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32 INTERNACIONAL www. abc. es internacional DOMINGO 16- -3- -2008 ABC China da un ultimátum a los rebeldes del Tíbet tras la brutal represión en la capital Pekín informa de 10 muertos, mientras que el Gobierno en el exilio cree que hay entre 30 y 100 fallecidos PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL XIAHE (CHINA) Tras los violentos disturbios del viernes, la calma ha vuelto a Lhasa, pero se trata de la paz de los cementerios. Del silencio de los muertos, que ayer empezaron a ser contados, y de manera muy dispar, por el Gobierno chino y por los manifestantes tibetanos. Según la agencia estatal de noticias Xinhua, unas diez personas habrían perdido la vida en la revuelta de Lhasa, la peor desde los incidentes que obligaron a decretar la ley marcial en 1989, cuando el actual presidente de China, Hu Jintao, era el secretario general del Partido Comunista en la región. Las víctimas eran todos civiles inocentes que han sido quemados hasta morir aseguraba un comunicado oficial, mientras que el Gobierno del Tíbet en el exilio, con el Dalai Lama a la cabeza, eleva la cifra de fallecidos hasta las 30 personas y no descarta que se pueda llegar al centenar de muertos. Mientras se aclara este siniestro baile de números, algo que puede resultar imposible debido a la falta de transparencia del régimen comunista chino, Lhasa permanecía ayer tranquila y semidesierta. La situación se ha calmado. No hay tráfico porque las calles están cortadas, la Policía está deteniendo a muchos jóvenes y el Ejército no permite a los chinos salir de sus casas ni a los turistas de los hoteles relató por teléfono un español que se encuentra en estos momentos en Lhasa, pero que prefiere ocultar su identidad. Tan sólo un día antes, la ciudad parecía la antigua Yugoslavia durante la guerra, con muchos edificios en llamas, barricadas en las calles, coches volcados, tiendas saqueadas y ciudadanos chinos atacados comentó este testigo de los disturbios, quien se mostró sorprendido y entristecido por tan brutal estallido de violencia entre personas que, aunque no se lleven bien por ser de distintas etnias, son vecinos y conviven Para colmo de males, y como caldo de cultivo para nuevos incidentes en el futuro, lo más probable es que se arrai- Como zona de guerra Un convoy de vehículos militares chinos avanzaba ayer por una calle de la capital tibetana guen aún más estos recelos tradicionales entre los Han, la etnia mayoritaria de China, y los tibetanos, los oriundos de esta región ocupada por el Ejército Popular de Liberación en 1950 y anexionada oficialmente un año más tarde. De hecho, el gobernador chino en el Tíbet, Qiangba Puncog, anunció que su respuesta será rotunda y dio un ultimátum a los manifestantes para que se entreguen antes del martes si no quieren enfrentrarse a un castigo que se presupone atroz. La trama de los separatistas fracasará. Nos enfrentaremos a ellos con todo el peso de la ley prometió Puncog. Miles de soldados han tomado la ciudad con sus tanques y otros vehículos armados y, como pudo comprobar ayer este corresponsal en la provincia de Gansu, largos convoyes militares se dirigen por carretera a Lhasa para reforzar a las tropas allí acantonadas. De nuevo, el gobernador del Tíbet volvió a acusar al Dalai Lama de ser el cerebro del intento de rebelión, pero el máximo líder espiritual del budismo tibetano y premio Nobel de la Paz en 1989 rechazó dichos ataques. Estas protestas son una manifestación del profundo resentimiento del pueblo tibetano justificó el Dalai Lama, quien vaticinó que la unidad y estabilidad bajo la fuerza bruta es, como mucho, una solución sólo pasajera Mientras en China se apaga la llama de la nueva Revuelta Azafrán protagonizada también por monjes como la que tuvo lugar en Birmania en septiembre de 2007, el fuego de la protesta prende en otros sitios. De hecho, se han repetido manifestaciones de fieles budistas en la India, Nepal, Australia y Suiza, obligando en varias ocasiones a intervenir a los agentes antidisturbios. Dichas movilizaciones demuestran el impacto que han causado en la comunidad internacional las brutales imágenes procedentes de Lhasa, un oasis de paz y espiritualidad que ha saltado en mil pedazos empañando los preparativos que China está haciendo de cara a los Juegos Olímpicos. A pesar de que Estados Unidos y la Unión Europea han pedido al régimen comunista que AP Lhasa parece la antigua Yugoslavia durante la guerra relata un testigo español contenga el uso de la fuerza y que respete la identidad cultural tibetana, no se espera una declaración de condena para no contrariar al gigante asiático, del que la economía mundial depende cada día más. Pero, de todas maneras, habrá que permanecer a la espera de lo que ocurra durante los próximos días no sólo en el Tíbet, donde una nueva revuelta popular parece más dudosa por el fuerte control militar, sino en las convulsas áreas de las provincias de Qinghai y Gansu con mayoría de población tibetana. A pesar de sus creencias religiosas, la semilla del odio ya ha sido sembrada entre los tibetanos, y no se sabe cuándo se extinguirá. ABC. es Vídeo sobre los disturbios en Lhasa en abc. es internacional