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86 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 16 s 3 s 2008 ABC Antes se hablaba de la libertad bien entendida, y ahora no sabemos cuál es la mal entendida Francisco Ayala s Escritor ABC es testigo de un delicioso diálogo entre Francisco Ayala, que hoy cumple 102 años, y quien mejor le conoce: su mujer, Carolyn Richmond POR ANTONIO ASTORGA FOTO: IGNACIO GIL MADRID. Cansado, pero no rendido. Francisco Ayala estrecha con firmeza nuestra mano, cordial, sinceramente, mientras mira a los ojos. Una mano lúcida, sabia, brillante, irónica, divertida, entrañable, cercana. Tal como es Francisco Ayala, que no se separa ni un instante de Carolyn, su mujer, su alma, su otra sonrisa. Hoy cumple ciento dos años este hombre machadianamente bueno que ha conocido dos siglos, una guerra fratricida, injusticias, miserias, exilios, recuerdos sin olvidos, persecuciones, y por supuesto la felicidad junto a Carolyn Richmond. Los libros de Ayala saben a crónicas de Marco Polo, a ese frescor incisivo de la inmediatez. Viajero ilusionado y animoso, Ayala no prepara nada especial para celebrar su cumpleaños. Será en la intimidad informa. Carolyn apostilla: Saldremos a comer Sentir, oír, pasear por el jardín de las delicias de la mano de un observador atentísimo de la realidad es un lujo. ABC es privilegiado testigo de esta maravillosa conversación entre Carolyn y Ayala. Paladéenla ustedes. Hace tanto tiempo que no se acuerda uno prologa, con prodigiosa ironía, don Francisco la respuesta de su esposa. Creo que fue en 1973. Éramos colegas Ayala ocupaba una cátedra de Literatura Española en la City University of New York y trabajábamos más de cien personas. Desde el principio nos cautivó. Yo era una joven profesora principiante, y le tenía mucho respeto Ayala: La conocí como a tantas personas que uno conoce en la vida. to... lo mejor lo dijiste. ¿Cómo ve la sociedad española hoy en día? Ayala: Muy complicada la cosa... mío, para que yo aprendiera a leer, y a entender lo que leía. Carolyn: Y a pronunciar nombres en alemán. Ayala: Sííí... ¿Nos falta sensatez? Ayala: Hombre, pues hay muy poca sensatez, sí, como usted dice. Ayala: No creo. Yo no pude decir eso. nuestra soledad. En cuanto a lo otro, lo que él ha dejado en Recuerdos y olvidos está bastante claro como para no entrar aquí en detalles sentimentales. Carolyn: Es que nosotros somos ¿Comparada nuestra sociedad con la norteamericana, qué diferencias se aprecian? Carolyn: Es que son sociedades muy diferentes, y EE. UU. es un país enorme y de grandes diversidades. Nueva York, la ciudad donde vivo cuando voy allí, es muy cosmopolita, y no típicamente americana desde mi punto de vista. A mí me gusta la vida en España. Es un poco más relajada, más lenta, de un ritmo bastante humano. Me siento muy cómoda. ¿Qué es lo que hace que la vida sea tan bella al lado de Carolyn? Ayala: ¡Ah, bueno, no sé! Hay que vivir, uno vive, y ya está. Vivir, y aceptar las cosas. La aceptación de la vida, en la que coexisten lo bueno y lo malo. ¿Cuándo y cómo se conocen? -Cuando don Francisco era un niño en Granada su padre le pedía que le leyera los periódicos con las noticias bélicas. Para el Ayala niño eso era una especie de tortura no sólo por la dificultad de leer, sino también por los nombres extranjeros que aparecían en todas las noticias. La pasión y curiosidad periodísticas siguen intactas en el Ayala grande. Ayala: Eso formaba parte de la educación a la que él me sometía. Es decir, no era por beneficio suyo, sino para beneficio do. Nada especial. Muy normal. Y trabajo. Como siempre. Yo he trabajado mucho, aunque ahora lo menos posible, pero algo hago. Carolyn: Dicta, y yo le leo. Llegado a este punto no todo es tan fácil como antes, sobre todo con dificultades de vista. ¿Cómo es un día en el jardín de las delicias de Ayala a los 102? Ayala: Procuro normalizar to- -Se ha editado en facsímil la magnífica revista Realidad que Ayala fundó en Buenos Aires el año 1947. En ella colaboraron Juan Ramón Jiménez, Bobbio, Américo Castro, Sartre, Sábato, Cortázar, Alfonso Reyes... Cuando se presentó Ayala bromeó: Soy un facsímil de mí mismo ¡Benditos facsímiles, don Francisco! Ayala: Fue un episodio interesante en mi vida. Ese tipo de revistas no se repite, y Realidad no es igual tampoco a ninguna otra revista de entonces, ni de después, en el sentido de que fue comprensiva, amplia... -Y defendía al hombre por encima de todo. Ayala: Sí, a través de grandes opiniones. Carolyn: Esa edición facsímil de Realidad es una de las publicaciones más importantes de este Centenario que no termina, sobre todo porque fue en su tiempo una revista completamente desconocida en España. Hasta ahora no había tenido la repercusión en la Prensa que me hubiera gustado, aunque ABCD las Artes y las Letras se va a ocupar pronto de ella. Es una revista insólita en cuanto a la lista de sus colaboradores. Ayala: Sí, era universal. El centenario no termina: hasta que no se cumplen los nuevos cien años estamos en el primero (Ayala) Cuando le conocí yo era una profesora principiante, y le tenía mucho respeto. Nos cautivó (Carolyn) ¿Fue un flechazo? Ayala: No me acuerdo. Hace tanCarolyn: Ya soy una costumbre. ¿Carolyn es la soledad de don Francisco? Carolyn: ¿Yo soy tu soledad A cie de comunidad intelectual en el mundo, una comunicación entre todos, cosa que hoy ya se da menos. Carolyn: Realidad fue la mejor revista de su tipo, y no sola- ¿Cómo logró reunir a esos grandes de las letras, don Francisco? Ayala: Entonces había una espe- Carolyn Richmond y Francisco Ayala en su casa