principal cometido es la seguridad jurídica, entonces la cosa sí adquiere tintes preocupantes, sobre todo cuando el sector afectado por la incongruencia es tan vital como el de las profesiones que requieren titulación académica. El departamento regido por Mariano Fernández Bermejo sacó adelante la Ley 2 2007 de Sociedades Profesionales, que regulaba por primera vez la actividad mercantil de profesionales que prestan sus servicios a través de sociedades. El Gobierno les impuso un marco jurídico muy estricto en beneficio, sobre todo, de los usuarios y consumidores, marco en el que se concedían importantes potestades de control y deontología a los colegios profesionales para evitar el intrusismo. La exposición de motivos de Ley, empero, dejaba fuera aquellas sociedades cuya única actividad fuera la intermediación entre el cliente y el profesional, pero sin prestar directamente el servicio. La diferencia es abismal: la sociedad de intermediación escapa de tan estricta regulación, no es en sí misma un profesional colegiado, y no asume responsabilidad alguna por los servicios prestados. Teniendo en cuenta que los mayores controles, límites y exigencias son siempre una pesada carga, ¿quién quiere ser sociedad profesional pudiendo ser sociedad de intermediación? Pues bien, la Dirección General de los Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, ha convertido en papel mojado la Ley 2 2007 en su resolución de 21 de diciembre del 2007, en la que sienta una doctrina cuanto menos sorprendente: la diferencia entre una y otra sociedad no depende del objeto social sino de la voluntaria declaración de los socios. Es como si a usted le preguntan en la DGT si su carné lo quiere con o sin puntos. ¿Y cuál es la diferencia? preguntará usted atónito. Fácil, le responderá el funcionario, si no tiene puntos, no puede perderlos. La citada resolución, que bien puede considerarse como fuego amigo, es vinculante hasta que sea anulada por los tribunales. A no ser, claro, que una nueva resolución cambie de criterio y ponga paz y serenidad entre los alborotados colegios profesionales, que ven en ella un coladero para evitar la aplicación de la ley. El cambio de criterio es deseable, aunque está por ver si semejante giro copernicano interpretativo debe rubricarlo la misma persona que causó el problema. La respuesta a esta incógnita dependerá de si en Justicia se creen o no que los órganos de la Administración pueden padecer enfermedades tan humanas como la esquizofrenia. José Antonio Miquel Silvestre Registrador de la Propiedad J. M. SERRANO gado de exigencias y en el que el savoir faire se impone. La demanda de trabajadores altamente preparados y dotados de conocimientos y de habilidades no ha alcanzado todavía su máximo nivel y nuevas competencias. Y las cualificaciones son cada vez más necesarias en todos los niveles, incluso en los sectores en los que se prevé una caída importante de la demanda de empleo. Según el mencionado texto, de los 210 millones de trabajadores europeos 80 millones ya se dedican a profesiones altamente cualificadas y esa proporción aumentará en los próximos años. En el año 2015, cerca del 30 de los trabajos requerirán una alta cualificación y el 50 un nivel intermedio, mientras, la demanda de trabajos pocos cualificados caerá del 33 en 1996, al 20 en 2015. Bruselas se muestra firme en sus pronósticos y asegura que desaparecerán hasta 8,5 millones de puestos de trabajo poco cualificados entre 2006 y 2015, mientras se crearán 12,5 millones de empleos de alta cualificación y 9,5 millones de nivel intermedio. Mayores aptitudes Incluso en los trabajos manufactureros, que hoy día se desempeñan en la mayoría de los casos sin la necesidad de demostrar un conocimiento mínimo o poseer un título, se exigirán cada vez mayores aptitudes y los obreros, como los trabajadores de muchos otros sectores, tendrán que demostrar un cierto nivel de formación para desarrollar el mismo trabajo endemos a personificar las organizaciones colectivas de una forma más intensa de lo que corresponde a la mera atribución de personalidad jurídica. Sean familias, partidos, tribunales, clubes, sindicatos o gobiernos, les tratamos como si fueran personas físicas. Les tenemos amor, simpatía u odio. Y lo que es más curioso, les exigimos en su comportamiento la misma coherencia que a los seres humanos. Por eso nos sorprende cuando los miembros de estas organizaciones mantienen discursos contradictorios con el ideario de la organización. Y esa asimetría nos la explicamos muchas veces buscando una razón de orden psiquiátrico: tal o cual partido, familia o municipio tiene esquizofrenia Sin embargo, los municipios, las familias o los partidos no pueden padecer una tara mental; lo que sí tienen (y en ocasiones padecen) es una pluralidad de seres humanos en su seno, y éstos a veces, como parte, actúan de forma divergente a la ortodoxia marcada para el todo. Pero en algunas colectividades, como los gobiernos, tales discrepancias entre parte y todo son nefastas. A la maquinaria administrativa debe exigírsele un grado de coherencia superior a otras organizaciones por cuanto sus actuaciones tienen graves efectos en los derechos patrimoniales y personales de los administrados. T La Dirección General de los Registros y del Notariado ha convertido en papel mojado la Ley de Sociedades Profesionales: ¿quién quiere ser sociedad profesional pudiendo ser sociedad de intermediación?