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94 DEPORTES www. abc. es deportes DOMINGO 16- -3- -2008 ABC Un Madrid depresivo sin juego y sin alma El líder ofreció su peor imagen, no apareció por Riazor y el Deportivo, que salió descaradamente por el empate, se encontró con una merecida victoria ENRIQUE ORTEGO Posiblemente el peor Real Madrid de la temporada. Y sin el posiblemente. El equipo de Schuster ofreció ayer en Riazor una imagen nefasta, penosa, horrible. Indigna de un líder de la Liga. Tanto en su juego como en su espíritu. Nadie que viera el partido podrá decir que tuvo la menor intención de ganarlo. Parecía como si no se jugara el título. O en su defecto, que sus jugadores pensaran que esos ocho puntos eran un colchón suficiente como para echarse a dormir el resto de temporada. Y, además, en esta ocasión no tienen ni la coartada ni la disculpa de que el rival hiciera el partido del año. Todo lo contrario. El Deportivo tenía en su disco duro programado el empate y salió con una táctica descaradamente conservadora, mucho más pendiente de destruir y de cerrar huecos que de tener el balón y atacar. ¿Qué le pasaba a Robinho? ¿Y a Baptista? ¿Tan mal están que no caben en un once donde falta Van Nistelrooy? Las respuestas sólo las tiene el hombre que, en teoría, mejor debe conocer su estado, tanto de forma como psíquico. El caso es que el alemán -como él se llama a sí mismo- -mandó a ese Riazor históricamente infranqueable desde hace 17 años, a un equipo extraño, cohibido, apático, depresivo. Decidió dar una oportunidad de titular a Soldado. Un ariete por un ariete. Académicamente correcto. A su vez apostó por Drenthe, un medio, en el de Robinho. Nada que ver futbolísticamente el holandés con el brasileño. Aunque después de ver el partido, estaría por apostar que hubiera dado lo mismo quién hubiese jugado. El problema del Madrid ayer fue de concepto, de mentalidad, de falta de actitud. Salvo en los últimos minutos, que, a Guzmán) trabajadores y aplicados tácticamente para presionar sin desmayo a Guti y Sneijder y otros dos volantes en las bandas también con clara disposición defensiva... se cerró y no le importó darle el balón al rival y replegarse en su campo con diez jugadores por detrás de la línea de juego. La posesión del Madrid era intrascendente. Horizontal. Sin profundidad. El gili- fútbol patentado. Diarra volvió a demostrar su inoperancia para sacar el balón y Pepe tuvo que correr con esa faceta que no le correspondía. Guti, impreciso, precipitado por la presión de la grada, fue el único que lo intentó. Falló mucho, es verdad, pero no se escondió como Sneijder, que está llamado a ser un jugador importante pero que no asume la responsabilidad. La camiseta le pesa mucho. Más de lo que cabía esperar con media temporada cumplida. La primera mitad fue nefasta. Una empanada absoluta. Se jugaba al ritmo del cangrejo y las áreas le daban alergia a unos y otros. Sólo un gol podía sacarle al partido algo de zumo, de emoción. Y se lo encontró el Deportivo con un centro de Filipe que Pepe despejó con tal mala suerte que despistó a Casillas. Quedaba media hora. Pero como si hubiera quedado una jornada laboral de ocho horas. Schuster sacó a tres de los que tenía sentados a su lado, pero el panorama poco cambió. Se aceleró el ritmo, se pasó de Deportivo Real Madrid 1 0 Deportivo (3- 4- 2- 1) Aouate; Lopo, P. Amo, Coloccini; Manuel Pablo, Sergio, De Guzmán, Filipe; Wilhelmsson, Lafita (Guardado, m. 80) y Xisco (Riki, m. 65) Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Torres, Pepe, Cannavaro, Heinze (Baptista, m. 78) Guti, Diarra, Sneijder, Drenthe (Robinho, m. 68) Raúl y Soldado (Higuaín, m. 68) Árbitro: Turienzo Álvarez. Tarjeta amarilla a De Guzmán, Coloccini y Torres. Gol: 1- 0. m. 57: Pepe en propia puerta. Y todo ante un Dépor menor la tremenda y a la desesperada, se lanzó contra la puerta deportivista aún con riesgo de recibir un segundo gol, no creó ni una sola ocasión. Ni un remate entre los tres palos. Ni un rechace. Ni un centro bien dirigido... Lotina no disimuló. Un punto le bastaba en su particular guerra por evitar el descenso. Parapetado en esa defensa de tres centrales que tan bien le funciona; con dos laterales (Manuel Pablo y Filipe) con fuerza para subir y bajar: con dos medios centro (Sergio y De Pepe, que sentenció a su equipo, se duele de una entrada la horizontal a la perpendicular, pero con la misma desgana, la misma falta de precisión e idéntica inoperancia. El Madrid cosechó en Riazor lo que se trabajó. Una derrota con sabor a ridículo. A la caza del Camp Nou La última vez que el Madrid ganó en Riazor fue el 2 de noviembre de 1991: 0- 3 con goles, todos en la segunda parte, de Hierro, Míchel y Butragueño (todos los jugadores que disputaron aquel partido ya se han retirado) Once victorias del Deportivo (cuatro seguidas) y cinco empates desde entonces, con un balance goleador de 37- 10. El Deportivo ha perdido 55 de los 318 partidos que ha jugado en Riazor desde su última derrota ante el Real Madrid. El Real Madrid ha ganado 133 de los 319 partidos que ha disputado fuera. Diecisés partidos sin ganar es la segunda peor racha del Madrid a domicilio en un campo de Primera. La peor fue en el Camp Nou: 20 partidos sin ganar (cinco empates y quince derrotas) entre el 1- 2 del 22 de octubre de 1983 y el 1- 2 del 6 de diciembre de 2003. Schuster: No merecimos perder, fue el típico partido de cero a cero EFE LA CORUÑA. Otra noche negra para la casa blanca. Otro resbalón que vuelve a dar vida al Barça. El bostezo de Ramón Calderón en el palco resume la actuación del equipo. A Schuster le tocó otra vez dar la cara. No se metió en ningún charco. Aseguró que el Madrid no mereció perder (undécima derrota en las últimas 17 temporadas) No merecimos perder. Era el típico partido de cero a cero. Sabíamos que iba a ser un partido difícil para crear ocasiones, porque es complicado superar esa barrera de cinco defensas y cuatro centrocampistas que puso el Deportivo señaló el entrenador alemán. En este sentido, Schuster justificó la presencia en los instantes finales de varios jugadores fuera de su posición habitual en las ansias del Madrid en tratar de lograr el empate. Son simplemente situaciones del partido, de buscar alternativas para poder empatar explicó el entrenador, que no quiso entrar a valorar las posible carencias de la plantilla. Tampoco se extendió el técnico alemán al explicar la presencia en el once inicial del hasta ahora casi inédito Roberto Soldado, que actuó como hombre más adelantado del conjunto blanco en Riazor. Roberto es un jugador más de la plantilla y creí que era el más apropiado para jugar hoy e hizo un buen trabajo concluyó el alemán.