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30 INTERNACIONAL Cumbre europea de primavera SÁBADO 15 s 3 s 2008 ABC La UE no condena la represión china y descarta sanciones en los Juegos La presidencia eslovena prepara una declaración de consenso que pretende hacer pública en las próximas horas ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. La Unión Europea ha tenido que emitir una declaración sobre la situación política en China y la represión de los manifestantes tibetanos, pero no ha llegado a clarificar la posibilidad de un gesto más rotundo. La presidencia eslovena se ha comprometido a seguir trabajando en un documento oficial que será publicado probablemente durante el fin de semana, pero del que no se esperan contenidos muy destacados. El pragmatismo más escéptico de muchos se encontró con la voluntad política de países como Francia, que están sopesando la posibilidad de elevar el tono de sus críticas, o de otros como los que sufrieron la dictadura comunista, que quisieran un pronunciamiento más rotundo, y todo parece indicar que por ahora vencen los pragmáticos. Frente a las discusiones de salón en el seno del Consejo Europeo, la posición más clara y ruidosa fue esta vez la del alto representante para la política Exterior, Javier Solana, que micrófono en mano intervino en la rueda de prensa por encima de todas las cautelas del presidente esloveno, Janez Jansa. Solana dejó claro que no se contempla ninguna posibilidad de tomar medidas para boicotear los Juegos Olímpicos este verano: Si se refiere a las olimpiadas, lo único que puedo decirles con seguridad es que pretendo estar allí dijo el alto representante en presencia del presidente de turno y del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. El ministro esloveno de Exteriores, Rupel, acababa de decir que los Veintisiete habían redactado las líneas generales de una carta en la que se insta a las autoridades chinas a que atiendan las inquietudes de los manifestantes y que el documento será publicado formalmente hoy, mañana o durante el fin de semana lo que sería un síntoma de que no ha habido una impresión de unanimidad. Las relaciones entre Europa y China están evidentemente marcadas por la creciente importancia económica y geoestratégica del gigante asiático. Especialmente la canciller alemana ha insistido en prestar más atención a la balanza comercial que a los informes de Amnistía Internacional. Hemos pedido al Gobierno chino que inicie un diálogo con los manifestantes para llegar a una solución pacífica resumió el ministro alemán de Asuntos Exteriores, FrankWalter Steinmeier. David Miliband, su colega británico, ha dicho que no ve más que dos caminos: Uno es el de pedir moderación y otro es el de mantener el diálogo político con las autoridades chinas, pero ninguna de ellas lleva consigo la posibilidad de amenazar con sanciones concretas y menos pensando en los Juegos Olímpicos. El ministro francés, Bernard Kouchner, fue seguramente el que se acercó más al concepto de sanciones, pero sin entrar de lleno: Francia puede llamar la atención sobre la relación entre los Juegos Olímpicos y las aspiraciones de los tibetanos, para que el Gobierno chino lo tenga en cuenta La posición de Kouchner contrasta con la del presidente Sarkozy, que ya ha viajado a China y ha expresado su preferencia por los buenos negocios con los dirigentes comunistas de Pekín, sobre la defensa de los principios democráticos. Los presidentes escucharon también la petición del primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, para comprometerse a apoyar a su país en caso de que se reproduzca la misma situación que con Dinamarca y las caricaturas de Mahoma, a causa de una película anti- islámica que prepara un diputado populista. Según Balkenende, los demás jefes de delegación le dijeron que defenderían la libertad de expresión por encima de la valoración que puedan hacer de la oportunidad y calidad de la película en cuestión, sin embargo esta posición no se vio reflejada públicamente ni en las declaraciones ni en el documento final. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, gesticula en la conferencia de prensa al acabar la cumbre europea, ayer en Bruselas AP Sin unanimidad El futuro de la Unión por el Mediterráneo de Sarkozy se decidirá en la cumbre de París en julio E. SERBETO BRUSELAS. El proyecto del presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha terminado llamando oficialmente Proceso de Barcelona: Unión por el Mediterráneo pero se ha quedado sin definir cuáles serán sus contornos específicos. El comunicado final de Consejo Europeo se limita a decir que se ha aprobado el principio de esta organización, que incluye los países miembros de la UE y los no miembros que tengan costa en el Mediterráneo lo cual incluye en estos momentos algunos de los que no estaban en los anteriores mecanismos del diálogo euromediterráneo, como los de los Balcanes, incluyendo en estos momentos por ejemplo a Croacia, Montenegro o Albania, pero no a Serbia, lo que puede añadir un nuevo agravio para las dramáticas relaciones entre la Unión Europea y Belgrado. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que estaba muy satisfecho por el desenlace de la discusión, en la que su contribución principal ha sido la de forzar a que se mantenga la mención al Proceso de Barcelona y la de añadir la preposición por en el nombre que quería Sarkozy. Y como no se sabe nada más, los presidentes han invitado a la Comisión a que haga una propuesta para definir las modalidades de lo que será. Lo único que ha quedado claro es el objetivo de celebrar una cumbre de todos los países ribereños en París la víspera de la fiesta nacional francesa, el 13 de julio, como inauguración del semestre de presidencia. Sarkozy ya ha adelantado que necesitará cierto numero de trucos para que todos los asistentes se encuentren cómodos La diplomacia francesa tendrá que hacer un esfuerzo considerable para evitar que las ausencias empañen estos planes.