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70 AGENDA Tribuna Abierta DOMINGO 16 s 3 s 2008 ABC Antonio- Claret García García Presidente de CajaGranada FUERZAS ARMADAS Y COOPERACIÓN INTERNACIONAL L Premio CajaGranada a la Cooperación Internacional que este año ha alcanzado su décima edición, ya se ha consolidado como uno de los de mayor reconocimiento y prestigio en nuestro país. Sin duda, debido a la calidad de los premiados, lo que redunda en el prestigio del Premio, aunque sin olvidar el acierto de los Órganos de Gobierno de la Caja en la designación de los mismos, varios de los cuales, tras recibir nuestro galardón, han obtenido el Premio Príncipe de Asturias o incluso el Premio Nobel. El Premio de Cooperación Internacional se creó para reconocer la labor de entidades o personas que destacaran por su trabajo a favor de la paz y el desarrollo, de la solidaridad internacional y la ayuda a quienes sufren los conflictos bélicos. Solidaridad. Una palabra ciertamente llena de contenido, que se escucha cada vez más. Para nosotros, la solidaridad es la que podemos asimilar a conceptos como Justicia, Desarrollo, Crecimiento o Respeto. Cuando hablamos sobre las Cajas de Ahorros, debemos recordar que somos algo más que entidades financieras. Realmente somos fundaciones empresa de interés social y objetivos múltiples que, muy apegados a nuestros territorio de implantación, colaboramos con personas e instituciones de todo el mundo. Porque la globalización, entre las muchas y diferentes caras que puede presentar, también propicia esto: que una entidad financiera andaluza trabaje para que la vida de algunas personas y familias de Mauritania o de la República Dominicana sea un poco mejor, colaborando, entre otros, en proyectos educativos y de atención sanitaria en varios países de Centroamérica y África o implantando programas de microcréditos en Suramérica y en el Magreb. CajaGranada ha querido reconocer el papel fundamental que las Misiones de Paz de las Fuerzas Armadas Españolas desempeñan en nuestro mundo. Un papel creciente y cada día más influyente en el concierto internacional, reconocido en las más altas instancias. Hemos premiado a una institución que vela por la resolución de los conflictos más candentes que hay en el planeta E niños de las favelas brasileñas. De las hermanas carmelitas misioneras, por su abnegado trabajo en las zonas más pobres de África a José Chamizo, Federico Mayor o Sami Nair, por su compromiso con la educación, la igualdad y la paz en el mundo. Además, queremos recordar expresamente a los dos primeros galardonados con el Premio CajaGranada a la Cooperación Internacional. Por un lado, Emma Bonino, Comisaria Europea, que tan importante papel jugó en la resolución del conflicto de los Balcanes y, por otro, a la Plataforma Granada por Kosovo, por el apoyo que desde nuestra ciudad se prestó a las víctimas de un trágico conflicto que, desdichadamente, aún no está resuelto. Pero en CajaGranada siempre queremos ir más allá y por eso decidimos instaurar este Premio, para contribuir y reconocer el trabajo que, en materia de cooperación internacional, hacen personas e instituciones de todo el mundo. Y la relación de premiados hasta la fecha así lo atestigua. De Muhammad Yunus y María Nowak, por su labor de difusión de los microcréditos como herramienta para luchar contra la pobreza; a Carlinhos Brown, por utilizar la música para evitar la exclusión de los sis en ellos porque su trabajo tiene relación directa con la actividad humanitaria de la institución que hemos premiado este año, las Fuerzas Armadas, una entidad que ha desempeñado, y sigue haciéndolo, un papel de extraordinaria importancia en la ejecución de las estrategias puestas en marcha por la Unión Europea en la zona de los Balcanes. Afortunadamente, ya quedan lejanos los años en que don Claudio Sánchez Albornoz reclamaba autoestima a los españoles cuando sostenía que: Necesitamos ante todo tener fe en España y en nosotros mismos. No dudar de la capacidad de los españoles para hacer lo que hayan hecho o hagan los pueblos más inteligentes de la tierra Por fortuna en los últimos años la sociedad española y con ella sus Fuerzas Armadas, hemos vivido un vertiginoso salto a la modernidad, al progreso y a la autoestima, ocupando el lugar que nos corresponde en el concierto de las naciones. Una evolución que, en el mundo globalizado en que nos encontramos, implica la necesaria internacionalización de Yquieroponerespecialénfa- todas nuestras relaciones, por supuesto las económicas y, también, las de cooperación. En este sentido, España, por su especial situación geográfica, por su crecimiento económico y por su herencia cultural, desempeña un papel determinante en las relaciones entre Europa, Iberoamérica y África. Y todo ello conlleva la asunción de compromisos, de responsabilidades y de obligaciones que, entre otras instituciones, atañen a nuestras Fuerzas Armadas, en el marco de la Constitución Española, que se cumple con nuestra participación en las misiones internacionales de paz auspiciadas por las Naciones Unidas. Ahora nuestros ejércitos están en Bosnia, en Líbano, en Afganistán, en Centroamérica... Y están allí realizando labores de interposición entre combatientes, rescatando a la población civil- -en especial a los niños- -de los horrores de la guerra, repartiendo comida y agua entre los refugiados, reconstruyendo infraestructuras básicas destruidas en los conflictos y atendiendo en sus hospitales a la población civil que se ha quedado sin atención sanitaria. soldados también se encuentran en los cuatro confines del mundo colaborando en la estabilización de las zonas de conflicto, velando por la seguridad en la celebración de elecciones y favoreciendo el cumplimiento de los derechos humanos, de la libertad de movimientos y de la libertad de residencia, colaborando en el retorno de los desplazados a sus lugares de origen y un larguísimo etcétera... Winston Churchill sostenía que en la guerra sólo se puede esperar sangre, sudor y lágrimas El hecho de encontrar en medio del horro una mano amiga y una ayuda desinteresada en forma de solidaridad humana, puede significar el aliento necesario para continuar la vida. Y a todo ello colaboran nuestras Fuerzas Armadas. Con disciplina, con abnegación y con peligro para sus propias vidas ya sea por accidentes, atentados o directamente por el fuego enemigo. A lo largo de estos años se han producido bajas, tristemente, entre los efectivos desplazados a las zonas de conflicto. Y son estas personas, las que han entregado su vida, quienes se merecen el más alto reconocimiento de la Nación y, por supuesto, el nuestro. Las Fuerzas Armadas españolas contribuyen de forma decidida no sólo a nuestra protección y defensa sino que son parte activa de la imagen y la activa política exterior española. Además, no podemos olvidar el importante papel que nuestros soldados desempeñan dentro de nuestro propio país, en las circunstancias más adversas. Pero, si hasta ahora hemos hablado de los soldados y las Fuerzas Armadas como colectivo, creo que es de justicia hacer un merecido homenaje, individualmente, a los hombres y mujeres que conforman dicho colectivo. Porque los militares que hacen posible el trabajo de nuestras Fuerzas Armadas, son personas normales a las que, sin embargo, exigimos un comportamiento heroico. Lo Nuestros hemos visto decenas de veces en situaciones de crisis. Cuando el pánico invade a las personas, ellos mantienen la tranquilidad. Cuando todos huyen de los peligros, ellos los afrontan para protegernos. Cuando el caos amenaza con apoderarse de una situación, ellos se encargan de coordinar una evacuación ordenada, un traslado seguro, un cordón de seguridad efectivo. Y todo ello, sin olvidar el importante papel que las Fuerzas Armadas están jugando en la integración y formación efectiva de miles de personas en la sociedad española. Por estas razones, CajaGranada ha querido reconocer el papel fundamental que las Misiones de Paz de las Fuerzas Armadas Españolas desempeñan en nuestro mundo. Un papel creciente y cada día más influyente en el concierto internacional, reconocido en las más altas instancias. Hemos premiado, pues, a una institución que vela por la resolución de los conflictos más candentes que hay en el planeta, que contribuye a la protección de los Derechos Humanos y colabora en la consolidación de las democracias en los cinco continentes. Una institución de la que nos sentimos orgullosos y a la que tenemos que dar nuestra más sincera felicitación por su actuación, su comportamiento ejemplar y su compromiso con los demás.