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6 OPINIÓN LUNES 17 s 3 s 2008 ABC CON CAJAS TEMPLADAS ¿EN QUÉ QUEDAMOS? EO las páginas de Economía de los periódicos y me siento rejuvenecer. Experimento sobresaltos olvidados desde que tenía quince años y andaba enfrascada en las Narraciones extraordinarias de Poe, porque las peripecias de las entidades financieras son siniestras como las del protagonista de El gato negro. Se presentan ellas tan seguras de su inocencia, jurando no tener nada que ver con las hipotecas basura o cualquier otra obscenidad especulativa y, de repente, un alarido de horror pone al descubierto su falta de liquidez. Por lo que deduzco, algunos tipos listos se han pasado los últimos años en IRENE los sótanos, emparedando LOZANO cadáveres que ahora se van descubriendo poco a poco. ¿Cuántos quedan? No se sabe, habrá que permanecer atentos a los aullidos de los gatos. Entretanto estamos sumidos en un sinvivir, con las lógicas reacciones nerviosas. El señor Trichet, por ejemplo, tiene un tic, y cuando la desazón le corre por las venas le da por inyectar euros al mercado. Ya he perdido la cuenta de los miles de millones que lleva gastados en papelitos cuyo valor nadie conoce ni conocerá hasta que se hayan descubierto todos los cadáveres emparedados. Él y sus colegas van como los traperos, rebuscando entre las basuras activos hipotecarios desechados por el mercado para quedárselos. En fin, todo sea por la estabilidad del sistema financiero, no vayan a acabar los barrenderos turcos recogiendo restos de financieros suicidas de las calles de Frankfurt, como si esto fuera Wall Street en 1929. Me conmueve el alto sentido institucional de Trichet: se da cuenta de que, como su cargo no se elige democráticamente ni se le pueden pedir cuentas- -no ya nosotros, pobres mortales, sino los gobiernos- no tiene más legitimidad que el buen funcionamiento del tinglado, por eso se encarga de que el mejor de los mundos monetarios siga girando. No obstante, me preocupa su descreimiento. Si él no tiene fe en la autorregulación virtuosa del mercado, ¿cómo la vamos a tener los demás? Y si no creemos en el mercado ciegamente, si resulta que la mano invisible no existe y Milton Friedman ha muerto, ¿en qué vamos a creer? Los flojos del FMI también empiezan a titubear. Ahora que me había convertido yo a la ortodoxia neoliberal, sale Strauss- Kahn diciendo que la subvención puede ser legítima en tiempos de crisis ¿Pero no habíamos quedado en que las subvenciones sólo estimulan el fraude y crean una legión de paniaguados? Para remate, su segundo, John Lipsky, sugiere que se utilicen fondos públicos para fortalecer el sistema financiero ¿Por qué dicen estas cosas? Me desquician. Me siento traicionada. Espero que cuando haya largas colas en las oficinas del paro no se les ocurra la majadería de decir que hay que acudir en auxilio de los desempleados con subvenciones públicas. Pero con lo nerviosos que están, veo que van a acabar pidiendo estabilidad hasta para el mercado laboral... Pusilánimes. HAY MOTIVO EL AFRODISÍACO DEL PODER L K ISSINGER aseguraba que el poder es el más efien La Moncloa, estaría en el paro. Pero en España el síncaz de los afrodisíacos y no existen razones condrome Bisbal- -que es más letal, incluso, que el de Chitundentes que nos hagan dudar de su palabra. quilicuatre- -todavía nos tiene embelesados: MiénteComo sex- symbol Kissinger no daba la talla; ahora, me, castígame, enloquéceme... ¿Cómo decir que soy un en cuanto a poder, que le echaran un galgo. Y, sobre su tonto enamorado? De aquellos polvos vinieron estos loeficacia como elemento afrodisíaco, basta con menciodos; del furor masoquista, Zerolo y sus orgasmos. Y si nar al viejo tiburón de la política norteamericana y le ahora nos llevan cual puta por rastrojo, será que nos venhierve la libido a la parroquia asilvestrada. Kissinger, demos demasiado barato. no obstante, no se dejó ninguna pluma olvidaAl señor Zapatero hacer cochinaditas con da en las sábanas. A batallas de amor, campos los hombres de paz y los encapuchados no le ha de plumas recomendó don Luis de Góngora en costado un chavo mientras que el tal Spitzer se sus pobladas Soledades pero él estaba en ha buscado la ruina por atracarse de bombones otras guerras, más sórdidas quizá, pero igual servidos por catálogo. Uno se ha escabullido ende enconadas. tre abucheos; otro ha salido bajo palio. Mas la El ya ex gobernador de Nueva York ha sido indecencia les salpica a ambos, aunque Spitzer, menos casto- -o, quizá, menos cauto- -y el vicio encima, haya quedado retratado como un chisputañil le ha corrido del cargo. En Estados UniTOMÁS garabís y un mentecato. Quevedo reunía a las dos, ir de putas se paga (en Estados Unidos y en CUESTA busconas, las damas de alquiler, las mujeres al toda tierra de garbanzos) aunque es un pecaditrote, las ninfas del común y las de toma y daca, llo que acaba perdonándose. En cambio, el putear a la bajo la denominación universal de cotorreras en riverdad resulta imperdonable y te sepulta en lo más guroso y barroco castellano. Y, siendo evidente que enhondo del infierno del Dante. Y no porque la herencia tre las cotorreras la discreción se encuentra desahuciade los Pilgrim Fathers sea el puritanismo mojigato, sida, puso coto a sus lenguas en una célebre premática no porque un político que miente a troche y moche y que regula el mercado del fornicio y el código deontolócondecora la testuz de sus conciudadanos es un intrugico de las profesionales. Vos apremiamos- -exigía- -so en el sistema democrático. Una cosa es vivir a cama a que no llaméis a los títulos por sus estados, diciendo: puesta y entregarse de lleno al ars amandi y otra pre Bueno estuvo Almazán; mucho debo a Fuensalida; gasumir de no haber roto un plato mientras bailas con lolán salió Fuensaldaña sino que estéis obligadas a debas, pendones y tarascas. cir: el duque, mi señor; el marqués, mi señor; el conde, A Eliot Spitzer se le han llevado los diablos no tanto mi señor... Cuatro siglos después, el ex gobernador de por putero como por falsario. No por violentar el sexto Nueva York ocuparía el sitio de Almazán, o el de Fuenmandamiento tirando de chequera con desahogada consalida, o el de Fuensaldaña. Hombres hay a porrillo, tumacia, sino por practicar la hipocresía, que- -esa sí nombres sólo unos cuantos y el suyo, justamente, salía que sí- -es una práctica nefanda. No por berraco, sino en los diarios. ¿Qué iban a hacer las cotorreras? Lo napor bellaco. Visto desde este lado del Atlántico, el linchatural, cotorrearlo. miento público del rijoso gobernante se presta más a la Spitzer ha mentido, le han trincado y se acabó lo que efusión de moralina que a la reflexión moral en la que se daba. Lo malo es cuando el afrodisíaco del poder se suhabría que enmarcarlo. El señor Zapatero, por ejemplo, be a la cabeza en lugar de a los bajos. Verbigratia es suno parece que sea un candidato a verse revolcado por un ficiente avizorar a Zapatero para saber que la cosa está lío de faldas y, sin embargo, si fuera por mentir, en vez de que arde. ¿A ver si va a ser eso lo del cambio climático? -Viendo cómo os ponéis unos periodistas a otros en estos debates políticos, ¿les digo a mis amigos que mi padre es contertulio?