Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 ESPAÑA Tras las elecciones del 9- M s La estrategia del Gobierno SÁBADO 15 s 3 s 2008 ABC Edurne Uriarte El líder socialista avanza que modificará la estructura del Gobierno Reitera su apoyo a Bono para presidir el Congreso, pese a la oposición del PSC LUIS AYLLÓN, ENVIADO ESPECIAL BRUSELAS. El nuevo Gobierno tendrá una estructura diferente a la actual. Es lo único que ayer avanzó José Luis Rodríguez Zapatero cuando los periodistas le preguntaron en Bruselas- -sin gran confianza en lograr una respuesta satisfactoria- -por los cambios que introducirá en su gabinete. El jefe del Ejecutivo en funciones, que acababa de asistir a una cumbre comunitaria en la que recibió las felicitaciones de sus colegas por su victoria electoral, dijo ser consciente de que habrá muchos rumores sobre quiénes compondrán su Gobierno, pero recordó que antes tiene que producirse la sesión de investidura. Sólo señaló que la estructura no será la misma que hasta ahora y que hará un gabinete lo más funcional posible sin precisar si habrá alguna vicepresidencia más, y enfatizando que lo que intentará es que se oriente a conseguir cuatro objetivos: que funcione la economía; que se cree empleo, sobre todo para mujeres; que se avance en el proceso de modernización de España; y que se ganen posiciones en política social e integración. Como Zapatero no citó entre esos objetivos el terrorismo, se le preguntó también si es que no iba a ser un asunto prioritario, a lo que respondió que la lucha antiterrorista siempre es una prioridad para cualquier gobierno en España Luego, expresó su deseo de contar en ANTICATALANES demás del tsunami bipartidista que se ha tragado a IU, ha habido otro tsunami en Cataluña, el regionalista, que no sólo ha supuesto un serio varapalo para el PP sino que se ha tragado también una buena parte de las esperanzas de cambio de todos lo que defendemos el modelo autonómico de la nación española fuerte. El voto de Cataluña es un fortísimo revés para esa apuesta, y lo más preocupante es que tiene una difícil, si no imposible, alternativa a corto plazo. Por su sustancia regionalista, que es la que sostiene la base principal del voto masivo al PSC. Es decir, la defensa de los intereses de los catalanes, entiéndase, de los beneficios, de las ventajas, de los privilegios, en competición con el resto de las regiones. De esa pelea regionalista, hábilmente manejada por socialistas y nacionalistas, ha derivado el clima emocional de las acusaciones de anticatalanismo, el sentimiento de agravio y ofensa respecto a los críticos del Estatut. El éxito de la imputación anticatalana tiene más base regionalista que nacionalista, aires de rivalidad por los lindes de la tierra y por el agua más que de exacerbación identitaria. Una pelea por la porción de tarta antes que choque de nacionalismos o de identidades. Es cierto que tanto el PP como los medios de comunicación e intelectuales críticos con el soberanismo deben mejorar sustancialmente el estilo de sus mensajes para desactivar la campaña del anticatalanismo. Pero ni la más hábil comunicación es capaz de cambiar el curso de una disputa por lo que es nuestro y lo que nos corresponde que se parece bastante a los conflictos del agua. A medio plazo, la ruptura de esta dinámica tan sólo puede venir del estallido de contradicciones en el propio PSOE y no de lo que haga o deje de hacer el PP. El regionalismo le ha servido al PSC para arrasar electoralmente en Cataluña. Pero no está claro hasta cuándo lo podrá mantener. O cuándo provocará un efecto contrapuesto en los votantes socialistas de las regiones que sí apuestan por la lealtad al modelo autonómico. Mientras tanto, pedir que se reparta el agua tendrá muy poco gancho electoral en Cataluña. A Zapatero en el momento de llegar a la cumbre de la Unión Europea en Bruselas ese terreno con el apoyo de la oposición, pero no se aventuró a decir si los cambios que pueden registrarse en el PP influirán en ese entendimiento. Yo me voy a esforzar en que ese diálogo y un clima mejor en el terreno político en general sea la constante de los próximos cuatro años. Desde mi punto de vista, esa es una lectura clara de los resultados electorales y todos debemos saber leer los resultados electorales dijo seguidamente. No quiso Zapatero pronosticar si logrará ser investido presidente del Gobierno en la primera o en la segunda votación, pero recordó que, al haber tenido 169 escaños, está en unas condiciones muy favorables para alcanzar la mayoría absoluta. Finalmente, indicó que, REUTERS Apoyo a Bono mientras se producen los contactos con el resto de las formaciones con representación parlamentaria, que aún no han comenzado, José Bono es el candidato que más posibilidades tiene para presidir el Congreso El apoyo al ex ministro de Defensa se produce después de que varios dirigentes del PSC dijeran abiertamente que no era la persona que más les gustaba para el cargo. ¿CUÁNTO TIEMPO DURARÁ ESTA VEZ EL SALUDO? Zapatero, que ayer recibió una llamada telefónica de Bush, confía en charlar detenidamente con él en la cumbre de la OTAN en Bucarest, en abril POR L. AYLLÓN BRUSELAS. Zapatero confía en que la cumbre de la OTAN que se celebrará en Bucarest del 2 al 4 de abril sea la ocasión para mantener una entrevista con George Bush, que no se limite a los ya tradicionales fugaces saludos que han jalonado las relaciones entre ambos mandatarios. Al menos, así se desprende de las palabras del jefe del Ejecutivo en funciones, después de recibir una llamada telefónica del presidente estadounidense para felicitarle por su triunfo del 9- M. Zapatero dijo ante los periodistas que espera poder charlar con Bush en la capital rumana sobre asuntos que afectan a inte- reses compartidos y otras cuestiones de orden internacional algo que sería normal entre los máximos dirigentes de dos países aliados, pero que evidentemente no se puede hacer en saludos de pocos segundos. Hasta ahora, el elemento dominante en los encuentros entre Bush y Zapatero ha sido la corta duración, desde unos pocos segundos hasta cinco o seis minutos, tiempo que permite decir que se producen con gran cordialidad, pero también que hace difícil que puedan hablar de nada interesante. Ayer, Zapatero agradeció la llamada de Bush- -que ya le había hecho llegar una carta de felicitación a través del embajador estadounidense en Madrid, Eduardo Aguirre- -y la calificó de gesto positivo porque estuvo afectuoso teniendo en cuenta de dónde venimos Bush decidió no invitar a a la Casa Blanca a Zapatero, después de que éste, en cumplimiento de una promesa electoral, retirara las tropas españolas de Irak nada más llegar al Gobierno en abril de 2004. Pocos meses después, intercambió un saludo de cinco o seis minutos con él en la cumbre de la OTAN en Estambul, y en las reuniones multilaterales en que ambos coincidieron a lo largo de estos años, se han saludado siempre con tanta cordialidad como brevedad. Todo hace pensar que una vez que Bush deje la presidencia, el acceso a la Casa Blanca será mucho más fácil para Zapatero, especialmente si quien la ocupa es Barak Obama o Hillary Clinton.